El mayo español: una mirada argentina

En un momento se dice basta. Quizás es un instante, un pensamiento, algo tan interno, tan dentro, que explota y donde la calle es la única solución. Salir y sentir que uno no está solo, que el acompañamiento es genuino, que a vos te pasa lo mismo que a mí y que al otro, que estamos cansados de lo que nos rodea, que hay que hacerse escuchar. Encontrar voces que argumentan la nulidad de oportunidades, de la inerte pirámide o escala social, como se decía en otra época. La noticia habla de España, de un acampe generado de forma espontánea por miles de jóvenes en la Puerta del Sol reclamando una mayor democracia participativa, buscando oportunidades para su desarrollo. La cifra habla de miles de personas, los medios de comunicación, oligopólicos, allá y acá, y algunos políticos hablan de germen de la ETA, que no quieren trabajar, cualquier pavada. Muchas personas reunidas les dan pánico y necesitan cosificarlo, ponerle rótulos para desmerecerlo.

 

. Quizás es un instante, un pensamiento, algo tan interno, tan dentro, que explota y donde la calle es la única solución. Salir y sentir que uno no está solo, que el acompañamiento es genuino, que a vos te pasa lo mismo que a mí y que al otro, que estamos cansados de lo que nos rodea, que hay que hacerse escuchar. Encontrar voces que argumentan la nulidad de oportunidades, de la inerte pirámide o escala social, como se decía en otra época. La noticia habla de España, de un acampe generado de forma espontánea por miles de jóvenes en la Puerta del Sol reclamando una mayor democracia participativa, buscando oportunidades para su desarrollo. La cifra habla de miles de personas, los medios de comunicación, oligopólicos, allá y acá, y algunos políticos hablan de germen de la ETA, que no quieren trabajar, cualquier pavada. Muchas personas reunidas les dan pánico y necesitan cosificarlo, ponerle rótulos para desmerecerlo.
 

Lo eficiente y poniendo el ombligo un poquito para acá reside en cómo ciertas cosmovisiones creadas en otros entornos se desvanecen con este tipo de acciones naturales, espontáneas. Del cómo nos ven en el exterior, esa frase tan hecha pero tan falsa a la vez, como si uno dependiera de lo que opina el resto. El exterior, tan sacralizado, también tiene sus sangrías, fracasos, esa sensación del ya no ser. Argentina, en materia de participación, está un paso adelante, es un ejemplo a imitar. La movilización en las calles, ya sea por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, juicio y castigo a los represores de la última dictadura cívico-militar, mejoras edilicias en las escuelas públicas de la Capital Federal y de un crecimiento sostenido de militancia joven en partidos políticos confirma esta noción de que para las grandes objetivos se necesita la participación de todos. Lo que pasa en España es eso. Es uno, más uno, más y llegaron a ser miles. Y pueden ser más.

 

Opino esto con lejanía, a 10.000 kilómetros de distancia, sin el detalle que podría formularse estando ahí, respirando cada segundo en esa plaza llena de jóvenes, pero con el sentir de que las cosas están cambiando, cualquiera sea el punto del mundo. Pensemos en las modificaciones que surgieron algunos regímenes árabes a través de la participación popular en la que Internet y sus redes sociales juegan un rol clave. Allí la juventud también dijo presente. Este escrito es una serie de ideas concadenadas, sin ninguna razón absoluta, sensaciones que uno olfatea, percibe de que este capitalismo tan salvaje ya no tiene más que desgarrar. ¿Cómo actuará el futuro sobre esta iniciativa? No lo sabemos. El tiempo nos ubicará en un lugar privilegiado para comprender con mayor claridad lo que está pasando. Pero no sentados en el sillón sino pisando tierra y volcándonos en conjunto. De la única manera en que se resuelven las asuntos que nos importan.

 

Twitter: @apertoldi

UNETE



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