El pasado mes de diciembre cumplí veinte años de haberme graduado como Ingeniero en Sistemas Computacionales (ISC) en el campus Irapuato del Tec de Monterrey. Debo confesar que antes de escribir “cumplí” puse “celebré”, pero lo borré porque aún permanezco con la duda de si el motivo y los logros sobre todo, ameritan una celebración.




