Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Escritores   ·   Medicina   ·   Innovación   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Salud   ·   Sociedad Civil   ·   Salud Pública   ·   Medicamentos   ·   Tratamiento Psicológico



El Circo del Sol apagado


Inicio > Política Nacional
11/03/2013

1151 Visitas



Hemos asistido a una larga agonía del presidente y a una larga agonía de la república. Hemos sido testigos de todas las engañifitas, de todas las violaciones y ablaciones al Derecho y a la imposición de una transformación instantánea de la voluntad conveniente a los intereses del poder  como fuente legislativa de donde nace la norma y la jurisprudencia.


Hemos visto de todo. Hemos oído de todo. Hemos visto al poder amenazante contra conspiraciones y alzamientos imaginados en el sopor calenturiento que ataca a Caracas en la vecindad de Semana Santa y quizás por ello estuvimos cerca de oír que los conspiradores eran de la secta de los saduceos y el jefe insurrecto Caifás.

Cual Sanedrín el Tribunal Supremo de Justicia ha emitido sentencias desde la confluencia de la aristocracia sacerdotal que reina en su seno y con la colaboración de la aristocracia laica y del grupo de los fariseos. Valga la comparación porque el Sanedrín era un cuerpo judicial y porque hemos vivido santas semanas y porque se reproduce en cada institución del Estado verificando el cumplimiento del “marco legal”, fijando fechas de elecciones o tomando juramentos. Por el Sanedrín pasaron Jesús y Esteban, por blasfemia, Pedro y Juan por conspiradores y Pablo por profanador de templos.

Hemos escuchado la música llanera convertida en Réquiem, las amenazas en seguidilla, las ruedas de prensa estrambóticas y los discursos ejemplarizantes de pobreza mental. Capriles ha sentenciado que ha ocurrido un “fraude constitucional” y una juramentación espuria para luego avalarse como candidato presidencial, lo que nos llevó a preguntarle con qué lenguaje solicitaría los votos, qué garantías ofrecería a los electores o si andaría con la mano en alto portando la violada. Las contradicciones son tan evidentes que ponerlas de relieve se hace ejercicio inútil.

No es obligación de un demócrata asistir a elecciones, pues hay elecciones de elecciones. Muchas veces señalé los objetivos perseguibles cuando se asiste a comicios bajo un régimen como el venezolano, desde procurar el fraude para desenmascarar, o porque se tienen fuerzas que harían respetar los resultados. A la inversa también encontramos razonamientos, pero la que tendremos ahora los venezolanos es la petición de coherencia entre palabras y acciones. No se puede hablar de flagrante violación constitucional y marchar a elecciones mientras contra Iuris se corona con el poder al que será adversario en las urnas.

Todavía citan la abstención en las elecciones parlamentarias de 2005 como argumento del error, cuando no lo fue. El error fue no hacerla activa y luego participar en las presidenciales inmediatas. La abstención es también un arma de combate democrático, para procurar deslegitimar, tal como lo hizo Alejandro Toledo frente a Alberto Fujimori en la segunda vuelta de aquellas elecciones peruanas, sólo que después el propio Toledo encabezó las manifestaciones contra el corrupto régimen fujimorista. No es cobardía no ir a unas elecciones, lo es empantanarse en el túnel electoralista sin salida.

“Dejemos el debate constitucional y vamos a ganar las elecciones” arguyen los diputados copeyanos alisándose la falda. Esas elecciones no se pueden ganar, no se van a ganar. Todos los estudios de opinión revelaban, antes del duelo popular por la muerte de su líder, que Maduro aventajaba a Capriles por 14 puntos porcentuales y que la estima de la oposición había caído prácticamente a la mitad desde la elección presidencial del 7 de octubre. Es de demócratas ir a elecciones que se pueden perder o ganar, pero en elecciones democráticas en igualdad de condiciones. Hacerlo cuando las condiciones son exactamente lo opuesto sólo revela una dirección obsoleta que ahora va a perder ese argumento engañoso de que en cada comicio aumentaba su votación y que en la próxima sí obtendría resultados positivos. En situación de excepción, y esta es una de ellas, no se puede avalar lo que se reduce a abuso y amenaza. La cobardía también se tiñe de electoralismo.

Veo que el Cirque Du Soleil anuncia sus presentaciones en Caracas. Quizás coincidan con la celebración de esta elección presidencial. El Cirque Du Soleil brilla por su fantasía y creatividad. El circo venezolano no, es uno de sol apagado. Oscurana es lo que caracteriza a la república. Lo único que le queda es el circo que recorría en siglos anteriores las polvorientas estrecheces de un país abandonado. Deberemos describirla con un francés aprendido de Nicolás Maduro y hablar del Cirque Du Soleil éteint.

 

@teodulolopezm



Etiquetas:   Política   ·   Hugo Chavez

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

1 comentario  Deja tu comentario


Eduardo Tapia, Construcción Civil Dificil situación de Venezuela, un movimiento popular con su lider muerto y dirigido ahora por los dirigentes chavistas, que no tienen el carisma ni las características de Chavez, que le espera a este país, temo un mal pronóstico si la ciudadanía no alcanza a darse cuenta que tiene la posibilidad de cambiar el rumbo. Es de esperar que las elecciones sean limpias y trtanquilas. Los paises tienen los gobiernos que se merecen.




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
20058 publicaciones
5023 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora