Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Periodismo   ·   Lectores   ·   Cultura   ·   Escritores   ·   Cine   ·   Libros   ·   Literatura   ·   Estrategias   ·   PYME   ·   Marketing Digital



Hay que salvar al Peso


Inicio > Economía
15/09/2019


282 Visitas



Creo que nunca antes en la historia, supimos con tanta certeza y tanto tiempo antes lo que nos iba a pasar, y siendo tan terrible, no hacemos nada por evitarlo.






Esto expresé en un tweet hace poco y para la gravedad de lo intento comunicar y lo trasversal que es a todos, no importa de qué lado de la grieta se esté o si no se está en ninguno, tuvo muy pocas reacciones. Pueden verlo con el enlace de la frase y leer algunas respuestas.

Esta caída final en un gobierno que casi todo fue caída y que venía de una herencia de cuatro años de Cristina, que también fue de caída con dos rebotes, lo que en la ecuación dio estancamiento, se podría frenar.

No daría un crecimiento milagroso, ni la confianza sería total, pero al menos se dejaría de caer, se frenaría el impacto y se podría empezar a trabajar para salir.

La pregunta para que todos lo entiendan más allá de sus conocimiento en economía, sería ¿qué es dejar de caer?. El ciudadano común lo siente en suba de precios, pérdida de poder adquisitivo, cierres de empresas y comercios, mayor desempleo, en suma más pobreza para todos. Sin embargo no es para todos, un sector minúsculo se beneficia con especulación financiera y otro sector algo mayor pero muy minoritario, al menos logra mantener su capital o parte de él en valores constantes (en dólares). Pero es tan menor tanto uno como otro sector, que si se sigue cayendo, no alcanzaría para volver a crecer luego. Aunque la realidad indique, que hay miles de millones de dólares de argentinos fuera del sistema, que no vuelven porque no hay previsibilidad y confianza en ella.

Por fuera de la mayoria perjudicados y esa minoría beneficiados, están los sectores exportadores, que con un tipo de cambio más alto se benefician y exportan más si son productivos, pero que ahora vuelven a estar obligados a liquidar sus dólares, ya no a 30 días como en la Era K sino en 5 días y en el mejor de los casos, podrán volver a comprar 10.000 dólares oficiales y el resto lo deberán tratar de recomprar por otros canales como Contado con Liqui, Dólar MET o Blue, pero con importantes diferencias. Esto los pone a los exportadores, sobre todo pequeños y medianos al mismo nivel que los ciudadanos perjudicados.

Por eso hay que volver a la pregunta ¿qué es dejar de caer? y la respuesta más sencilla sería: que deje de caer el peso.

Que deje de caer el peso, que el dinero que poco o mucho todos tenemos en nuestro bolsillo, con el que consumimos, con el que compramos algunos bienes o pagamos servicios y con el que cotizan nuestros bienes, porque aún los "dolarizados" no podrían alcanzar una megadevalución si el peso se sigue derrumbando, ese peso es el que tenemos que salvar.

No es sencillo y las variables macroeconómicas ineditas, a las que llegó el gobierno de Macri, lo hacen más complejo todavía.

El Peso tiene tres amenazas al menos, una es la tasa de interés que en casi todo el planeta cuando se sube es para darle valor a la moneda local, pero hoy aquí con los niveles insólitos de tasa que tenemos, reproduce los pesos a más de 80% anual, generando no solo endeudamiento sino una emisión futura, que abre más expectativas de default y menor valorización de la moneda y todo lo expresado en ella, desde bonos a acciones de empresas. La otra amenaza es justamente la cantidad de pesos existentes que son unas 5 veces los que había en 2015. Y la última ante esas dos realidades anteriores, es la búsqueda desesperada de dólares por parte de la gente, para evitar perder valor real, lo que hace este derrumbe en la demanda de pesos,  y  que cada vez valga menos.

En una columna del balance nacional hay algo más de 3 billones de pesos en distintos instrumentos y en la otra, hay 50.000 millones de dólares de reservas, pero disponibles algo más de 10.000 millones.

No es dificil ver que en una simple comparación entre dólares disponibles y pesos, sin querer hacer ningún tipo de convertibilidad, solo dividiendo uno sobre otro el resultado --de equilibrio hoy-- sería un dólar de 300 pesos.

¿Estamos dispuestos a que pierda tanto valor nuestra moneda, a que pierda tanto valor real todo lo que tenemos, a estar tan lejos de lo que necesitamos para poder consumir o tener algún poder adquisitivo?

