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¿Puede gobernar algún lado de la grieta?


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18/06/2019


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A días del cierre de lista y cuando ya se conocen las asociaciones de frentes políticos, parece por los relatos políticos y mediáticos, que más sorpresas no puede haber, pero habrá.




Quizá sea porque los medios están divididos en su mayoría y responden a uno u otro lado de la grieta. Que los periodistas deben adecuarse a la línea editorial de sus medios y reciben información (o relatos) de altas fuentes de cada lado. Y que como la estrategia de estas elecciones es milimétrica, y un error para cualquiera sería el fin, la información baja a los medios y periodistas, no se cuestiona y así sin más, se ofrece a la gente.

En esta columna semanal desde enero informo, (y por información de fuentes, bajas) que Cristina no es candidata. No al menos en la fórmula final que se presentaría en primera vuelta, para intentar ganarla o forzar un balotaje. Solo queda la duda si se presentaría a la Paso, para fidelizar el voto K para Alberto. Es que ella con una imagen negativa enorme, que aún se sostiene por arriba de 60%, primero sabe que un balotaje perjudicaría a su frente y por otro, que es más importante retener ese 40% que tiene de intención, para jugar a la vez con  cerca de 60% también, que tiene Macri de imagen negativa.

Del lado de Macri también se respondió a ese alto porcentaje de rechazo, pero a la vez tratando de mostrar más solidez política a los Círculos Rojos y el Mercado, con el nombramiento de Pichetto como Vicepresidente. Por el momento resultó en cuanto a confianza política para el establismenth, el impacto en el electorado todavía no se conoce,  se supone que no va a sumar caudal electoral, pero al menos puede servir para retener a decepcionados con perfil de centro derecha.

Los Vicepresidentes tomaron un protagonismo inedito en estas elecciones, tratándose de figuras políticas de peso  en las dos fórmulas de la grieta. Sin embargo de un modo casi subliminal, como si la información la tuvieran pero no hay que darla todavía o no la tienen chequeada, aparece Massa entre las imágenes de fórmulas sin tener aún ningún cargo confirmado. Como si pudiera ser parte de un enroque del Frente Todos.

Los Medios que responden a cada lado de la grieta, por conveniencia, pauta o pertenencia,  estos meses ninguno puso en duda que Cristina no fuera a ser candidata, hasta que ella misma lo anunció. Ahora tampoco analizan como hipótesis, que directamente no sea nada en estas elecciones.

Varios sondeos de esta semana, dan que en Paso si la fórmula del Frente Todos tuviera a Massa, alcanzaría el 48% y le sacaría 18 puntos a la Fórmula Macri-Pichetto. En este escenario con Massa en la fórmula y no Cristina, Lavagna -Urtubey alcanzarían un 13% a 14% según quién sea el encuestador. Espert se mantiene entre 5% y 7% y la Izquierda en sus distintas propuestas alcanza un 6%. Ahora si Cristina fuera la candidata a vicepresidenta, su fórmula cae a 42%, Macri sube hasta 3 puntos y Lavagna 1 a 2 puntos, esto muestra al menos en los sondeos, que el voto de Massa no K, PJ o anti K, se reparte y no pueden retener todo en el frente.

Es curioso que de los cuatro que conformaron la diluida Alternativa Federal, tres podrían terminar siendo candidatos a vicepresidente si se confirma lo de Massa en Todos. La pregunta del millón para los tres sería ¿por qué no se pusieron de acuerdo para alguno ser vice de Lavagna y sostener ese tercer espacio sin llevar votos a otro frente?

Nunca sabremos qué pasó, si es que pasó algo.

Lo cierto es que ahora el voto se polariza, se divide en dos grandes extremos y el frente de Lavagna, que podría articular con toda la política, tendría más tolerancia social por no ser responsable de nada de la herencia  2019, es el que menos posibilidades tiene.

El discurso mediático y político que predomina es de grieta, de extremos irreconciliables, de simplificación ¿Cristina o Macri?

