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La Evaluación Política en elecciones locales


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18/06/2013

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La evaluación del desempeño de los gobernantes es el camino correcto para obtener un Buen Gobierno. - Díaz Piña


En marzo de 2012, en plenas campañas para elegir Presidente y legisladores federales, escribí el artículo “La Cultura de la Evaluación Política”





Su argumento central fue que en las elecciones lo que debe hacerse, antes que enfocar la atención en partidos y candidatos, es una evaluación de los gobernantes en turno.





Ese para mi sigue siendo el espíritu medular de todas las elecciones.





Escribí además que En una verdadera Democracia la evaluación del desempeño de los gobernantes es tarea de los ciudadanos, y es el camino correcto para establecer una dinámica virtuosa que permita obtener un Buen Gobierno y que La Evaluación Política es la que hacen los integrantes de la Polis moderna: el Estado, sobre los resultados de los gobernantes, y se convierte en cultura democrática mediante su ejercicio constante en cada una de las elecciones.





Escribí también que El propósito de toda elección es, en primer término, evaluar a los gobernantes en turno y a los partidos que los postularon: ¿fueron buenos o malos sus programas o acciones de gobierno?, si lo primero, habrá que premiarlos con un nuevo período, si lo segundo, habrá que cambiarlos sin importar a quien postulen, “así l@ presenten en papel celofán con todo y moño”.





Creo que todo lo anterior tiene plena validez en las elecciones locales a celebrarse en 14 estados en México.





En esa coyuntura escribí además otro artículo: Tiempo de cobrar los “costos políticos”, porque el día de las elecciones (7 de julio) es la fecha idónea para mostrar que somos justos y sabemos reconocer a quien haya demostrado servir bien a nuestra Nación, pero también para demostrar que no somos masoquistas, ni cobardes, ni cretinos, sino hombres y mujeres de buena fe, de palabra, con honor y conciencia; que poseemos la capacidad de confiar y honrar nuestra nacionalidad y nuestra ciudadanía, pero que también valoramos nuestra Democracia: sabemos evaluar y tenemos el valor de hacerlo, podemos votar con dignidad. 





·        Los beneficios de la evaluación política





Hay Estados en donde los gobernantes son razonablemente honestos y realmente se esfuerzan en servir a sus ciudadanos; además los candidatos postulados son personas honorables que gozan del reconocimiento y la aceptación general.





Pero en otros, parece que no hay ni para donde voltear de tan malos que parecen todos: tanto los gobernantes en turno, como los candidatos postulados por todos los partidos.





Aun bajo las condiciones antes mencionadas es preferible votar por el menos malo de los candidatos que dejar de votar, porque una alternancia bajo esas circunstancias es algo que puede servir para sanear nuestro enrarecido ambiente político: clase gobernante opulenta, Pueblo pobre.





Esa evaluación, por ejemplo en Tabasco, hizo posible la alternancia y salieron a relucir todas las presuntas trapacerías del exgobernador anterior, algo impensable si hubiera resultado electo el candidato del mismo partido que el exgobernador Granier.





Por esa razón y otras equivalentes, no podemos despreciar el poder de la “evaluación política” ni renunciar a esa única oportunidad que tenemos para decirles a los gobernantes: aquí estamos y te hemos estado observando, y en función de eso, los candidatos de tu partido merecen continuar o no lo merecen, …por tus resultados.





Así como debemos reconocer a los buenos gobernantes y a los candidatos de sus partidos, votando por ellos, no debemos darle otra oportunidad a los malos gobernantes.





Nuestra Democracia es minimalista, casi simbólica porque después de las elecciones ya no contamos, nos volvemos números, y ellos se vuelven como monarcas a los que hay que suplicarles favores.





No merecen esa oportunidad porque si se las damos, “nos la van a volver a aplicar” y doble.





·        A quien evaluar en las próximas elecciones locales





El mes próximo tendremos elecciones en 14 Estados para elegir un gobernador, presidentes municipales y diputados locales.





El calendario y los detalles se puede consultar en:http://www.eleccionesenmexico.org.mx/pdf/Elecciones_a_celebrarse_en_2013.pdf





En estas elecciones lo evaluable, de primera intención, es el gobernador en el caso del Estado de Baja California, y los alcaldes y diputados locales en sus correspondientes ayuntamientos y distritos electorales, en esa y en las otras catorce entidades federativas en las que habrá elecciones estatales.





Pero el asunto es más complejo.





