Cuando las denuncias que se promueven sobre la ética y la honradez se ejercen con sentido de transparencia, de sinceridad y de justicia, deben de acogerse con beneplácitos por el ejercicio de cordura y de responsabilidad que ello supone. Estas consideraciones me gustaría aplicarlas a la iniciativa promovida por Izquierda Unida y otros grupos, presentada y publicitada con gran aparato mediático por su coordinador, Cayo Lara, por plantear una querella en la Audiencia Nacional contra los extesoreros del PP, Luis Bárcenas y Álvaro Lapuerta y otros exmiembros del mismo partido por la supuesta contabilidad B.