Esto hace dificil evaluar, que Cristina dejó un escenario complicado en 2015, con pocas reservas, inflación sostenida por arriba de 25%, retraso cambiario y tarifario, alta presión impositiva, déficit fiscal de casi 5 puntos y solo llegó a diciembre, vendiendo Lebacs al por mayor y dólar futuro. El problema es que Macri estos cuatro años, empeoró casi todas las variables, aún las que intentó corregir como Tarifas y Tipo de Cambio y este 2019 el escenario es mucho más dificil por el endeudamiento, que al final del gobierno de Cristina no había.

Es claro que evaluando el pasado, no se soluciona el presente ni el futuro. A lo sumo solo sirve tener en cuenta errores del pasado para no repetirlos.

Por eso,  más allá de buscar responsabilidades de gestión de Cristina o de Macri,  para llegar a este desastre financiero y hoy también económico, lo que se debería analizara es: ¿qué podría hacer cualquiera de los dos, los próximos cuatro años y con este escenario?

Cristina en 2011 con record de reservas, el mayor caudal histórico de votos, viniendo de los años de mayor crecimiento también de la historia y con mayoría automática en el Congreso, terminó de casualidad en 2015 sin que le estalle lo financiero.

Macri con un escenario dificil en 2015, pero varias veces más sencillo de resolver que este 2019, lo pueden consultar con cualquier economista y de cualquier ideología, con un fuerte apoyo social y electoral de los que creyeron en el cambio, con un total apoyo opositor en el Congreso para aprobar leyes importantes aunque los K se opusieran,  con los medios más importantes de su lado, el establismenth que lo apoyaba y un endeudamiento muy bajo como para financiarse, está llegando a fin de su mandato gracias a un crédito inédito del FMI.

Se puede entender cualquier pertenencia, cualquier empatía con un político, incluso cualquier conexión emocional con un mensaje político y hasta el odio hacía su rival; lo que no se puede entender es la estupidez.

Desde el sentido común y la coherencia, ¿qué les hace creer a los que van a votar al frente de Cristina o de Macri, que con un escenario mucho más complejo ---y del que ambos son responsables--- que el que cada uno tuvo al comienzo de su anterior gobierno, esta vez si van a poder?

¿Cuáles serían los datos objetivos para sostener esa creencia?

¿Qué harían distinto Cristina o Macri, para revertir primero esta caída y luego salir del estancamiento?

¿Qué margen de gestión tendría cada uno, con electorados que los condicionan a determinadas medidas y a otras no?

¿Cómo harían para articular con la Oposición, sea quien sea la Oposición?

¿Cómo harían para gobernar con la mitad o más en contra, dado que muchos de los votos de cualquiera de los dos en un balotaje, solo sería odio al otro?

Con una inflación de 57% interanual, el mayor endeudamiento de la historia, quedando solo algo más de 7.000 millones de asistencia del FMI para 2020, con 50 pymes cerrando por día, con 4 locales vacíos por cuadra en AMBA, con más de 35% de pobreza real, con tasas arriba del 70% y con un derrumbe  de la demanda de dinero que no cesa, este 2019 no es para un voto emocional o de pertenencia.

Dificil que la sociedad logre un pensamiento colectivo en defensa propia, pero de todos modos hay que intentarlo.

Sé que los núcleos duros y los que se asocian a esos núcleos duros, por lo que vemos en las encuestas, en medio del frente de Cristina y Macri no ven  nada.

Sin embargo están todos los demás, que no son muchos pero generan una oferta electoral fuera de la grieta.

Está Espert que si bien a la derecha, expone con claridad cuál sería su estrategia de largo plazo, aunque la de corto y en emergencia, como es la situación actual, no da propuestas consistentes con la realidad. La Izquierda con dos frentes también es puntual en su propuesta, aunque la de corto plazo para la emergencia, es utópica y disruptiva, similar a la de Espert pero en el extremo ideológico opuesto. Y está Lavagna que es la propuesta realista y equilibrada, al menos desde mi mirada.