Es cierto que evaluar de esa forma parece equitativo y justo, pero ¿qué ocurre cuando un alcalde es un ejemplo de honestidad y eficacia, pero el gobernador es un cacique arbitrario que tiene “asoleada” a la ciudadanía?, ¿bastan las buenas obras del Presidente Municipal para borrar las ignominias cometidas por el Ejecutivo Estatal?, o viceversa.





Parece que no, aunque esa evaluación puede admitir diferencias de grado.  ¿Qué tan malo es el gobernador y que tan bueno el alcalde?, para saber si a los candidatos de su partido “se les vota o se les bota”.





Lo mismo aplica para los poderes federales que según sean los resultados que estén dando con sus acciones, reformas y programas para el bienestar y la prosperidad de las familias Mexicanas, pueden apoyar o perjudicar las campañas locales de sus partidos y candidatos.





El efecto negativo sobre las elecciones locales en estados distintos al en que se celebran las elecciones, puede ser causado también por exgobernantes estatales, o políticos notables de algún partido (como la Lady del Senado), que hayan sido sorprendidos en actos de saqueo a los recursos públicos de sus propios estados, o en actos denigrantes sobre la población; su mala fama no se queda en ellos sino que contamina el ánimo electoral aun en los votantes de otras entidades federativas muy distantes.





La repercusión de esas acciones federales en las próximas elecciones locales pudo ser un factor para que el Presidente Peña Nieto, actuando con sensibilidad política, removiera al titular de la Profeco, por la lamentable prepotencia de su hija, luego que las Redes Sociales insistieron reiteradamente en el tema.





En contraste, se advierte la muy criticada labor del Jefe del Gobierno del Distrito Federal, con el patrocinio del PRD; ya que en dos ocasiones de protesta pública, los manifestantes han sido presuntamente infiltrados por provocadores que causan destrozos y hacen posible la represión, algo que nunca ocurrió con sus dos antecesores que respetaron sin reprimir a los estudiantes e inconformes, y que mantuvieron a la Capital de la Republica como un oasis de paz dentro de la zozobra por la inseguridad pública en el resto del Pais, eso ahora se extraña en el DF.





·        Hasta maullar se vale para confundir a los votantes





Como lo escribí en los artículos citados, a los gobernantes les gusta evaluar a todo el que se deje o aunque no lo haga, como es el caso de sus “gobernados”, pero les desagrada sobre manera ser evaluados y hacen todo lo que este a su alcance para evitarlo, “no vaya a ser la de Granier”.





Y por ese motivo surgen sospechosas campañas zoofilicas invitando a votar por un gato morris, una gallina, un marrano o lo que sea, con tal que el voto de castigo se diluya y no alcance para hacer una “evaluación política” que los ponga en riesgo de ninguna forma.





La desinformación ha llegado al extremo que algunos pseudocomentaristas se atreve a decir que los votos en favor de esos animales de caricatura puedan ser válidos, ante la inexplicable pasividad de los órganos electorales correspondientes.





Esas campañas, bien miradas, son un agravio a la inteligencia de los Ciudadanos Mexicanos, que no padecemos infantilismo mental, masoquismo social, o patología que se le parezca.





Parece obligado considerar que ese tipo de costosas campañas, con amplísima difusión en los medios, tienen presunción de ser costeadas y promovidas por los gobernantes que no quieren ser evaluados a ningún precio, porque de antemano conocen que el Pueblo los repudia en forma abrumadora.





Algo semejante puede pensarse de la intromisión de organismos internacionales (OCDE) difundiendo “pseudo información científica”, en realidad propaganda progubernamental,  para instalar la creencia que los Mexicanos somos los peor pagados, mas explotados ¡…pero los más felices!. Como se aprecia, una afirmación así es un insulto a nuestra inteligencia y a nuestra Dignidad Nacional, se puede presumir intencionalidad porque a esos niveles “en política no hay coincidencias”.





Todo se vale con tal de confundir a los Ciudadanos y evitar la evaluación política, el voto de castigo y conservar el poder; hasta esas extrañas alianzas del PRD con el PAN que defiende intereses diametralmente opuestos, el primero usado hasta la ignominia por los gobiernos panistas: foxista y calderonista, y que reincide mostrando un caso grave de patología que se asemeja al masoquismo “pégame, mátame, pero no me dejes…”.





Y qué decir de líderes partidistas como Madero, el actual presidente del PAN que de plano renuncio a la oposición y lanzo elogios al Presidente emanado del PRI; o del expresidente Fox, que renegó en forma vergonzosa de su propio partido.





·        Las trampas del hipnotismo colectivo





Otros de los trucos favoritos de los gobernantes que se saben depositarios del repudio general es llenar a los contrincantes de lodo.





