Debates electorales, uno mejor que dos
Política Nacional | 20/04/2019

Hace unos días publicaba en esta misma página un artículo sobre la polémica que rodea a los debates electorales. En ese momento no se sabía que la Junta Electoral Central acabaría vetando la presencia de Vox en el debate a cinco previsto en Atresmedia, y mucho menos se podía prever el bochornoso espectáculo dado por los partidos políticos tras la renuncia de Pedro Sánchez a intervenir en el debate de Atresmedia si no estaba Vox. 

La polémica subió de tono cuando el Presidente del Gobierno dijo que no acudiría al debate a cuatro de Atresmedia y si al de TVE, que tras cambiar de fecha del 22 al 23 coincidiría con el de los canales del grupo Planeta y por tanto lo haría inviable. Pedro Sánchez y la dirección de TVE provocaron las iras tanto de Podemos, Ciudadanos y el PP como las de los propios trabajadores del ente público. Finalmente, y ante el riesgo de que no se celebrara ningún debate, Pedro Sánchez rectificó y terminó aceptando los dos debates, uno en TVE el lunes 22 y otro el 23 en Atresmedia.

Pero dicho esto, y sin entrar en los detalles de la encendida, y al mismo tiempo bochornosa, polémica de los partidos para alcanzar un acuerdo sobre los debates, se hace necesaria una reflexión y algunas puntualizaciones. Lo primero es que en los debates en los que intervienen varios candidatos, en esta caso cuatro, no tiene mucho sentido repetirlo y menos aún al día siguiente. Diferente es la situación en los cara a cara, aquí sí parece aconsejable hacer dos debates para que en la segunda cita ante las cámaras los candidatos pueden subsanar errores, si los hubo, o confirmar el éxito de uno de los contrincantes. Haciendo un símil futbolístico el segundo cara a cara sería como el partido de vuelta de una final que sólo disputan dos equipos. En un debate a cuatro, y por aplicar la misma lógica, ¿habría que hacer cuatro eventos de este tipo? sería absurdo.

Por otra parte, celebrar debates dos días seguidos puede tener efectos contraproducentes. La expectación que, sin duda, va a tener el debate del día 22 en TVE será superior a la del que se celebre al día siguiente. Además, podemos pensar que quien gane el primer debate tendrá, por efecto rebote, ganado el segundo. Pero, aunque haya sorpresas y algún candidato que cometa errores el lunes, logre ser totalmente brillante el martes, es posible que le sirva de poco porque la audiencia sea sustancialmente menor en el debate de Atresmedia. Debe tenerse en cuenta que, aunque está campaña sea más corta por la coincidencia con la Semana Santa, la gente ya está saturada de información electoral, mítines, vídeos, candidatos con perros, candidatos cocinando, tocando la guitarra y sobre todo mensajes repetidos hasta la saciedad. Por ello, aunque ya es tarde para remediarlo, habría sido mejor un único debate en Atresmedia o en TVE o en la Academia de Televisión, territorio “neutral” que tan excelentes resultados ha dado en los debates de 2008, 2011, 2015 y 2016.

En definitiva, que en el debate del lunes “puede quedar todo el pescado vendido”, y el martes encontrarnos con los “escaparates políticos vacíos” o con pocos “compradores” dispuestos a sentarse delante del televisor, hartos ya de tanto mensaje repetido, de tanto insulto y de tanta demagogia que inevitablemente inunda las campañas electorales. Atentos.

 @rsanchezsa

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