Si Dios no existiera habría que inventarlo

      Si Dios no existiera habría que inventarlo. Por mera necesidad humana. Y es que, por muy ateo que uno sea, existe una innegable dimensión espiritual en el Hombre. Este hecho, mal que bien, nos ha ayudado como especie, (por cierto, una especie animal, ¿por qué negarlo?) a llegar adonde hemos llegado. Tampoco sabría yo decirle dónde se supone que hemos llegado, pero en fin. Esa sería otra discusión. Si nos paramos brevemente a pensarlo, la idea de Dios, o Dios mismo, si es que se es creyente, nos ha configurado, contribuyendo necesariamente a que seamos tal y como hoy en día somos. La idea de Dios, o Dios mismo, ha funcionado siempre como el palo y la zanahoria delante del hocico del burro. Nos ha empujado a aspirar a ALGO MÁS GRANDE QUE NOSOTROS MISMOS.

 

. Por mera necesidad humana. Y es que, por muy ateo que uno sea, existe una innegable dimensión espiritual en el Hombre. Este hecho, mal que bien, nos ha ayudado como especie, (por cierto, una especie animal, ¿por qué negarlo?) a llegar adonde hemos llegado. Tampoco sabría yo decirle dónde se supone que hemos llegado, pero en fin. Esa sería otra discusión. Si nos paramos brevemente a pensarlo, la idea de Dios, o Dios mismo, si es que se es creyente, nos ha configurado, contribuyendo necesariamente a que seamos tal y como hoy en día somos. La idea de Dios, o Dios mismo, ha funcionado siempre como el palo y la zanahoria delante del hocico del burro. Nos ha empujado a aspirar a ALGO MÁS GRANDE QUE NOSOTROS MISMOS.

       Considerémoslo durante un instante. El  arte, por poner un ejemplo, está REPLETO de la idea de Dios, de la inspiración en Dios, de la inspiración de Dios, si es que se es creyente. Y es que, teniendo en cuenta nuestra naturaleza "básica", la solución, en parte al menos, a los problemas de la sociedad humana, quizá resida en estar más en contacto con nuestra ANIMALIDAD, nuestra MORTALIDAD y nuestra ESPIRITUALIDAD. Es decir, con nuestras verdades más elementales. Deberíamos restablecer valores, desterrar ideologías, y no permitir que terceros metan las narices en cosas que son de nuestra única incumbencia, como es el caso de la espiritualidad. Y es que el poder, adueñándose del lenguaje, siempre intentará apoderarse de nuestras voluntades, inteligencias y miserias.

      Desde hace cerca de 150 años, se viene definiendo la religión como "opio del pueblo" (Marx, y así). Esto quizá haya sido verdad, en ocasiones, en el caso de algunas religiones organizadas. Pero desde luego, yo no pienso renunciar a mis parcelas más íntimas. Y una de ellas es la espiritualidad. La cual, contribuye a mi paz interior, estabilidad y bienestar como ningún medicamento ni droga conocidos podrán contribuir jamás. (Bueno, la verdad sea dicha: el deporte también ayuda bastante, precisamente por una cuestión de mera animalidad) ¿Vamos a dejar toda esta riqueza humana en manos de la casta sacerdotal de turno? Decía no sé quién, ahora no voy a abrir otra ventana para teclearlo (Umbral), que si hago el bien, me siento bien, y si hago el mal, me siento mal. Estas verdades aparentemente "de perogrullo" no nos deben ocultar en su simplicidad el hecho de que, precisamente, en muchas ocasiones, las verdades más profundas son simple y bellamente sencillas. Un ejemplo de esto es, sin ir más lejos, el amor. Cuando consigo colocar en el centro de mi interés algo que no sea exclusivamente mi propio ego, todo cambia a mi alrededor. Es algo, sencillamente, mágico. Y esto es el amor. La idea de desplazar el centro de atención y "matar el ego", tampoco es mía, sino que proviene del budismo, se halla en el centro de su enseñanza. 

      Siguiendo las lineas de argumentación que aquí propongo, mis pecados serían simplemente las cosas que me hacen sentir mal, no las miserias que otro individuo me pueda lanzar a la cara. Quizá trasladando el foco de la discusión y hablando de CODICIA, podamos entender bastantes de las cosas que suceden hoy el día en el mundo, crisis financiera y de la deuda incluidas. Quizá mi LUJURIA me haga sentir cierto vacío interior, algo por otra parte natural, que nadie debe demonizar interesadamente. Quizá mi GULA me haga consumir demasiado alcohol los fines de semana. Etcétera. No se trata de juzgarnos, sino de examinarnos atentamente, utilizando los instrumentos adecuados, con la única finalidad de poder mejorar en nuestra condición de seres humanos, simples animales mortales buscando transcender.

P.S. ¿En qué consiste MI soberbia? ¿Y MI envidia? ¿Y MI pereza? Dando respuestas concretas a estas preguntas, podremos conocernos mejor. Nada que ver con la religión. Mucho menos con la culpabilidad. Cosas y hábitos que me hacen sentir bien, o que me hacen sentir mal. Nada más y nada menos.

A fin de cuentas... ¿qué tendrán que ver las religiones con la espiritualidad?
UNETE



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