Sé que Lavagna está denostado, los medios no lo tratan bien, se quedó con  el peronista con menos voto de Vice,  solo algunos radicales lo acompañan y que entre los jóvenes es prácticamente un desconocido; pero ese frente del medio: Consenso 2030, podría ser un opción a salir del estancamiento.

Y no lo digo por Lavagna como si se tratara de un salvador, ni por su compañero de fórmula que no ostenta ninguna experiencia nacional y tampoco por ningún personalismo de su frente, aunque tiene un buen equipo económico, lógico para un economista.

Tampoco lo digo por pertenencia hacía Lavagna o su frente (aunque soy radical) que de hecho no debe tener pertenencia casi nadie, por ser un frente nuevo y haberlo armado alguien que estaba afuera de la política.

Lo digo, y en esto si debo rescatar  cualidades personales y profesionales, primero su edad, su experiencia y su recorrido para poder volcar eso a la gestión, y segundo, porque si bien no tiene tantos adherentes en la política e incluso en intención de voto del electorado, tampoco tiene enemigos y rechazo.

La oferta electoral concreta será: Macri-Pichetto con el mismo equipo económico que nos trajo hasta aquí, dificil que el Fondo permita cambios de funcionarios con los que interactúa. Alberto-CFK o Massa, con un interesante equipo que armó él con el Grupo Callao entre los que están Nielsen y Todesca. Y Lavagna-Urtubey con el equipo habitual del economista, que hace tiempo siguen el minuto a minuto de la crisis.

Solo analizando las fórmulas por sus equipos económicos, ya es evidente que cualquier propuesta de cambio para salir del estancamiento, vendría de la oposición y no del oficialismo.

Es verdad que el mensaje mediático también asegura, que solo Macri tendría "más asistencia de FMI.." incluso algunos arriesgan a decir "del propio Trump...para que no vuelva el populismo..."

Lo cual es realmente incomprobable. 

Argentina tiene el 61% de todo el crédito disponible del FMI, un default del país, sería un default del Fondo también.

A cualquiera que gane, debería asistirlo el organismo, refinanciando deuda, estirando plazos e incluso quizá, poniendo más dólares.

Saldada esa diferencia, de Macri con sus opositores, me gustaría terminar volviendo al comienzo.

Sin esperar a que suceda, porque en la actual situación, con un tercio de pobres y 22 millones de personas que dependen del Estado, no hay lugar para prueba y error, votar una fórmula que no pueda gobernar, sería impensado el desenlace.

Claramente Macri sin importar quién sea su acompañante, tiene tolerancia cero en gran parte dela sociedad, a más ajuste o aumentos. Lo increíble de esta tensa calma que se vive en este período electoral, es que ni bien terminen las elecciones si fue reelegido Macri, volverá a subir el dólar que muchos ya alertan está retrasado, deberán sostener la tasa alta que aniquila la economía, se moverán nuevamente las tarifas y difícilmente no se caliente de nuevo la inflación. Solo el pensamiento mágico puede hacer creer que se logró estabilidad.

Con respecto a Alberto, si bien hace varios años no participa de la gestión, por el solo hecho de su frente incluir al Kirchnerismo (aunque no juegue Cristina), de alguna manera también se lo va a ver como responsable a ese sector político, y en este caso el electorado oficialista hoy, no le va a dejar pasar nada, la resistencia será feroz.

Está a la vista que ninguno de los dos lados de la grieta, tendría el apoyo del otro lado, que de llegar a un balotaje sería la mitad de la sociedad. Pero además ninguno de los dos, aunque el peronismo tenga alguna ventaja por los gobernadores, podría  articular apoyo opositor en el Congreso.

Ninguno de los dos lados de la grieta podría gobernar con eficiencia, y no lograr máxima eficiencia en el escenario 2020 a 2023, sería de un riesgo enorme.

Los que creen en relatos cruzados y se dejan meter miedo con "ser Venezuela" o "entregar el país al FMI y al imperio yanqui" les diría que traten de ver el verdadero escenario argentino, donde el empobrecimiento puede ser mucho mayor sin parecernos  a ningún otro país, si se apuesta a un extremo que le sea imposible gobernar.




























































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