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Terminar con una patada en el trasero.


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06/05/2013

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          Un fenómeno que va creciendo exponencialmente.


 Antaño, quizá hasta hace unas tres décadas, los padres de familia se preocupaban para que sus hijos, además de recibir una educación universitaria, entraran a trabajar a una empresa fuerte y sólida donde pudieran hacer carrera. La expectativa general era que al comenzar a formar parte de la plantilla laboral de "X", "Z" O "Y" empresa se trazara un plan de vida laboral para ir haciendo carrera dentro de esta escalando posiciones conforme se acumulaban experiencia y méritos. Incluso dentro de las pruebas de reclutamiento, los departamentos de personal se preocupaban por identificar y  contratar a los aspirantes que, entre otras características, dieran claras muestras de un genuino interés por permanecer ahí cuando menos hasta el mediano plazo, pero de pronto un extraño fenómeno comenzó a expandirse como el cáncer: Estas mismas empresas empezaron a deshacerse, primero, de sus altos ejecutivos con décadas de servicio y hay que subrayar que no siempre con las mejores maneras pues se supieron de casos en los que de pronto una atractiva secretaria, generalmente recién llegada, lanzaba tremendas acusaciones de acoso laboral y sexual sobre el caballero en cuestión (quien durante todas esas décadas jamás había recibido alguna ni se le conocía por tales mañas) para obligarlo a firmar su renuncia de inmediato si liquidación ni compensación alguna. Después la práctica se extendió a mandos medios, el caso era, ahorrarse, a como dé lugar, las costosas liquidaciones por años acumulados de servicio. Luego vinieron los trucos de cambiar al personal, de un sistema de nómina, a otro de "out sursing"  o asesoría externa en el cuál los empleados de hecho trabajan para determinada firma pero sin tener ninguna relación laboral con ésta ya que su patrón es otro que alquila su trabajo. No es otra cosa más que un burda y vulgar estafa al trabajador y la práctica está tan extendida que ya muchas oficinas gubernamentales, tanto de los estados como de la federación, trabajan con este "moderno"  y tramposo sistemita.

Lo único seguro es que ninguna chamba está garantizada.

 Así las cosas, ya ningún empleado tiene nada seguro, para su futuro y ni siquiera para el presente. Simple y sencillamente en cualquier momento te pueden llamar para decirte algo así como: "Lo siento, por razones ajenas a nuestra voluntad, tenemos que prescindir de tus servicios !Muchas gracias!" Hace algunos días vi un cartón en internet, me parece que en face book, que describe muy claramente la situación, un oficinista tiene su asiento en una catapulta que en cualquier momento puede ser accionada, hasta por accidente, y echarlo, sin más, por la ventana.  Lo curioso es que ni siquiera siendo muy productivo aseguras nada, hace ya poco más de un par de décadas me echaron de una empresa constructora en donde conseguí vender un condominio horizontal de 38 casas por el cual durante poco más de dos años habían pasado 4 o 5 vendedores sin poder vender siquiera una sola casa. ¿Por qué? !Quien sabe! Ni siquiera se tomaron la molestia de explicármelo, simple y sencillamente un buen día me dijeron, muchas gracias por tu participación, estás fuera y que te vaya bien. Nunca me metí con nadie, ni participé en las constantes grillas que todo el tiempo se generaban en esa empresa, pero el patín lo recibí de todos modos.  La semana pasada, a un querido amigo, que llevaba trabajando 15 años en la misma empresa, con ascensos y toda la cosa, lo llamaron para decirle adiós y ni siquiera liquidación le quieren dar ¿Por qué? !Pues por sus pistolas! Claro que va a pelear en la Junta de Conciliación y Arbitraje y es muy probable que les gane, pero el amargo sabor a haber sido traicionado no se lo quita nadie. Quizá los "genios" que asesoran a las empresas en materia de ahorro de costos no han reparado en este "insignificante punto", pero el caso es que están matando a la gallina de los huevos de oro y destruyendo la base de la productividad que son los incentivos que puede tener un trabajador, de cualquier nivel, para producir más y mejor. Incluso estos "cerebritos", padres de los ahorros de costos empresariales, y de las estafas y atracos a los trabajadores, no están exentos de TERMINAR CON UNA PATADA EN EL TRASERO.

 



Etiquetas:   Empleos

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