Es Guzmán, estúpido.

No es útil para entender la realidad personalizar en nombres propios y menos una gestión, una administración o un gobierno, porque ni el máximo responsable como en nuestro sistema es un Presidente y muchos menos un Ministro, son responsables únicos de los resultados, buenos o malos.

 

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La gestión y la ejecución de medidas sobre todo en economía depende de oficialismo, oposición, agentes económicos, organismos, factores de poder y fundamentalmente del mercado, o sea: nosotros. Pero además de reglas de juego --- Leyes, impuestos, tributos-- y es lo que más ha cambiado en nuestro país.

Quizá los dos peores errores que se pueden individualizar en los últimos años y que nos trajeron a este presente de 11 años de caída y estancamiento, sean el Cepo al Dólar de Cristina en 2011 y el Crédito a FMI de Macri en 2018. Y sin bien fueron medidas que los responsabiliza directamente a ellos dos, parecen culpables de semejantes errores fatales, a la vez ambas medidas aunque las tomaron sin consulta, sin consenso y sin el Congreso, fueron resultado de una circunstancia anterior, malas decisiones, pero resultado al fin.

Por eso cargar sobre Martín Guzmán hoy toda la responsabilidad de lo que finalmente deje su plan, ¿sin plan o que los demás no ven?, es como menos incoherente. Más si se tiene en cuenta que pudo seguir estancado o incluso seguir cayendo y pese a la percepción social y las críticas generalizadas, los datos le dan crecimiento.

Para entender la responsabilidad de Guzmán, aunque en lo formal sea el responsable por ser el ministro, sería bueno volver a la responsabilidad de Cristina en el Cepo o de Macri en ir a FMI. Y concentro en ellos la responsabilidad y no en sus ministros de economía, porque eran personajes secundarios en sus gobiernos, al revés del caso de Alberto y Guzmán, que el primero no tiene idea de economía y su peso político fue cedido (o prestado) por Cristina y no le era propio. Indudablemente las decisiones económicas que se toman hoy se centran en Guzmán, pero las que tomó Cristina o Macri se centraban en ellos.

¿Cristina pudo hacer algo para no llegar al Cepo? Con 54% del electorado, ambas cámaras del Congreso a favor y el mayor poder político de la historia reciente, sin duda pudo.

¿Y Macri pudo no ir a FMI y endeudar al país en una suma en dólares impagable hoy y quizá por mucho tiempo?. Contando que era Macri y todos esperaban un modelo acorde a ser Macri, pudo haber evitado semejante default, si iba por shock desde el comienzo y no con gradualismo. Pero salió del cepo con atraso, no pudo bajar la tasa, subieron ambas cosas a la vez, quintuplicó las Lebacs, las convirtió en Leliq, desvalorizó aún más el peso y abrió el país a la especulación financiera..

Ambos pudieron hacer otra cosa, ambos pudieron evitar semejantes errores, pero en ambos casos los dos hubieran necesitado de modo indispensable acuerdos políticos, planes económicos de consenso y un apoyo político total de todo el arco político, que eran (y creo son) incapaces de lograr.

¿Son incapaces de lograr consensos, son los que representan la grieta y los que más votos podrían tener de sus núcleos duros o tenerlos quienes ellos indiquen? Estamos perdidos..

Según las encuestas parece que si.

El problema es que aunque Cristina presida el Senado y Macri no tenga cargo público si bien determina lineamientos de su partido, ninguno de los dos cuenta en la gestión directa de la economía hoy, pero Guzmán al igual que ellos dos antes en 2011 y 2018, necesita del apoyo de todo el arco político y de un consenso amplio, para que su plan (que pocos ven) no fracase.

Sin el apoyo mayoritario de la política, los agentes económicos, los empresarios (los grandes lo apoyan y un sector pyme también) los sindicatos, los grupos sociales y sobre todo del mercado (nosotros) va a ser muy dificil que el plan (sin plan aunque si con objetivos) terminen con el proceso de salir del estancamiento y se vuelva a crecer.

Por ahora el plan logró sacar a la economía de la caída brutal de 2018 a 2020, de un modelo que ya venía cayendo pero más lento desde 2014 y más lento aún antes, desde 2011.

