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El tiempo pasa pero en Chile se detiene.


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12/06/2013


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¡¡ El tiempo pasa tan rápido!! -   Es una de las frases cliché más esparcidas y traducidas en el mundo entero.  Hace solo 100 años un viaje intercontinental  se hacía incierto con los pies fríos y el corazón en la mano.  Hace 500 la totalidad de los seres vivos sobre la superficie del planeta ignoraban la terrícola forma de una esfera.  Hace 1000, solo unos pocos tenían noción de la existencia de las ciencias y la filosofía de la antigua Grecia o del conocimiento clásico del vasto imperio romano. Que se mantuvo oculto hasta el Renacimiento en los oscuros archivos del Vaticano. Y finalmente , solo 2013 años atrás no había fundada sospecha de la fe cristiana,   ni mucho menos,   del todopoderoso imperio político actual de la Iglesia Católica.


Esa es la primera cosa que se debe dibujar en la mente, si uno espera cooperar con un grano de arena,  en el bienestar del próximo en nuestro  fugaz paso por la vida.

El tiempo -   a excepción del crucigrama inexplicable para el lego de Albert Einstein -   es solo la dispareja y misteriosa relación entre la individual y conocida existencia de la vida humana, y la ignorada del universo.    La intelectual físico astral tesis de Einstein,  aun probada científicamente desordena la concepción convencional del tiempo y del espacio,   porque lo que ordinariamente todos los demás entendemos por separado gracias a Newton , en la teoría de relatividad especial,  Albert Einstein  las reduce a una -  Pero no se preocupe no abandonaremos el curso del dialogo para discutir mecánica cuántica,  primero porque no puedo,  y segundo,  porque el tiempo que por ahora nos importa, es el cronológico del entendimiento común, ese  simplemente expresado en el dominio del reloj y el calendario.

Pocas veces cuando nos zambullimos en conversaciones informales,  e incluso,   en sofisticados foros de opinión política televisados. Nos elevamos para observar desde arriba el origen de las problemáticas y la naturaleza de los conflictos sociales para así entenderlos, en la perspectiva panorámica del tiempo histórico. Identificar sus detonantes y sus ramificaciones. Entonces, imperdonablemente,  tan porfiada como insistentemente,  nos vence  la tentación de "actualizar", simplificar y personificar la historia. Este fenómeno,  nada de voluntario o espontáneo,  es conocido como demagógico.

La  demagogia - entendiendo por ella la definición enciclopédica que reza - "estrategia utilizada para conseguir poder político, apelando a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público y ganar apoyo popular, mediante el uso de la retórica y la propaganda." - Un buen y contundente ejemplo del poder de la propaga-nda,   es la cacareada verborrea irresponsable que predico una masa incondicional por decadas, y repetida hasta el cansancio por periodistas y derechistas es la categórica sentencia que dice - ideologías foráneas -  dando la manipulada sensación  que el Marxismo tiene origen extranjero, y que el Cristianismo o el Capitalismo surgieron en algún rincón de Antofagasta o en los alrededores de Talcahuano.

 

Pero la saturación del inconsciente colectivo con el anti-comunismo, no se emplea para advertir a las nuevas generaciones del peligro de escoger una dictadura estatal o el gobierno de los trabajadores,  que por otro lado no es cierto. Se utiliza como un justificativo del arresto, tortura y desaparición de adversarios políticos que amenazan intereses y como única vía de protección de la aristocracia, y eso no es lo peor,  se usa además,  y aquí mucha atención ,  para explicar el  Capitalismo como si fuera la alternativa de gobernabilidad exclusiva para el futuro del género humano,  aun   con los descarados y permanentes fraudes que azotan la masa de indefensos endeudados y atrapados consumidores.

 

Los mismos nombres y apellidos que en dictadura virulentos expresaban su aversión por La Política y Los POLITICOS , hoy, y siempre,  han vivido de salarios fiscales o beneficios ilícitos originados en posiciones o conexiones POLITICAS , y sobre esto no cabe discusión ni inteligente comentario.



 

Los mismos que se oponen al rol fiscalizador y regulador social del Estado, evaden impuestos, cobran cheques por utilidades de empresas esquilmadas al Estado y  comen hoy del mismo plato que uniformados activos o en retiro que disfrutan de un sistema de salud gratis financiado por el estado,  y reciben salarios fiscales por llevar un uniforme que no conoce por más de un siglo, otro enemigo a quien dispararle que no sea otro ciudadano, también chileno.

 

Son muchos los que comulgan con ruedas de carretas, convencidos que el actual saqueo constitucional del empresario chileno le concede un bienestar que el comunismo les negó. En rigor Chile nunca fue un país comunista, y la única vez que los comunistas formaron parte de una fuerza electoral imprecisa que llevo un candidato a La Moneda, terminaron relegados,  proscritos  y asesinados.  Aun en el gobierno de la Unidad Popular, Allende fue elegido legítimamente pero con un 34% por ciento del voto popular incluyendo solo un 5% o menos de militantes del Partido Comunista, legal aun en Los Estados Unidos de Norteamérica.

 

El debate ideológico hay que dejarlo para la historia y el tiempo, en el espacio,  como en el fútbol o en los automóviles , debemos concentrarnos en lo que pasa ahora .  La revolución industrial condeno al mundo a una rueda inevitable de consumismo que no tiene origen en el Capitalismo ni en el Comunismo. En realidad son el fruto de la evolución y el desarrollo de la inquieta y racional condición humana. El comunismo, el Capitalismo, y cualquier otra ideología doctrinaria o filosófica, como el Ateísmo o el Cristianismo, solo sirven para argumentar la mejor manera de convivir el consumismo. Y así,  hasta que otra revolución inyecte una vez más,   el cíclico cambio de reglas para un juego en el que participan desde siempre El Capital, el Hombre y el Trabajo. Lo de ahora en Chile no es Capitalismo, Neo-liberalismo o derechismo, es solo una sinvergüenzura atroz que no tiene precedentes ni justificación, mientras el tiempo....pasa !!

 



Etiquetas:   Historia de Edad Moderna   ·   Política   ·   Comunismo   ·   Periodismo   ·   Capitalismo

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