. Winston Churchill.
A
propósito de la efervescencia política que vivimos, el sábado pasado se llevó a
cabo el debate de candidatos organizado por el Instituto Electoral y de
Participación Ciudadana de Durango (IEPC).
Hay
que decir que en términos generales fue un ejercicio “interesante” pero, como
era de esperarse, generó más entusiasmo y morbo entre el “círculo rojo” pero no
entre la población en general. Indicativo del humor social entorno a campañas y
partidos políticos que se ha venido midiendo en diversos instrumentos
demoscópicos a nivel local y nacional.
Al
respecto, podemos afirmar que la ciudadanía se mantiene incrédula, con amplias
expectativas, pero sin estar enganchada a las campañas y los candidatos. Me
preocupa, eso sí, que se asoma la abstención porque eso no es favorable para
nuestra incipiente democracia.
A
reserva del método, que no es el que más me gusta y acostumbro, pero que, por
la pertinencia y la rapidez de los tiempos me parece un buen instrumento de
aproximación a poblaciones más informadas, nos propusimos realizar una
evaluación general a través de una encuesta telefónica para: 1) medir y evaluar
si los mensajes de los candidatos han permeado; y 2) qué tanto la ciudadanía
está interesada con la presente campaña. Los resultados son los siguientes:
A
la pregunta: ¿Vió usted el debate de candidatos a la Presidencia Municipal de
Durango?, casi seis (6) de cada diez (10) o 58% de los entrevistados declaró contundentemente
que NO; mientras que, apenas un 37% dijo que SÍ tuvo oportunidad de verlo y
escucharlo.
Del
segmento de aquellos que no vieron el debate: 35% manifestó que “No le interesó”
y 25% declaró que “Está fastidiado” de tanta campaña política.
Por
otro lado, del segmento que Sí vió el debate: si bien, 27% dijo que lo hizo “Para
conocer a quién apoyan o cómo se atacan (morbo)”, es alentador que 66% declare
algo parecido a “Conocer sus propuestas”.
Otro
dato de la encuesta que me parece ilustrativo es qué tanto las personas
cambiaron su intención de voto como resultado de ver el debate. Las respuestas
no tienen desperdicio. También del mismo segmento de entrevistados que Sí vió
el debate, casi la mitad o 47% de los entrevistados, NO cambió la intención de
voto o preferencia por partido o candidato.
Desde
luego que debe haber varias lecturas para estos resultados. Al menos para el
segmento de la población que tiene línea telefónica en la Ciudad de Durango,
las campañas aún no prenden. Esto, definitivamente, no es buena señal para la
participación política apartidista. Sigue perfilándose una elección de
estructuras.
@leon_alvarez