Dada las actuales circunstancias es casi inevitable que la oposición termine de vuelta en el boliche. P’tas, estos gallos mal-educados y medio divididos, es pa’ no creerlo. Tienen más vidas que un gato. De algún modo hemos podido neutralizar al primo Giraldi, desdibujar la aurora flaite y rebelde de Escalona. Desenchufar al MEO. Y reducir a la Camila a una candidata del barrio. La ley de ganar por cansancio, y la inocente ayuda de las FFEE. Nos han dado espacio de respiro. La toma de colegios se estaba transformando en una pesadilla callejera intolerable.