Hoy se está volviendo a un PBI por cápita como el del primer trimestre 2018 previo a la devaluación sin fin y tener que ir al FMI. La producción industrial creció 12,9% interanual (15,4% contra 2019) y tuvo su mejor comienzo en cuatro años, la inversión productiva creció 29,5% (la cifra más alta, dice, en la comparación con cuarenta países), la producción de crudo (Vaca Muerta sobre todo) llegó al mayor nivel en diez años y la de gas, la tercera mayor producción en ese período. Todo esto y basado en datos lo dice Guzmán, pero no lo dicen los Medios de Comunicación, ni los Periodistas con más llegada a la gente y ni siquiera muchos de los especialistas económicos, de hecho dicen todo lo contrario. Pero todo lo contrario no es mentira, también es verdad, pero es la parte de la verdad que vive la gente, porque todo ese crecimiento, esa superación que viene desde tan abajo y esos valores que alientan en lo macro, no son suficientes para que derramen en un mejoramiento social. En una sociedad que además viene soportando niveles de inflación de 20 al 30% con Cristina desde 2011, de 30 a más de 40% y con picos arriba de 50% con Macri del 15' al 19' y de más de 40% a 60 y hasta 70% que va a cerrar este año para Alberto. Para Alberto con Guzmán.

Ahora la pregunta no fáctica sería: ¿Cuánta inflación, pero a la vez cuánta recuperación, cuánto crecimiento, cuántas de las tres negociaciones de las tres deudas en default cuando recibió el cargo de Ministro, se hubieran logrado sin Guzmán? ¿Cuánto de lo que hoy se superó, se hubiera superado con cualquiera de los críticos de Guzmán gestionando? Y cuando digo críticos, me refiero a los Kirchneristas, Macristas, Libertarios y hasta la propia Izquierda, que todos dan diagnósticos y algunos, a veces, alguna idea de como lo harían, pero no gobiernan y no pagan ningún costo político, justamente porque no gobiernan.

Es muy fácil sonar brillante y tener las mejores ideas cuando no se gestiona.

La inflación este 2022 y buena parte de 2023, era esperable en todo el mundo después de la pandemia, dos años con cierres por cuarentenas y la alta emisión monetaria que hicieron los Estados para responder con infraestructuras que debieron hacer para enfrentar la demanda de salud y salvar a privados. Acá en Argentina que ya se venía con alta inflación era más esperable y hasta ineludible incluso.

Ahora lo que no era esperable, no se sabía cómo se iba a resolver y ni siquiera si se podía resolver, fueron los 3 default (pesos a privados "reperfilados", dólares a privados tenedores de bonos próximos a tener que pagar y la deuda con FMI imposible de pagar) que recibió Guzmán y los resolvió. Como resolvió y replanteó los intereses por los pagos de YPF y ahora va por resolver también pidiendo quita de intereses con el Club de Paris.

Todo eso no estaba asegurado al comenzar este gobierno, como tampoco poder achicar el déficit fiscal que había en 2019 y pandemia de por medio, que con altibajos pero está en menos de 1% sobre PBI, y si nada falla, se puede llegar a final de año con 0,25% Hoy se agrandó a 0,38% con los fondos que se dispusieron bonos para ayudas sociales, jubilaciones mínimas y monotributos por presiones del oficialismo K y la Izquierda. Sin embargo prácticamente el total del gasto de aquí a final de año, ya tiene el financiamiento con colocaciones de deuda voluntaria. Quizá se vuelva a agrandar el déficit un pequeño porcentual más, con la suba del mínimo de Ganancias que presionó a su vez Massa.

Pero igualmente la proyección de déficit va a ser menor de lo que pedía el FMI.

De aquel dólar de 45 pesos al que había llegado Macri desde los 10 pesos del dólar oficial o 16 del blue que le dejó Cristina en 2015, cuando Alberto le propuso a Guzmán ser Ministro de Economía luego de las elecciones Paso; al de 60 pesos que llegó en diciembre cuando entregó el poder (y Guzmán allí delineó su plan desde el dólar de 45) a los 220 pesos que llegó y luego bajó un poco, se parece mucho al de 1 peso a 4 pesos que saltó en 2002 con Remes Lenicov. El tema es que Remes en ese gobierno de Duhalde fue el que hizo el trabajo duro de estabilización de variable y licuación de deuda en pesos, voló como un fusible después de semejante devaluación y lo reemplazó Lavagna para volver a crecer con tal nivel de competitividad.