Bueno, si no estamos dispuestos a llegar a esas instancias y quizá peores si siguen cayendo los dólares y creciendo los pesos, hay que hacer algo.

Si Macri sigue culpando a las Paso y el Kirchnerismo. Si Alberto sigue en su postura racional pero poco comprometida, de que no gobierna ni es electo y mira como sigue cayendo todo sin hacer nada por no bajar unos puntos y ganar en primera vuelta. Y si Lavagna pese a ser el menos responsable, además de dar ideas de gestión, no va más allá siendo el más experimentado en crisis y exige una convocatoria para consensuar políticas, la caída no se va a detener.

La solución no es económica pese a los desequilibrios macro, la salida es política.

Porque no importa si se aplican las medidas más correctas, no tendrían resultado si no hay confianza en la aplicación política, previsibilidad al menos a 2020 y si no se ve a todo el arco político comprometido en eso.

Lo dije apenas terminaron las Paso y viendo la actitud autodestructiva de Macri, que podía cambiar esta trayectoria de crisis terminal, si resignaba su candidatura ante semejante diferencia de 16 puntos y se dedicaba a administrar la macro en consenso con Alberto y Lavagna, sobre los cuales podía poner la responsabilidad.

La última semana volví sobre el tema en la nota editorial, anticipando un diciembre de alto riesgo de continuar en esta trayectoria.

En esta nota queda comprobado lo que antes anticipé y a la vez creo, es innecesario desembarcar en ese diciembre imposible. 

Pero cada día que pasa se pierden más dólares, se reproducen más pesos con la tasa y pese a la obligación de liquidar exportaciones, todos vuelven a hacerse de los dólares en otra ventanilla más cara.

Hay que parar de destruir al peso y junto con él, a todo nuestro poder adquisitivo y capital.

Es posible hacerlo, es posible consensuar no solo la política, sino todos los argentinos, que se debe frenar la caída.

Los fondos internacionales ya salieron, solo quedan algunos en la deuda de corto plazo que Macri pateó para fin de año. Pero la mayoría de los que quedan en pesos en distintos instrumentos de ahorro, son locales y están tratando de recuperar las pérdidas sufridas. Los que están en pesos desde marzo de 2018 hacía atrás, ya que el dólar subió en este tiempo más de 150% y las tasas en promedio fueron 60% a 70% y efectiva anual no llega a 100% en el acumulado tuvieron esa pérdida. Por eso especulan hasta el final para reducir pérdidas de capital, pero sin dejar de mirar las Reservas que a esta altura funcionan como un reloj de arena. Cuanto menos arena se vea, más rápido pasaran los pesos al dólar, más allá de restricciones.

Todos van a salir de pesos, todos los que estén en dólares van a salir de los bancos, todos lo sabemos, salvo que la Política de un plan muy claro y que todos van a respetar. 

La gente necesita la certeza de que la Política está comprometida en salvar al Peso. Si no nadie va a arriesgar su esfuerzo y su capital, quedándose en una moneda que las malas políticas están destruyendo.

El gobierno de Macri está terminado, pero no por haber perdido con Alberto una Paso por 16 puntos, está terminado desde 2018 que fue a FMI para no caer en default. Ningún gobierno que tenga un crédito con FMI y de paso no le haya servido para corregir la macro, ni para reactivar la economía, puede tener ninguna chance electoral.

Macri debe aceptar ese hecho, tomar una actitud de estadista aunque no lo sea, hasta sus principales dirigentes como Vidal y Larreta ya lo aceptaron, lo corrieron de la campaña, no se muestran con él e intentan competir solos. Luego debe convocar a Alberto y a Lavagna, generar un plan creíble, dar un paso al costado a su candidatura para que sea más creíble aún y dar certezas, poniendo la responsabilidad en sus opositores.

Si no se hace, si no se frena el derrumbe del peso, ni la pericia en crisis de Lavagna, ni toda la esperanza que muchos tienen cifrada en Alberto, podrán revertir semejante empobrecimiento.

Hay que salvar al peso, para salvar el poder adquisitivo, los bienes el capital de la mayoría de los argentinos y a millones de argentinos de la pobreza.

Hay que salvar al peso, aunque signifique el sacrificio de una parte de la política.

Si no quedará en la historia, como la mala política que destruyó al peso y a buena parte de los argentinos.





FOTO crédito Segundo Enfoque 











Etiquetas:   Crisis Económica   ·   Cristina Fernandez de Kirchner   ·   Devaluación   ·   Mauricio Macri   ·   Inflación

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18554 publicaciones
4699 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora