. Dejo de
tomar parte en la política imperial norteamericana hace ya tres décadas. La perestroika, que finalmente retiro a la Unión soviética
del pódium reservado a las
superpotencias en 1991. Termino de pavimentar el ingreso de la República
Popular China (y su mano de obra barata)
a la OMC. Organización de comercio Mundial en Diciembre del 2001. Ahora
si usted no lo supo, solo revise las
etiquetas del closet y le garantizo no necesitara ser un periodista o un
economista y tal vez, ni siquiera necesitara
mayor explicación y además, tendrá tiempo de informarse por ejemplo, de
los programas de espionaje ciberespaciales como el PRISM.
No existe, entre
quienes siguen de cerca la política exterior norteamericana, duda alguna que
tanto en el colapso anunciado del comunismo
Leninista, como así mismo, en el despegue industrial actual del comunismo Maoísta , hubieron pocas
decisiones exentas de presiones e
influencias, que no tengan que ver con
los viajes del secretario de estado estadounidense a la China comunista, en los
tiempos de Kissinger. Esto nada casual para nadie, pero en especial, para
nosotros los chilenos, fue en Diciembre de 1973. Era del renunciado “presidente” Richard Nixon.
Para mantener
este dialogo en un intercambio ilustrado y ameno, es una obligación establecer
contacto directo, entre el negocio monumental de globalización, y el fraude local que actualmente nos rodea.
No es casualidad que seamos nosotros los UNICOS en el mundo entero, que aún hoy hablamos ininterrumpidamente de “la amenaza
comunista". Hay en el mundo pocos y
polémicos blogs, bulliciosos gallineros de ignorantes e indolentes,
curiosos gatilleros de anti comunistas anónimos en las redes sociales, pero
ningún país que le dedique más tiempo al comunismo, que a las distracciones
modernas del reinado global del consumismo,
Como son el TERRORISMO. Que junto a las armas de destrucción masiva, dejaron
prácticamente en el olvido los distractores inyectados y destructivos como los
golpes militares y el SIDA.
No es tampoco
casualidad que el presidente del mundo libre, Barak Obama, aun no
queriendo, palmotee la espalda de un
inclinado Sebastián Piñera, alabe los mismos disparates crediticios y los
fraudes del sistema nacional de Salud privado, que el combate feroz en su
propia casa. Estos conatos con los intereses económicos y los poderes
políticos le han dado a Obama en EE.UU.
la fama de SOCIALISTA, fama orquestada por los extremistas de derecha americana
conocido como El Tea Party, que no es otra cosa que el ala inflexible y
fundamentalista del capitalismo republicano*** más bien gallos racistas,
clasistas y esquizofrénicos, pero nunca tanto para - queriendo - llamar a
Obama, COMUNISTA, porque saben muy bien que sin comunismo hoy
no hay capitalismo. Que todas las
inversiones del pulpo especulador y el funcionamiento cíclico global del
consumo a crédito occidental, dependen de la manufactura oriental y comunista
de la China sus hermanos y sus primos, que el día que los billones de
brazos productivos de los regímenes
estatistas' demanden mejores salarios, se les acaba la fiesta.
En Chile el rumbo
lo hemos perdido, los megáfonos pinochetistas del anti comunismo y la anti
política hoy, están todos, viviendo de la POLITICA. Muchos acumulando fortunas con
informaciones privilegiada, y vía conexiones políticas, los otros cobrando
salarios fiscales, con o sin uniforme, en el gobierno o en el parlamento.
Ocupando importantes y lucrativos cargos POLITICOS por obra y gracia a la
mañosa perversidad de la CONSTITUCION POLITICA, pero mantienen intacto el
majadero y barato pregón de la ANTIPOLITICA.
Aun así, la
POLITICA no es acerca de los políticos, es muchísimo más amplio y desde luego
mucho más profundo. Es conseguir, preservar y defender el superior interés del
elector. Asegurar el marco jurídico existencial balanceado de la sociedad que
como es obvio, esta aberración antisocial del 80 ni siquiera intenta. La fuerza política por definición es la
dinámica permanente de ajuste entre el futuro del ESTADO y el BIENESTAR de la
ciudadanía. Es la última instancia
de consolidación de la democracia sin apellido ni interpretación. Es procurar
que nadie arruine, como lo han hecho, el concepto mismo de la solidaridad y
equilibrio que busca la actividad política social y económica. Es evitar la condena a la libertad económica
del hombre y la mujer común, ósea, pagar y ganar lo que es justo, y por último. El consagrado derecho de ser
gobernado por la razón y no dejarlos atados para siempre, a la imposición totalitaria estatista o
cívico-militar que amenaza a los privilegiados.
Comunista es un
asustador añejo, es el cuco, el viejo del saco, el chupacabras, el colibrí
tétrico y distractor que se emplea como obligada y única alternativa para la
gente que no quiere más del negocio brutal que genera el consumismo. Comunista es por arte de magia
propagandística peor que degollar, peor que torturar, peor que enterrar seres
vivos, peor que quemar indefensos protestantes en las calles, y fue para el
mundo entero gracias a la propaganda norteamericana de post guerra, peor que dejar caer bombas atómicas que
cremaron vivos cientos de miles que ignorantes vivían periódica su rutina en
ciudades completas. O aun peor que el asesinato de millones de judíos
indefensos que conocieron el terror del fascismo ultra derechista en medio de
un conflicto tan ajeno como inaudito.
El COMUNiSMO de
Stalin no tiene explicación ni mucho menos defensa, pero eso abrió el camino a
los chacales del neo liberalismo de los setenta. Pero ojo cuando ellos en Chile hablan de comunismo no hablan de Stalin,
de Fidel o de Salvador Allende, hablan del anti capitalismo. Del concepto
de libertad y justicia social que corrompe la plutocracia. Del peligro de tener
que pagar salarios e impuestos justos. Del temor a responder por acumulaciones
de riquezas con origen dudoso. Del miedo a perder el sosiego de una
CONSTITUCION aberrante que les permite saquear impunes. De la pérdida del
control del ESTADO que por definición debe ser el aparato público controlador. Pánico al despertar de millones de chilenos
y chilenas endeudados y mal pagados que viven para pagar porquerías de
productos y asquerosidades en los servicios. Temor a educar sus hijos con la
misma educación de los hijos ajenos. Miedo a competir con un país y no solo
dentro de un vecindario. Susto a perder las zanahorias para comprar la prensa y
burros concertacionistas. Y un sin fin de otros temores porque el que hace lo
que ellos hacen tiene miedo y sus cómplices también ......y así debe ser.
Aún tenemos
patria compa-triotas.