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¿Otra democracia es posible?


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19/05/2011

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Los manifestantes reunidos en torno al manifiesto «Democracia Real Ya», convocados el pasado 15 de Mayo en diversas ciudades de España, y que actualmente han acampado en la Puerta del Sol de Madrid, se han convertido en el protagonista inesperado del final de la campaña electoral de los comicios municipales y autonómicos en el país europeo. Medios de comunicación de todo el mundo se han hecho eco de estas peculiares protestas, e incluso en la prensa norteamericana comparan la Puerta del Sol con la Plaza de Tahrir de El Cairo, durante las protestas que provocaron la caída del régimen de Hosni Mubarak en Egipto. Ya la han bautizado con un nombre: Spanish Revolution. Independientemente de los lazos partidistas que algunos medios de comunicación han encontrado en un movimiento presuntamente espontáneo, merece la pena leer su manifiesto para comprobar el alcance de sus aspiraciones.


 

En su manifiesto, aparecen algunos de los tópicos habituales que podemos leer en nuestros días en columnas de prensa y medios de comunicación en general: por supuesto, piden «más democracia», y la fórmula adecuada para conseguirlo es «la eliminación de privilegios de la clase política», la «independencia del poder judicial» y la «democracia directa», esto es, la convocatoria de referéndums ciudadanos para aprobar determinadas decisiones. Tópicos que parecen indicar que vivimos bajo una democracia imperfecta y repleta de déficits que habría que subsanar aumentando el principio democrático.

 

Sin embargo, la independencia del poder judicial es un mito (el propio Montesquieu, tan invocado en estas cuestiones, afirma en su Del Espíritu de las Leyes que el poder judicial es inoperante), pues los jueces necesariamente han de ser nombrados por un tercero (no pueden nombrarse a sí mismos) y coordinarse con el poder legislativo que elabora las leyes y el poder ejecutivo que las hace valer; la clase política actualmente existente en nuestras democracias no va a renunciar voluntaria y pacíficamente a los privilegios que ha logrado acumular históricamente, salvo que tenga lugar un acontecimiento anómalo (por ejemplo, una revolución violenta), y la democracia directa que implica someter cada cuestión a referéndum es imposible de todo punto.

 

No olvidemos que Rousseau en El Contrato Social afirmó que la democracia era imposible más allá de los minúsculos Cantones Suizos de los que provenía, pues en ellos los vecinos se conocían y las desigualdades sociales eran en la práctica inexistentes. Un país del tamaño de España, con más de 40 millones de habitantes, donde las diferencias sociales entre inmigrantes, clases medias y ricos son patentes, aparte de las divergencias políticas existentes en su seno (agudizadas por el terrorismo separatista de ETA y partidos políticos que piden la independencia de partes soberanas de la Nación Española), es imposible que sea gobernado de esa forma directa y asamblearia que recuerda al comunismo libertario y anarquista que tuvo lugar durante la Guerra Civil Española y tan honda impresión provocó en periodistas e hispanistas.

 

Quizás los manifestantes de la Puerta del Sol estén considerando en su crítica a la democracia realmente existente que el sistema representativo no es en realidad democrático, acaso inspirados por la famosa sentencia de Montesquieu: «La elección por sorteo es propia de la democracia; la designación por elección corresponde a la aristocracia». Pero lo cierto es que si hoy día, a veinte años de la caída de la Unión Soviética, las democracias realmente existentes sólo funcionan mediante el sistema representativo, será porque no se han alcanzado formas políticas superiores a las actuales. En ese caso, a las peticiones de estos manifestantes habría que responder con claridad: abandonad toda esperanza, no hay más democracia que ésta.

 

En cualquier caso, los protagonistas de estas protestas no tienen por qué pedir más democracia: les basta con participar de la realmente existente el próximo 22 de Mayo en cuestiones municipales y autonómicas, así como en las elecciones generales que previsiblemente se celebrarán el próximo año 2012.





Etiquetas:   Política   ·   15 M

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