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Su auge se dio en
el año 2000, cuando la prole voto en contra del PRI y se hizo ganar a un
personaje altamente tarugo, mediocre, brabucón que jamás perteneció a un
descolorido PAN que lo postulo a la presidencia de la república.
Comenzó lo chafa en
el SPC que impuso con la sola finalidad: engañar a profesionales que si habían
estudiado y creyeron que el cambio se podía dar. Nada más alejado de la
realidad.
Durante 6 años este
ranchero enamorado y alta falta de respeto a los protocolos dignos del cargo de
presidente, cultivo falsas esperanzas en muchos mexicanos que con gran esfuerzo
e ilusión se presentaron por medio del sistema computarizado a competir limpiamente
por cargos de buen nivel dignos de los estudios especializados para los cuales
se habían preparado con profunda convicción profesional.
Eran miles de
requisitos pero nada comparables con la ilusión de hacerse cargo de responsabilidades
para las cuales se habían preparado.
Se hacían pruebas
de todo tipo, se pasaban filtros de gran calado y gradualmente el espejismo de
un trabajo se esfumaba al enterarse el iluso profesional que ya había un
cristero mediocre y profesional de mentiras designado por el único mérito de
haberse afiliado al PAN.
La decepción era
muy grande pero no más que el engaño que caía sobre el interesado al perder la
ilusión de que ese cargo jamás seria suyo, después de haber sido seleccionado
hasta por la computadora.
Este ranchero
traidor ni eso respeto. 6 años como quiera pasan y este mal se iría para
siempre se dijo en aquel entonces. Para desgracia de muchos no fue así. En 2006
llega un enano borracho simplón con cara de mariachi y olor a carnitas, que
apoyado en una gavilla de leperos civiles y después uniformados, a sentarse
otros 6 años a darle continuidad a esta tomada de pelo llamada SPC. Usando los
mismos métodos y tal vez con más profundidad siguió el camino del engaño
profesional con la única finalidad de crear un bloque de concreto humano que
por “oposición” había ganado los puestos públicos para evitar la traición a la
patria.
Curioso pero la
traición vino de ahí mismo. Egresados patito.
El vaso se llenó de
mediocres patitos hasta el tope. Usando diputados desleales, senadores drogados
de todos colores y transas de todo tipo, el colmado público se pintó de un azul,
por cierto muy pálido, para que soportados por leyes, reglamentos, códigos hechos
al vapor, y así nadie en el futuro los podría remover fueran o no leales.
Quiérase o no el
PRI ahora enfrenta este oscuro panorama dejado en miles de cómplices de este
bloque de ineptos e incapaces, vulgares hampones que solo se han dedicado a
asaltar el dinero público, hacer negocios turbios, enriquecerse de manera burda
amparados en la fuerza del estado como arma de poder.
Un ejemplo de lo
anterior es el INEGI y el convento de pillos que alberga en su seno llamados
técnicos.
Es necesario
deshacer lo mal hecho, desparecer lo que pareció ser bueno. Lo tiene que hacer
el nuevo gobierno sin dilación pues el jale del atraso no tiene calificativo. Ojo.
El predicador
económico.