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La solución indígena


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08/12/2017


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En el país hay unos 13 millones de pobres, de ellos unos 2 millones son Indígenas que viven en comunidades o familias de distintos tamaños, pero si solo tenemos en cuenta la genética o pertenencia étnica aunque no vivan en comunidad y conserven su cultura, buena parte del total de pobres son descendientes de originarios de nuestro territorio o de la región.




En una simplificación que no sería dificil de demostrar con técnicos y expertos, podemos concluir, que la mayoría de nuestros pobres son justamente aquellos que descienden, de quienes todas sus generaciones vivieron en esta tierra.

Sin quitar el foco del presente que es lo único que podemos resolver como contemporáneos de esta realidad, podemos decir que nuestros antepasados: los europeos y luego los criollos, los despojaron del territorio, no los incluyeron en el crecimiento que esta tierra les dio,  y que incluso al privarlos de sus recursos, los empobrecieron.

No es fáctico y por lo tanto es  indemostrable, pero podemos atrevernos a imaginar ¿cómo hubieran evolucionado y cómo serían hoy los originarios de toda América, si nunca hubieran llegado los colonizadores y conquistadores? ¿Sería muy distinto este continente y su gente luego de 500 años? ¿Cómo se hubieran organizado? ¿Cómo hubieran progresado?

No pasó y una continuidad del ideario europeo se desarrolló en América, se impusieron sus explotaciones, su mirada de las cosas y se implementó el despojo. Y no solo de territorios, sino de sus recursos naturales, que solo los extrajeron con el fin de sacarlos del continente y llevarlos al propio.

El problema es que poco o casi nada cambió.

Hoy ya no se trata de Imperios, Reinos o Países, sino de corporaciones extractivas, que siguen 500 años después haciendo lo mismo, con la diferencia que ahora en estas tierras, además vivimos los descendientes de aquellos primeros, que tampoco hacemos nada para evitar ser despojados.

Tampoco se reduce a la simplificación mediática de: Benetton o Lewis versus los Mapuches y la RAM. Esto es para la tribuna y solo busca dividir a la sociedad, que cuanto más dividida, menos derechos puede defender.

Desde el sentido común, que Benetton tenga 900.000 hectáreas solo favorece a una persona y a su enorme estructura empresaria. Si solo se ajustara a la Ley de Extranjerización vigente, y tuviera 1000 hectáreas, todas las demás estarían generando riqueza y recursos, a ciento de comunidades indígenas o simplemente a comunidades argentinas. Por supuesto ante esta propuesta surgen los defensores de la seguridad jurídica y la propiedad privada, mientras ni siquiera evalúan cómo se hizo de esas tierras Benetton, cuántas de ellas eran  tierras fiscales de todos los argentinos y compró a precio vil o en la mayoría de los casos, eran tierras mapuches, a los que no se les respetó la preexistencia habiendo leyes vigentes al momento de vender y se los desplazó a la pobreza.

Pobreza que fue mucho mayor sin sus territorios, terminando en villas miseria urbanas de la zona e incluso de las grandes ciudades.

Bariloche que es el lugar que más conozco por haber crecido allí, supo tener otra inclusión de los diferentes actores sociales. Hasta finales de los 80' europeos, mapuches y criollos íbamos a la misma escuela pública. Las comunidades originarias se respetaban, en la radio hoy nacional, en aquellos tiempos LU8 Radio Bariloche, había avisos clasificados incluso con términos mapuches, para la comunicación en la zona.Además cada sábado había un programa de dos horas, que solo se hablaba en mapudungun, el idioma de todas las etnias mapuches. (y no había ley de medios, era solo por iniciativa de la comunidad)

En los 90' empezó a cambiar todo muy rápido. La incipiente reparación que venía sucediendo en las últimas décadas se invirtió. La llegada de los terratenientes y las multinacionales que querían esas tierras, fue cambiando estos conceptos hasta hoy. Con mucho dinero y buena comunicación, es fácil invertir lo conceptual de una sociedad. Así fueron generando exclusión y xenofobia. El primer paso fue levantar el tren, único medio de comunicación de la Línea Sur. Y así como un siglo atrás la construcción de ese tren ya había desplazado a comunidades indígenas, con el levantamiento, esas tierras del ferrocarril y las concesionarias privadas, fue el primer botín. Nunca volvieron los mapuches a recuperarlas, se las vendieron.

Incomunicados, sin posibilidad de volver a sus tierras y perseguidos, terminaron en villas urbanas. Una vez allí fue fácil discriminarlos aún más, confinarlos al Alto de Bariloche, villas miserias de Neuquén y hasta de otras grandes ciudades.

Con algunas diferencias en cuanto al modo y las explotaciones que se persiguieron, en casi todo el país pasó lo mismo a todos los originarios.

Como también hoy pasa, que estos nuevos jóvenes descendientes de originarios, que empiezan a conocer la historia y ven el desplazamiento y empobrecimiento que sufrieron, buscan recuperar sus raíces. Ser pobre es un castigo, la discriminación en ciudades chicas y pueblos es determinante. Ser indígenas es también hoy sinónimo de ser pobre, pero volviendo a sus raíces, estos jóvenes que solo conocieron de villas urbanas y miseria, le encuentran otro significado a la pobreza, al menos recuperando su modo de vida ancestral y cultural.

