Hace algunos años escuché a un conocido periodista referirse al tren, o conjunto de trenes que recorren la ruta entre la frontera sur y norte de nuestro país; mismo que es utilizado por los migrantes centroamericanos en su penoso tránsito hacia los Estados Unidos de América, como "La Bestia". Hoy, a pocos años de distancia, y por la notoriedad derivada alcanzada por La Bestia debido a las continuas masacres de hermanos centroamericanos migrantes, he percibido a La Bestia como un símbolo perfecto de todas las calamidades que agravian al pueblo de México.



