En previsión a las tendencias de opinión política que hagan posible un escenario desfavorable para el oficialismo en las elecciones presidenciales del 2012, es de suponer que el Estado bolivarista trataría de proceder de una manera similar a lo realizado en anticipación a los comicios regionales del 2008 y a la contienda legislativa del 2010. Es decir, tratar de incapacitar a la instancia de poder respectiva.