Guzmán hizo el trabajo duro que hizo Remes Lenicov en 2002, pero él mismo ahora también pretende ser el Lavagna de 2002 a 2006.

Hay muchas diferencias entre esta crisis y aquella fatídica de 2001- 2002, pero la más notoria en lo macro es que en el 2000 el famoso "Blindaje 2000" que fue una suma mucho menor pedida a FMI que la aprobada en 2018 por el organismo, nunca le llegó a De La Rua y Cavallo y eso tuvo mucho que ver con el desenlace. Lo bueno después fue que a FMI solo se le debían algo más de 9000 millones de dólares, que luego Kirchner (equivocadamente para mi) pagó al contado en 2005. En cambio ahora la deuda es casi 5 veces aquella, además de la deuda privada en pesos y dólares y las Lebacs que se convirtieron en Leliq y de los 330.000 millones que dejó Cristina en 2015, crecieron a 1,5 Billones con Macri para 2019 y hoy con Alberto pasan los 4,7 Billones contra una base monetaria de 3,8 Billones aproximadamente. O sea, el BCRA debe más, que todos los pesos que tenemos todos.

Lo cierto es que el Plan Guzmán que parece solo Guzmán conoce con certeza, en los detalles de lo que ya pasó: hizo el mayor ajuste de la historia, mayor al que se hubiera atrevido a imaginar cualquier Libertario o Ultraderecha que lo critica. Dejó retrasadas las jubilaciones con respecto a la inflación más de 30%, cuando a De La Rua y su gobierno (entre ellos Patricia Bullrich) los destrozaron por bajar 12% los ingresos de los jubilados en plena crisis previa a 2001. En la misma línea retrasó el ingreso estatal, algo impensado de ser soportado por los sindicatos estatales. Del mismo modo retrasaron a los Planes Sociales.

El ajuste frente a la inflación, más la pos pandemia y en medio de la guerra que es de alcance global, fue brutal, pero los propios no pueden destacarlo como virtud porque contradice su relato y los opositores, pese a ser lo que reclamaban que haga (ajustar el gasto) siguen reclamando lo mismo y no se lo reconocen.

Todos desde afuera del gobierno e incluso algunos propios tienen críticas y soluciones mágicas, pero ninguno salvo Guzmán y de un modo solvente aunque no se lo vea aún y Alberto con desastres políticos, idas, vueltas, exabruptos y mala comunicación, pero sosteniendo a Guzmán; se bancaron lo que dejó Macri y Cristina después de 8 años de incapacidad, errores, negocios y corrupción en sus gobiernos.

No sé si Guzmán sea el mejor Ministro de Economía posible, pero si puedo asegurar que desde la salida de Lavagna en 2006, es el primer Ministro de Economía que tenemos, si les cuesta aceptarlo solo hagan el recuento de quiénes administraron nuestra economía hacia atrás (y para ser justo, excluiría a Lacunza que es un buen técnico y por demás coherente, pero Macri lo puso demasiado tarde cuando ya habíamos chocado el iceberg)

Antes de Guzmán estuvieron:

Dujovne ("el país y hogares con menos deuda..."

Prat Gay ("la factura de luz será como 2 pizzas..")

Kicillof (pago a Repsol por YPF y al Club de Paris casi el triple de la deuda ambas.)

Lorenzino ("Me quiero ir..")

Boudu (el de la casa en el médano entre otras cosas)

Felisa Micelli (la del sobre en el baño)

Lavagna (que creció al 9% tres años)

Creo que no vale la pena ahondar en detalles, para ver que le dieron la economía de todos, a verdaderos incapaces después de Lavagna y en un recorrido de casi 20 años. Penoso pero real.

Igualmente sus antecesores y los posibles que pudieran ocupar su lugar, no lo hace ni infalible ni el mejor a Guzmán, pero si lo coloca en la posición, de ser el único que hizo pese a su propio frente político de gobierno, hasta el momento lo que había que hacer, por más duro que pareciera, para salir del fondo, con más de 14 puntos de caída en la actividad cuando recién empezó, más de 5 puntos de déficit primario y cerca de 9 puntos de déficit real consolidado.

