. Su presidente de Gobierno o
Primer Ministro, Mariano Rajoy, enfrenta números en las encuestas
realmente lamentables. Su organización política gobernante, el Partido
Popular, con mayoría absoluta en un poco más de dos tercios del
territorio español, ha descendido más de 10 puntos en las encuestas más
recientes. Y para colmo, la monarquía, la institución a la cabeza del
jefe de Estado, Don Juan Carlos de Borbón, aparece en esas mismas
encuestas no como una de las fortalezas del país, como lo fue por años,
sino como uno de los problemas por solucionar.
España es el segundo inversor en Panamá, y
por eso su suerte es importante para nosotros. A principios y mitad del
siglo pasado, grupos de españoles llegaron a nuestro país con la
esperanza de mejores días. En nuestros tiempos, esta tendencia, aunque
no de manera tan dramática, ha vuelto a suceder en forma de
profesionales, sobre todo en las áreas de banca, ingeniería y otras
relacionadas.
Volviendo a la realidad del Reino de
España, como se denomina oficialmente, diariamente, aparecen escándalos
que relacionan a políticos de todas las tendencias en temas de
corrupción y terminan siendo procesados por los estamentos judiciales. A
esto hay que sumarle las intenciones separatistas, tanto del País Vasco
como de Cataluña. Este último, incluso, en abierta violación a lo que
indica la constitución vigente. Aun así, el principal problema de los
españoles radica en el desempleo. Es sencillo: al día que usted lee este
artículo, en España hay más de 7 millones de desempleados. En algunas
comunidades autónomas (lo que serían nuestras provincias, pero con
presupuesto, autonomía y gestión propia), el desempleo juvenil llega
hasta el 50%.
Ante este panorama, la Unión Europea
estuvo muy cerca de iniciar un rescate financiero, lo cual habría sido
catastrófico para una de sus economías más grandes, y habría creado un
pánico mundial.
Esto fue posible gracias a que el
Gobierno decidió incumplir su programa de gobierno y acometer medidas de
ajuste fiscal que incluyeron la subida de varios impuestos. Muchos
piensan que en dicho país no se han tomado las medidas adecuadas aún. El
gasto público es increíblemente elevado: Podemos encontrar televisoras
autonómicas con poca justificación, más allá de promover falsos e
inútiles nacionalismos; una astronómica cantidad de asesores de todos
los partidos en todas las áreas del Estado, tanto en el Gobierno central
como en la Autonomías. Analistas locales cifran extraoficialmente la
cifra en unos 20 mil.
Y por supuesto, miles de millones de
euros repartidos en absurdos subsidios y compensaciones por desempleo.
Esto último se ha convertido en refugio de muchos para lograr beneficios
económicos sin realizar trabajo alguno.
A pesar de que el Gobierno de España
posee las mayorías para acometer las reformas económicas que los deben
sacar de la crisis, esto se ha visto impedido por una legislación
territorial muy descentralizada, y un sistema electoral en el que los
partidos regionales terminan siendo protagonistas a la hora de conformar
gobiernos en los que no se logran mayorías absolutas, y así es casi
imposible solucionar problemas sin que alguien no termine por tratar de
sabotear las mismas.
La última modalidad es hacer que
organizaciones ciudadanas protesten frente a las residencias de los
políticos de gobierno a todas horas del día. Esto se originó por la
tragedia del lanzamiento de personas que no podían pagar sus hipotecas
de los respectivos inmuebles, provocando el suicidio de varios de estos
afectados. Si bien se ha legislado para flexibilizar estas medidas, las
consecuencias han sido aprovechadas por la antipolítica y los
antisistemas, para promover sus ideas por métodos violentos.
¿Hay solución? Posiblemente. Pero va a
depender de la capacidad del gobierno conservador para lograr repetir en
las próximas elecciones. De lo contrario, cualquier cosa es posible,
sobre todo con los políticos separatistas y radicales de las regiones
autónomas. Y pensar que hasta hace poco se habló del “milagro español” y
que jóvenes sudamericanos hacían filas para conseguir su nacionalidad
española y buscar trabajo allá. A ver si nos vemos en ese espejo antes
de que lo tengamos que lamentar.
Artículo publicado en el diario El Panamá América.