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Una ley general de partidos políticos para México


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05/06/2013


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Como sucede el día de hoy y desde muchos años atrás, la formación de los partidos políticos no era bien vista, y debido a esa idea, ni los constituyentes ni tampoco los legisladores se ocuparon de ellos para reconocerlos y regularlos jurídicamente porque consideraban que su existencia y manera de funcionar correspondía a la clase privada, y que no tenían relación alguna con las instituciones estatales. A esta etapa de la historia de los partidos se le ha llamado: “La conspiración del silencio.”


En México, la Ley Electoral del 19 de diciembre de 1911, fue la primera en regular a los partidos estableciendo los requisitos que deberían cumplir para su integración, después le siguió la Ley expedida por Don Venustiano Carranza en 1917, un año después (1918), se promulgó la Ley para la Elección de los Poderes Federales (LEPF), que regulaba también las candidaturas independientes y que estuvo vigente hasta 1945. Hasta aquí podríamos señalar que las disposiciones en todos estos ordenamientos fueron muy laxas.

Posteriormente, vino la etapa de la Federalización Electoral y de Registro de los Partidos (1946-1963), y años más tarde, fue el tiempo de apuntalar hacia la Representación de Minorías y Diputados de Partidos (1963-1977). Así llegamos a la Constitucionalización de los partidos y representación proporcional (1977-1996), pasando por la Reforma  donde se avanzó en temas de la Equidad y Competencia Electoral, (1996-2006), un año después la Reforma Constitucional y Legal de 2007-2008, y por último el decreto del 9 de agosto de 2012.

Hoy 2013, dentro del marco del Pacto por México, las tres principales fuerzas políticas del país, han acordado (compromiso 89), que los partidos políticos requieren aprobar una Ley General de Partidos, cuyo marco jurídico genere mayor certidumbre, transparencia y estabilidad al sistema político.

Actualmente existe una abierta e interesante discusión en el tema, pues una corriente de autores sostiene que no es necesaria la Ley de partidos y que los temas en los que se pretende legislar ya forman parte del Código federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, (Cofipe), inclusive señalan que de los trescientos noventa y cuatro artículos que componen el Código, ochenta y seis artículos ya están destinados a la regulación de los partidos, por lo que proponen hacer una revisión de la normatividad existente para únicamente fortalecerlos y tal vez incorporar algún otro. (Mejorar lo que ya existe).

Desde mi punto de vista, si los legisladores se inclinaran por esta idea, considero que el resultado sería un obeso Cofipe sin fin, pues las reformas posteriores que seguramente le seguirán  en este tema, terminarían por someter a la totalidad del Código en la terrible tentación de los legisladores de caer en el juego peligroso de la “reformitis” pero ahora en la totalidad de temas volviendo vulnerable toda la normatividad. Además creo que estaríamos introduciendo de manera innecesaria temas que solamente corresponden a los partidos.

La otra corriente con la cual me identifico plenamente, considera relevante aprobar esa Ley General, pues de esta manera se busca fortalecer el sistema de partidos en varios temas que han quedado pendientes por ejemplo, en lo relativo a su vida interna, a los mecanismos efectivos de justicia intrapartidaria, que tanto necesitan, además de lograr el acuerdo para la incorporación de rubros novedosos que apuesten al mejoramiento de la rendición de cuentas y la transparencia, entre otros.

Por eso considero que si por los partidos con mayor representatividad en nuestro país han consensuado la necesidad de aprobar una Ley General de Partidos los temas “mínimos” que debería contener la misma son:

En primer lugar considerar lo previsto en el artículo 41 Constitucional, el Título segundo del Cofipe y una revisión a las leyes electorales de las entidades federativas por contener avances significativos en temas en donde incluso el Cofipe aun no regula.

1. Obligación de: Contribuir a preservar la paz en nuestro país, coadyuvar en mantener la vigencia de los derechos humanos y los tratados internacionales de los que el estado Mexicano sea parte, hacer posible el acceso de los ciudadanos, sin distinción/discriminación al poder público, representar en todo momento la voluntad de los ciudadanos y canalizar la opinión pública, contribuir en la educación y participación política de la ciudadanía, difundir y promover la cultura político democrática (valores y prácticas)

2.En cuanto a su democracia interna: Incorporación de un procedimiento claro y con certeza jurídica relativa al procedimiento para la postulación de candidatos, garantizar el respeto al debido proceso de sus militantes ante instancias partidistas, prever procedimientos de control democrático de los dirigentes que elijan, de que su estructura interna, así como su funcionamiento democrático, prever un catálogo con la mayor claridad respecto de difundir y promover los derechos de los afiliados, informar puntualmente a sus militantes sobre las decisiones adoptadas por los órganos directivos respecto de las actividades realizadas y sobre la situación económica, y temas de género.

3. Señalar los supuestos de la declaración de ilegalidad del partido en casos como: a) Vulnerar sistemáticamente las libertades y derechos fundamentales de los individuos ya sea, promoviendo, y/o justificando situaciones contra la vida o integridad de las personas, b) Legitimando la violencia para cualquier fin y; c) Apoyar de cualquier forma, el terrorismo o narcotráfico

4. Prever un catálogo de las causales por la que procede la disolución del partido: a) Haber disminuido en un 50% del total de sus afiliados, b) No acreditar el número de afiliados equivalente al 0.26% del Padrón Electoral  de la última elección, c)  No obtener al menos  el 2.5% de la votación total emitida

5. Prever medidas coercitivas para el incumplimiento (infracciones) de la Ley General de partidos. a) Que puede oscilar desde la amonestación hasta la disolución del mismo.









@CPEREZZ001

* Algunos de los temas que aquí se comparten han tomado como referencia el artículo publicado del estudio de AGUIRRE RAMÍREZ, el autor “MOYA DELGADO en su artículo LEY DE PARTIDOS POLÍTICOS EN MÉXICO: retos y perspectivas”,  publicado en la Revista del Instituto de Investigaciones Legislativas del Senado de la República “Belisario Domínguez”, y diversos artículos escritos por la ex consejera electoral del IEDF. Carla A. Humphrey Jordan. En La Silla Rota.



Etiquetas:   Política   ·   Leyes   ·   Partidos Políticos

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