Era Guzmán, estúpidos!

El ministro de economía Martín Guzmán renunció finalmente y como era de esperar en una clase política histérica y bipolar, todos desde propios a extraños --desde Juntos por el Cambio o Libertarios al Kirchnerismo--- que lo criticaban, lo desgastaron y lo querían afuera del gobierno, hoy lo tratan de irresponsable por irse y ya lo están culpando del caos que se podría venir.

 

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Es claro que si hoy mismo domingo no se define quién será el nuevo ministro, el ministro que se elija además no mete pánico --no es muy K, muy Libertario o extremo-- y no plantea una continuidad con alguna mejora a lo que venía haciendo Guzmán, el lunes los mercados podrían detonar un final anticipado de ciclo.

Lo vengo expresando en las ultimas notas y sobre todo en la última "Es Guzmán, estúpido" que el Ministro de Economía, era lo único de este gobierno que tenía coherencia en la ejecución de medidas, que contaba con una importante capacidad técnica y que esa capacidad no lo hacía ajeno a la política, que de hecho era un hombre político en economía y se planteaba un recorrido virtuoso para el país.

No era como decía la prensa K y Anti K para criticar a Guzmán, que "Alberto estaba sosteniendo a Guzmán y si esto seguía así, debería soltarle la mano". Muy por el contrario Guzmán sostenía a Alberto y su contradictoria trayectoria política y de gestión como presidente, y en este momento se comprueba.

Guzmán hizo pública su renuncia mientras despotricaba Cristina contra su propio gobierno y con eso demostró que les tiraba la papa caliente--- no tanto como la que él había recibido de Lacunza-- al kirchnerismo y sus críticos para que ahora prueben hacerlo mejor que él.

No tengo la licencia de escribir siete carillas, al menos si quiero que me lean, como hizo Guzmán en su renuncia, pero voy a arriesgarme a simplificar mucho y resumir su gestión de estos dos años y medio, que ya resumí en la nota anterior

Guzmán debió enfrentar 4 default distintos aunque a uno -- nada menos que el de pesos-- Lacunza llamó "reperfilamiento". Además una caída histórica en actividad económica que dejó el gobierno de Macri, con un dólar que en las Paso que ganaron estaba a $45 y que al asumir la gestión en diciembre ya se había ido a más de $60. Desde ese momento empezó una especie de 2002 en cuotas, que sucedió luego de un 2001 en cuotas sin estallido social y sin helicóptero, en el gobierno de Macri desde 2018.

Olvidamos rápido y ese es nuestro mayor problema.

Guzmán muy joven, buen técnico y con muchas ganas, parecía entonces una suerte de Remes Lenicov de 2002, que debía hacer el trabajo sucio, ir por shock, equilibrar variables macro, licuar deuda en pesos, achicar gasto y bajar déficit, para que en algo más de 1 año, se haya eliminado lo que distorsionaba la macro, se haya empezado a resolver la deuda en pesos, se pudiera tener un solo dólar luego del cepo que esta vez había puesto Macri en los últimos meses, ya sin reservas y se negociara con FMI, la deuda más grande de la historia y casi 5 veces la que recibió Duhalde y luego le quedó a Kirchner en 2003 y que pagó al contado. Esta vez no había posibilidades de un solo pago, ya no eran 9800 millones de dólares sino 45.000 millones de dólares y otros más o menos 60.000 millones de dólares de deuda a privados, que había sumado Cambiemos.

