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El sexenio panista de Felipe Calderón será recordado como el de los ríos de sangre, una administración federal en la que perdieron la vida cientos de miles de inocentes, desde niños recién nacidos hasta abuelos, padres de familia, madres que eran el sostén de sus hijos, a como vamos el priísta Enrique Peña Nieto podría convertirse en una versión recargada del hijo desobediente que llegó al poder con las manos limpias y haiga sido como haiga sido pero hasta hoy no sabemos como salió aunque las sospechas sean que entre una nube de mugrero y corrupción que permitió todo este mundo de terrorismo que nos heredaron. Este México cada vez es más violento, la delincuencia reta a la autoridad hasta con un dejo de cinismo, demostrando poder, así como si fueran realmente los que tuvieran el control de todo el país y el gobierno fuera una mera figura de ornato. Nada ha cambiado de los últimos tres años del gobierno de Felipe Calderón a la fecha en materia de seguridad pública en este México lindo y querido, siguen los muertos todos los días, también siguen cayendo inocentes, y lo peor, no se le ve final, con todo y que nos prometan que en un año las cosas van a cambiar no se nota merma alguna en la delincuencia. Todo el país vive en la misma zozobra, incertidumbre, en la terrible ansiedad de no saber que le pasa a este gobierno que da tanta permisibilidad a los delincuentes. Es verdad, la diferencia entre Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón es que el primero parece contar con un estudio y una estrategia diseñada en la combate a la delincuencia mientras el segundo se limito a sacar a las fuerzas armadas a la calle a ver que se encontraban, cómo lo combatían, y de a cómo les tocaba. Si, si tiene estrategia Enrique Peña Nieto pero ya no hay tiempo, este país no puede darse el lujo de vivir un año más en una guerra absurda, ineficaz, que parece no le causa el menor daño a la delincuencia mientras que los elementos de seguridad se cansan y la sociedad en su conjunto ve como se va deteriorando en su nivel de vida, la hace menos saludable, y le resta productividad. Es verdad, no queda más que tener paciencia, que cada una de las ciudades del país se vaya acostumbrando a que tendrá su día de gloria al ser estrella de twitter, el TT, por ejecutados, muertos, balaceras, granadazos y demás. Confianza, por supuesto que la hay, los planes para rescatar la tranquilidad del país siempre han sido el único camino para recuperar el tejido social y la paz, también es verdad que nunca se trazaron a corto plazo, y más verdad es que se va bien, pero es contundente que muy lento. Ojalá, por el bien de este país, por el bien de Tamaulipas, pronto se logré acelerar la estrategia, pronto se pueda tener la paz que gozamos los mexicanos, y los tamaulipecos, durante muchos años, hacemos votos para que pronto dejemos de ser las estrellas del twitter, o por lo menos, dejar de serlo por esta razón. Les dejo el twitter @gatovaliente para que nos siga, también el correo electrónico y la cuenta de facebook a sus órdenes para lo que guste y mande… marcovazquez20001@hotmail.com