Guzmán sin dar detalle (que quizá ni él tenga) tiene un plan, va por déficit cero para el año que viene, necesita de mayores ingresos por exportaciones y no perder demasiados dólares por importaciones y viajes al exterior. Necesita además de buenas recaudaciones, bajar la inflación (por la gente) sin que le bajen ingresos (o sea, por mayor actividad real) Y mas que nada necesita de alguna cohesión pese a las grietas y el año electoral, de toda la política, al menos en los temas macro y de orden nacional (como temas con organismos o el gasoducto que va a hacer ingresar más dólares).

Se podrá apoyar su gestión y que el Plan Guzmán nos lleve hasta 2023 en busca del crecimiento o se podrá dilapidar el haber salido del pozo, frenado la caída y tener todas las posibilidades de volver a crecer.

Sin crecer a más de 3,5% anual de 2023 en adelante como piso y durante muchos años, será imposible poder pagar lo comprometido a organismos y privados, y sostener el crecimiento demográfico incorporando a más al trabajo.

Argentina está afuera del circuito comercial mundial ( entre occidente y oriente) no por culpa de la UCR, el Peronismo o las ideas de Izquierda como dice Milei. Está afuera en coincidencia con el fin de los gobiernos conservadores (Liberales para Milei pero que ni siquiera se podía votar) desde la inauguración del Canal de Panamá. Desde entonces el Puerto de Buenos Aires dejó de ser paso obligado al Pacífico y para que el comercio (los barcos) venga hasta este lugar del sur, se necesita de tener algo a buen precio para vender o poder comprar al mundo y para esto hacen falta dólares.

Este tema da para otra nota completa (la próxima será) pero desde la apertura del canal, Argentina fluctuó entren buenos y malos momentos, los buenos lamentablemente tuvieron que ver con guerras mundiales y los malos, de crisis y caídas por el aislamiento natural de no tener suficiente para vender a un valor competitivo, ni dólares para poder comprar.

No vamos a poder tener alguna relación importante con el comercio mundial, que nos dé el flujo necesario de dólares para funcionar sin que el dólar sea central para los argentinos y poder crecer sostenido, si no tenemos mucho más para vender a buen precio (incluso energía, conocimiento y bienes intermedios) y con esas exportaciones, dólares para comprar y poder ahorrar algo.

Todo esto no depende de Guzmán si no de todos los actores políticos, los agentes de la economía y especialmente de consensos con una sociedad que apoye.

Guzmán puede ser ese puntapié inicial para arrancar y comenzar a crecer.

Podemos verlo o dejar pasar lo que se hizo, desperdiciar el esfuerzo (de la gente) y empezar de nuevo.

La reelección de Alberto ya es casi un imposible, pero él vio que su suerte, su única posibilidad de tener alguna chance y tratar de reelegir es aferrarse a Guzmán. Si a Guzmán le sale bien lo que resta del año, la gente aguanta y a partir del primer trimestre de 2023 desacelera la inflación y comienza a crecer primero el poder adquisitivo, luego la demanda, con ella el consumo y finalmente se crece de verdad, quizá...

Si le sale mal, además de irnos mal a todos, Alberto será historia y otra pérdida de tiempo, será dificil saber quién sigue y las variables económicas pueden ser muy graves.

Ahora si le sale muy bien a Guzmán, pese a tener a todos en contra, es posible que Guzmán siga aunque Alberto no vaya por su reelección.

¿Si hace la "gran Lavagna 2002 a 2005", quién se atrevería a cambiar a un Ministro de Economía y su equipo creciendo al 9%?

Alberto siempre fue un gran armador político, fundó el Grupo Calafate que llevó a la presidencia a Kirchner y luego el Grupo Callao que lo llevó a él mismo a La Rosada, aunque creo el plan era volver a meter a Massa, después de que en 2013 lo sacó del Kirchnerismo- Peronismo para evitar la Re-Re indefinida de Cristina.

El tipo sabe armar y desarmar, lo que demostró no saber, no poder o no querer, es ser él mismo el presidente, porque su acción política fue destroza.

Si Guzmán logra su plan, creo ni Juntos por el Cambio lo cambiaría si gana y pasaría como Lavagna de Duhalde a Kirchner.

Hay que ver si Alberto si ve imposible su reelección y la economía crece, saca su habilidad armadora, da un paso al costado y le arma una plataforma política a Guzmán, para seguir ellos en el poder.

Sea como sea, espero que a Guzmán le salga bien

UNETE



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