Guzmán escaló desde una caída muy baja en la actividad pos macrismo, y una caída mayor aún por la pandemia a una subida de más de 24 puntos. De igual modo hizo con el déficit fiscal pese al aumento del gasto por IFE y ATP, que primero la Oposición cuestionó pagar y luego cuando ya no hubo nuevos desembolsos de un modo histérico y contradictorio también cuestionó que no hubiera más. Es muy dificil conformar a una Oposición y a los votantes opositores, que en marzo de 2020 exigían cerrar el país y parar todo por el virus --no hubo marchas peronistas, K o de Izquierda que pidieran cierres-- y 3 meses después mientras aún los 3 principales gobiernos del país ---Nación, Provincia de BA y Ciudad--- coincidían, exigieron se abra todo, mientras que el mundo estaba cerrado y lo estuvo casi 2 años. Sí Fernández hubiera tenido la misma posición que Bolsonaro, ni aún así se hubiera sostenido la actividad, porque el mundo estaba cerrado y hasta se había levantado el puente aéreo con Europa desde EE.UU, inédito desde la Segunda Guerra mundial.

Lo mismo pasó con las Reservas que pedían aumenten y a la vez que no se emita más ¿Cómo se podrían comprar dólares desde el BCRA si no se emitían pesos, con una entidad monetaria que no tiene utilidades y tiene más Leliq que Base Monetaria?

Lo mismo pasó con los ingresos de jubilaciones, pensiones, planes y salarios públicos que quedaron muy por debajo de la inflación estos 2 años mientras la Oposición criticaba lo que se retrasaba a los jubilados, pero a la vez exigían bajar el gasto y el gasto social es más de 60% del gasto total. ¿Cómo se suponía que se bajara el gasto, si no se retrasaban los egresos del estado?

En cada tema que la Oposición --Juntos por el Cambio, Libertarios y Kirchneristas que mutaron a opositores--- criticaban a Fernández y sobre todo a Guzmán, fue contradictorio y bipolar, porque cuando se hacía algo de lo que reclamaban, se pedía o criticaba lo opuesto.

No hay mucho más para decir.

Perdimos a Guzmán el único ministro de economía y que tenía un horizonte --gradualista, para que no haya trauma social, pero sabía a dónde quería llegar--desde la salida de Lavagna en 2006. Lo destaqué en la nota anterior, si no repasen a quienes tuvimos en la cartera de economía desde entonces (monos con escopeta)

Guzmán obligado fue el Remes Lenicov de 2002 y podía además ser el Lavagna de 2002 a 2006 poniendo la Argentina a crecer ya por encima de cualquier comparación técnica con un momento anterior, si le daban el tiempo de cerrar la brecha sin grandes saltos devaluatorios, bajar la inflación con mayor actividad, oferta y producción no con controles, y exportar, a los más de 20.000 millones de dólares que había crecido este año el ingreso de dólares, y en un mundo que demanda más, utilizar las divisas que ingresaran, para desarrollar más estructuras e industrias que produzcan valor.

No le dieron tiempo, lo atacaron desde todos los sectores yen el peor momento político pero muy cerca de comenzar los mejores momentos económicos se fue.

No coincido con su salida, creo que es un daño enorme a las metas que él mismo fijó.

Tampoco lo puedo criticar por hacerlo, me imagino si cualquiera de nosotros que tenemos más de 50 años, hace 20 años nos daban la economía del país que le dieron a él, nos hubieramos querido morir.

Ya era muy valorable que un joven brillante, que estaba en el equipo de Stiglitz, en EE.UU podía ganar cifras de 5 ceros al año, viniera a su país por un salario de Ministro a tratar de arreglar semejante desastre.

De mi parte aunque no creo le importe, le agradezco lo hecho, estamos mejor que en 2020 o al menos con todas las deudas organizadas y creo que los demás, incluso sus mayores críticos, ahora van a reconocer su valor.

Es una pena que en una país con una clase política histérica, bipolar y que siempre quieren ser dueños del hueso aunque ya casi no tenga nada para morder, no buscaron mínimos consensos para que su plan gradualista ---porque otra no había para evitar trauma social-- se completara durante 2023 y 24 para volver a crecer genuinamente.

Si no entienden que los tiempos de la economía, no son los mismos tiempos que los electorales y no se pueden destruir planes económicos cada 2 años para tratar de morder más hueso del estado, no tenemos futuro.

UNETE



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