Mucho se ha escrito sobre el valor de la palabra, pero no existe un acuerdo acerca de lo que se dice de ella. Mientras unos afirman que la palabra sirve para ocultar los pensamientos, otros consideran que la palabra es el mejor reflejo de ellos. Unos dicen que las palabras elegantes no son sinceras y que las sinceras no son elegantes, otros nos aclaran que la elegancia y la sinceridad no están reñidas. En lo que casi todo el mundo coincide es en que quien sabe utilizar la palabra se enfrenta a la vida con una gran ventaja.




