Reflexión sobre el docente

Todo mundo opina sobre educación, que ya lo precise antes es cultura, porque todos se sienten con derecho pues su base es que saben lo que dicen. Los políticos se sienten más maestros que los mismos académicos, que están por encima de ellos y estos deben obedecer a sus dictámenes sin replicar ateniéndose a sus sentencias legales. Involucran una serie de ciencias que nada tienen que ver con la preparación del docente pues créalo nadie es más seguro de sí mismo que el que sabe lo que está enseñando.

 

. Los políticos se sienten más maestros que los mismos académicos, que están por encima de ellos y estos deben obedecer a sus dictámenes sin replicar ateniéndose a sus sentencias legales. Involucran una serie de ciencias que nada tienen que ver con la preparación del docente pues créalo nadie es más seguro de sí mismo que el que sabe lo que está enseñando.
La ley, la constitución, los intereses, las componendas, los arreglos parciales y sobre todo temporales se tuercen con el fin de que el capital político de los involucrados no sea tocado por inconveniencias personales. Todos aquellos ajenos a la docencia deben guardar silencio para dejar que aquellos que no lo son procedan a resolver el problema de una vez por todas que no es educación ni cultura, es solo de dinero.

Cuando aparece el dinero todo mundo se arregla, se alinea, se forma y nada tiene que ver el líder pues para comer y vestir no se necesita de ningún líder por más importante que se sienta. Está demostrado. Ahora bien, es necesario precisar que hay niveles de académicos los cuales son determinados por su preparación y grados que las instituciones otorgan en un momento dado de dedicación y preparación.

Tenemos un vecino al norte que nunca tiene marchas, plantones ni huelgas de maestros. Hay que preguntarse el porqué de esto. Enfrentan balaceras, muertes, suicidios y otro tipo de males comunes de una sociedad avanzada que tratan de resolver a su manera pero no le preguntan a ningún sindicatos mexicano como resolverlos. Señores, déjense de enredos miopes, torpes, mezquinos que solo exhiben la vanidad de los políticos y maestros y paguen lo justo a los maestros para que vivan una vida digna que les permita holgadamente llevarla bien con su familia.

Hoy por hoy la cultura se debate entre la vanidad del político contra la soberbia del maestro y esto se presenta en todos los niveles pues jamás el político ni el maestro aceptara ser alumno de nuevo. Ellos ya saben, los burros son los demás. No es el camino correcto y si el sendero oscuro de problemas mayores insalvables para cualquier gobierno. Esto es cuando se refiere a la educación-cultura publica pues la privada enfrenta una changarrizacion gracias a miopes gobiernos con tendencias religiosas que fueron y son opio de la sociedad. Ahí hay un grave problema que crece.

El problema se resuelve con dinero no con opiniones, juntas, discursos, marchas, protestas, bloqueos que fastidian a los demás, chantajes, gritos con tinte revolucionario o amenazas de nos vemos a la salida. Déjense de mamadas y estudien los involucrados las demandas de los maestros sesudamente, acuerden con ellos el mejor camino para armonizar la preparación de tanta juventud necesitada del saber y sean conscientes ambas partes que su soberbia y vanidad solo bloquea su entendimiento perjudicando a todos a la vez. Son males que hay que desterrar de cada parte. Nada se pierde con intentarlo pues lo más malo ya se ha hecho.

Lo tenemos en la educación básica y lo tenemos en la educación superior pues esos males son aleatorios al hombre. Son debilidades normales que te hacen ver lo frágil que eres. Ni el gobierno tiene todo el poder ni los maestros tampoco. Equilibrio señor.

UNETE



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