Cada vez más ciudadanos nos preguntamos porque, a pesar de las reformas tan drásticas que está acometiendo el Gobierno en materia económica y las que se están anunciando, los mercados siguen desconfiando de nuestro país, sometiéndonos a un estrecho marcaje y generando una incertidumbre creciente y recurrente, que continuará -según todas las previsiones- durante 2011.