En la pobreza de una ciudad que no los incluye son nadie, en la pobreza indígenas en sus territorios ancestrales, tienen otra visión para sus vidas.

Si el gobierno no entiende esto, no va a poder solucionar nada de los indígenas, ni de la pobreza.

La solución indígena de: recuperación de tierras, explotaciones tradicionales, autosustentables y desarrollo de su cultura, puede ser la solución a buena parte de la pobreza del país.

Comunidades productivas, de propiedad comunitaria, donde se desarrollen distintos tipos de actividades y producciones sustentables, puede ser la solución al hacinamiento urbano de la pobreza, la falta de calificación para el empleo en ciudades y a producir nuevas, pero a la vez históricas formas de vida autosustentables.

El comienzo quizá sería que las distintas jurisdicciones: Nación, Provincias y Municipios, hagan un relevamiento de tierras productivas que puedan ceder. Se aplique algún tipo de desinversión a los que exceden por miles de veces las Ley de Extranjerización de tierras y de no querer desinvertir, se le apliquen altos impuestos a las hectáreas en exceso. Con esas tierras se puede primero aplicar el mecanismo previsto en las leyes para comunidades indígenas, luego proponer a esas comunidades a aceptar más miembros por afinidad cultural o étnica que quieran incorporarse, asistirlos en obras básicas para su desarrollo y por último destinar más tierras a comunidades productivas sin ser de pertenencia étnica.

La solución indígena, es también el comienzo de la solución de la pobreza y el asistencialismo.

Los Mapuches, pero además podemos involucrar a todo el resto de los originarios, son pobres, muy pobres, sin embargo no piden planes, ni subsidios, ni aumentos de ingresos en nada, ni tarifas sociales, ni garrafas sociales, ni colgarse de la luz o el cable, solo piden tierras.

Su derecho preexistente a esas tierras.

En el primer mundo el tratamiento a sus originarios, es exactamente opuesto al nuestro (de desplazamiento y persecución). En una nota anterior: "Evolucionar" doy algunos ejemplos de EE.UU, Australia, New Zealand y otros donde sus indígenas, no solo son actores centrales de sus valores como nación, sino que tuvieron enormes reparaciones históricas, económicas y territoriales, sin contar el respeto cultural que tienen. A la vez en esos mismo países de los más importantes del mundo, la Extranjerización de Tierras está acotada al mínimo, nadie puede hacerse de miles de hectáreas si no justifica muy bien la inversión,  y la explotación de sus recursos primarios, se industrializa en el mismo país. Aquí nuestra realidad es opuesta, las multinacionales arrasan recursos primarios, casi no industrializan en el país y para que hagan explotación de esos territorios, desde los gobiernos se persigue a los indígenas.

Un último dato dejo casi a modo de anécdota, hasta finales de los 80' y mediados de los 90' a ese río Chubut donde murió Maldonado, todos podíamos llegar hacer un asado en su orilla y  pasar la tarde. A partir de que Benetton se quedó con las tierras de Leleque (Estación de tren, Comisaría y destacamento de Gendarmería incluidos dentro) allá por el 92', alambró puso tranqueras y ya no se puede bajar al río hasta donde termina sus estancia algo más de 100 kilómetros al sur. Parecido pasó con Lago Escondido, Lewis fue comprando a antiguos pobladores hectáreas hasta rodearlo, mientras que hasta los 80' se podía llegar a través del camino de Tacuifí que recorre varios Fundos, hoy son todos del millonario y ya no se puede pasar. 

A los mapuches que ocuparon las tierras de Leleque (Benetton), pidiendo permiso y con respeto a sus territorios y costumbres, ellos no tienen problema de dejar llegar al río al que quiera hacerlo, viendo esta diferencia ¿los mapuches están usurpando o recuperando tierras para todos?

¿Cual es el territorio sagrado, el que falsamente divulgan los medios y operadores, sobre los mapuches o el de Benetton y Lewis que con seguridad privada y armada impide que pase cualquiera?

Macri empezó proponiendo "pobreza cero", ahora en sus últimos discursos públicos ya cambió a "vamos a reducir la pobreza.." pero ningún plan para una cosa o para la otra va a funcionar, si ese plan no incluye a los indígenas, que son gran parte de los pobres y el único sector de la sociedad argentina, que la mayoría son pobres.

La solución indígena puede ser el comienzo a reducir la pobreza, no piden más que tierras, son el sector más fácil de solucionar, siempre y cuando acepte el presidente que sus amigos terratenientes, al menos en latifundios, deben ser un poquito menos ricos.

Después el Estado deberá hacer su parte: escuelas, salud, caminos, estructuras básicas, pero las comunidades productivas de propiedad comunitaria, indígenas o no, pueden ser el comienzo a reducir la pobreza.

Por ahora la represión por el reclamo, solo redujo dos vidas jóvenes, no parece ser el camino de solución ese.





FOTO Agencia de Noticias Bariloche Anbariloche.com 







Etiquetas:   Mapuche   ·   Gobierno

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1 comentario  Deja tu comentario


, PRECLARO como siempre.
Excelentes descripción, diagnóstico y propuestas de soluciones para una cuestión de respeto y humanidad que el Estado argentino (o sea nosotros TODOS) le adeuda a TODA la INDIGENIA.





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