En estos ambientes en que vivimos, la ciudad, la sociedad; el “Poder” parece estar encarnado en la osadía. El osado acumula poder y el que sabe usar el poder, crece. En ciertos casos: se agiganta.
En estos ambientes en que vivimos, la ciudad, la sociedad; el “Poder” parece estar encarnado en la osadía. El osado acumula poder y el que sabe usar el poder, crece. En ciertos casos: se agiganta.
. El osado acumula poder y el que sabe usar el poder,
crece. En ciertos casos: se agiganta.
El
poder fascina, encanta. Fascinar, justamente significa encantar, hechizar,
embrujar y deriva de un elemento usado en la antigüedad: el “fasces” –
“fascis”, los romanos pero antes los etruscos… para ver más está Wikipedia ;) -
El fasces es un conjunto de varias varas
de juncos o ramas, atadas muy prolijamente con una tira de cuero de vaca. La
atadura en forma de cilindro le da al conjunto una rigidez muchas veces
superior a la varita sola o todas, pero sueltas. Se puede ver este elemento, al cual se le
acopló un hacha, al hombro de los “lictores”, guardaespaldas de los cónsules
romanos. También, pero sin hacha, en el sillón de Lincoln en su escultura
marmórea en Washington. Ni hablar que la palabra “fascismo” deriva del
simbolismo de aquel chorizo de varitas simples.