.600
millones de euros a los liberados sindicales –muchos de ellos lastres
innecesarios que dificultan las marchas de las empresas y que cobran por
no trabajar sino al ritmo de intereses sindicalistas muy alejados de
los derechos de los trabajadores– es una aberración en tiempos de crisis
en que se ven recortadas las prestaciones sociales a los pensionistas.
Ni siquiera ese obligado sacrificio contra los ancianos con derecho a
pensiones que son irremisiblemente congeladas, da esa cantidad que se
regala a muchos sobrantes sindicados”, decía en su libro Ignacio
Fernández Candela.
No hay duda
que el principal culpable de la actual situación es el presidente del
Gobierno saliente. Zapatero dejó España para el arrastre con la
colaboración continua y continuada de los sindicatos de clase, uno
socialista y otro comunistas; ambos se embolsaron millones de euros por
aceptar EREs, cierres de empresas y callarse cuando cientos de empresas
caían por el acelerón de una crisis que zETAp no reconoció y que solo
Pizarro supo ver con claridad. Lo primero era la prebenda personal y
después la sindical. Con esas cabras envejecidas es difícil hacer un
buen rebaño.
Respecto al
presidente zETAp, Ignacio Fernández Candela ha hecho la descripicón más
serena y certera de cuantas recuerdo. Lo busco en su libro (“La afilada navaja de Ockham II”)
y dice lo siguiente: ” No existe más culpable de esta situación que la
ruindad del peor presidente del Gobierno que podía caer en desgracia en
cualquier país del mundo. Un majadero sospechoso de tantos delitos que
solo puede comprenderse su continuidad, imaginando las cresas cuentas de
los que le encubren y dignifican pese a sus obras”.
Y seguía
diciendo Fernández Candela: “Más allá de los tejemanejes de estos
marrulleros para ganar las elecciones (…) está la realidad avisada por
los que fueron tildados de antipatriotras, de una crisis que se siente
visceralmente a pie de calle y cuyas consecuencias se padecen,…”
¿Y qué decir de esas organizaciones mafiosas de la izquierda “rogelia” que no sienten vergüenza por seguir ‘haciendo el indio’
el día 1º de Mayo?. Entre el UGT, CCOO y CGT inundan las calles de rojo
despreciable pidiendo lo que –al menos los dos primeros– no solo no
supieron proteger sino que ayudaron a destrozar: el trabajo. Con sus
banderas anticuadas, despreciables y reiterativas ‘manifa tras manifa’
rompen la tranquilidad de la calle y alteran el centro de las ciudades
en beneficio propio, sin darse cuenta del daño que hacen a la
ciudadanía. Nunca entenderemos que las autoridades no sean capaces de
construir un manifestódromo para esta gente y dejar que se manifiesten
hasta los sábados y los domingos. Y de paso que sirva también como
procesiódromo para Semana Santa. Por suerte, situaciones como los EREs
de Andalucía han llevado a esas organizaciones de clase al desprecio más
rastreros del que tardarán en sacudirse.
¿Qué dice
Fernández Candela de ellos? Pues lo siguiente: “En el 2010 se sabe que
los principales sindicatos del país, UGT y CCOO, fueron pagados por los
silencios, ante la caótica situación laboral, con 192 millones de euros
(…) como 192 fueron las víctimas de la matanza del 11-m ¿Otra paradoja
de un destino delator? Ciento noventa y tres millones (…) de cobro
chantajista en que conviene un Gobierno de prácticas mafiosas para
encubrir los muchos desmanes de una nefasta gestión que ha acabado con
los recursos de España (…)”