Su lógica es pedestre pero llegadora: “si no van a votar por ti, haz que resulte indeseable votar por cualquier otro, calúmnialos, difámalos, hazlos odiosos para que los ciudadanos prefieran quedarse en casa viendo un buen partido o una película, todo menos que salir a votar en tu contra”.





No sería insensato prever que para ese día se programen duelos deportivos con amplia difusión para disuadir las intenciones de salir a votar, para que el “voto duro”, voto corporativo, o la mapachería en pleno pueda obrar a su antojo sin complicaciones.





Es preciso advertir además, que en la información cotidiana de los medios tradicionales: electrónicos e impresos, las malas noticias han prácticamente desaparecido; es por las Redes Sociales que ahora nos enteramos de la desgarradora realidad de nuestra Seguridad Pública, porque ellos solo hablan ya de las masacres en Siria, Afganistán, Armenia, ratas en marte, asteroides contra el Sol, remedios milagrosos, etc.





Una política informativa a todas luces desafortunada y contraproducente, porque nadie en su juicio espera milagros del gobierno entrante, después del desastre que dejó la administración calderoniana, pero si rechaza la manipulación. Solo nos enteramos que hubo secuestros cuando se anuncia que ya fueron rescatados, absurdo.





De nueva cuenta, son las Redes Sociales, las que han permitido romper el hipnotismo colectivo que se trata de imponer con el apoyo de los “medios tradicionales” y toneladas de propaganda insulsa, “de carácter propositivo”, es decir, de promesas sin medida, ni vergüenza, al más puro estilo “Rajoy”, que se abandonaran sin rubor tan pronto ocupen los cargos.





·        ¿Que resta hacer?





Nuestros gobernantes no van a cambiar motu proprio, eso ni pensarlo, si los Ciudadanos no les hacemos pagar por sus errores, ellos felices, contentos y opulentos.





Nuestra única opción política, por triste y poca cosa que parezca es votar.





Votar para evaluar, antes que nada, con libertad, dignidad y respeto a nosotros mismos.



Las otras opciones para preservar y fortalecer nuestra Democracia son: en el aspecto jurídico, el Juicio de Amparo, y en comunicación, la libertad de expresión en las Redes Sociales.





Los gobernantes deben entender que aquel Mexicano indolente, conformista, falsamente ingenioso que se refugiaba en el chiste y la ironía para rumiar su impotencia frente a la “Republica Imperial”, de palabra, virtual, es ahora cosa del pasado.





Además, no es cierto que seamos el pueblo más feliz a pesar de las paupérrimas condiciones generales de vida de las mayorías, quizás si seamos orgullosos al grado de disfrazar nuestra profunda tristeza bajo la apariencia de una alegría que estamos muy distantes de sentir. Pero su conveniencia o ignorancia les impide reconocer ese complejo sentimiento, un verdadero oxímoron, que Juan de Dios Peza  explica poéticamente en “Reír Llorando”:









¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!

¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,

porque en los seres que el dolor devora,

el alma gime cuando el rostro ríe!



Si se muere la fe, si huye la calma,


si sólo abrojos nuestra planta pisa,

lanza a la faz la tempestad del alma,

un relámpago triste: la sonrisa.



El carnaval del mundo engaña tanto,


que las vidas son breves mascaradas;

aquí aprendemos a reír con llanto

y también a llorar con carcajadas.







Porque una familia que no tiene para comer no puede ser feliz, y hay siete millones de desempleados; un padre o una madre que no pueden comprar la medicina que le urge a su hij@, no puede ser feliz, y hay 68 millones de pobres; una familia que perdió a un miembro por la inseguridad pública no puede ser feliz, y hubo más de 60 mil; una familia desplazada de su lugar de origen no puede ser feliz, y hubo 250 mil; un joven que no tiene la oportunidad de estudiar o trabajar, es infeliz, y hay 7 millones; ni los conductores de vehículos que mes a mes comprueban que su dinero vale menos a causa de los injustificados “gasolinazos”, pueden sentirse felices y realizados; es justo reconocer que esas calamidades padecemos ahora, fueron originadas en gran medida en la ineptitud de los dos gobiernos panistas antecesores.





Todo eso cuenta a la hora de evaluar. Los resultados de las elecciones locales nos dirán si la Cultura de la Evaluación Política avanzo para el bien de nuestra Democracia; o por el contrario, involucionamos hacia los “mapachazos”, o aun peor, hacia las “cencertacesiones”, en donde los resultados electorales se pactan en función de intereses inconfesables y a espaldas de los Ciudadanos.













Twitter: @adiazpi



Etiquetas:   Elecciones   ·   Política

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