En un momento se dice basta. Quizás es un instante, un pensamiento, algo tan interno, tan dentro, que explota y donde la calle es la única solución. Salir y sentir que uno no está solo, que el acompañamiento es genuino, que a vos te pasa lo mismo que a mí y que al otro, que estamos cansados de lo que nos rodea, que hay que hacerse escuchar. Encontrar voces que argumentan la nulidad de oportunidades, de la inerte pirámide o escala social, como se decía en otra época. La noticia habla de España, de un acampe generado de forma espontánea por miles de jóvenes en la Puerta del Sol reclamando una mayor democracia participativa, buscando oportunidades para su desarrollo. La cifra habla de miles de personas, los medios de comunicación, oligopólicos, allá y acá, y algunos políticos hablan de germen de la ETA, que no quieren trabajar, cualquier pavada. Muchas personas reunidas les dan pánico y necesitan cosificarlo, ponerle rótulos para desmerecerlo.




