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Disto mucho de ser priísta y mucho menos peñanietista, de hecho voté por
una opción política históricamente antagónica pero lo justo es justo, dirían
las abuelitas de antes y por ello ante todo debo reconocer que los arrestos de
la odiada maestra Elba Esther Gordillo Morales, lideresa del Sindicato Nacional
de Trabajadores de la Educación (SNTE) y algunos de sus secuaces se hicieron de
una forma sorprendentemente diferente, no solo porque prepararon muy bien el
camino previo exhibiendo públicamente la sinvergüenzada y pillerías de los hoy detenidos en senda
entrevista televisiva durante la cual le dieron hasta con la cubeta a la
chiapaneca, sino fundamentalmente porque tales detenciones se realizaron, hasta
en su mínimos detalles, al parecer con estricto apego a nuestras leyes, con las
pruebas y ordenes de aprehensión correspondientes en la mano evitando así el
feo, viejo y desgastado expediente de solicitar un arraigo judicial mientras la
Procuraduría General de la República (PGR), en el caso que nos ocupa, investiga
y recaba los elementos probatorios para poderlos consignar ante un juez, así
como la eventual vergüenza de salir con el cuento de que siempre no pudieron
comprobarles nada. También se evitaron la exhibición directa y teatral ante la
prensa y medios de comunicación masiva, los torpes y toscos montajes que
obstaculizan el debido proceso, situación que no impidió que se transparentara
en todo momento la presentación de los acusados ante el juzgado de lo penal
correspondiente e incluso un sobrio lucimiento de las autoridades por la "pulcritud"
de su actuación. Cuando menos en apariencia, la presentación del caso luce
bastante sólida con fechas, cantidades y operaciones bancarias e inmobiliarias
que parecen acreditar multimillonarias triangulaciones financieras, distracción
de recursos propiedad del SNTE, etcétera.
Todo esto se ve muy bien, la operación policíaca, política y mediática
del caso es intachable, a punto tal que durante toda la maquinación del
espectacular golpe no se produjo, en frente alguno, absolutamente ninguna
filtración por pequeña e insignificante que pudiera ser, no obstante tanta
eficiencia y claridad hacen que me surjan algunas dudas, qué ganas de andarle
buscando problemas a lo que supuestamente no los tiene ¿Verdad? !Bien! Pues ahí
les va mi porqué:
¿Cómo es posible que tanta belleza me espante?
El asunto me espanta por tres
vías: La primera tiene que ver algunos
comentarios de sobremesa de amigos abogados penalistas quienes me comentan que
el gobierno federal no tiene personalidad jurídica para acusar malos manejos de
unos fondos que son propiedad del SNTE, es decir, de los maestros y no del
gobierno, motivo por el cual no son recursos públicos y los únicos que podrían
señalar un desfalco o desvío de recursos
son los propios trabajadores de la educación, situación que no se ha dado quizá
por el hecho de que los líderes de sección también están embarrados hasta la médula
en tales manejos y la red de corrupción es bastante amplia y profunda, pero el
caso que hasta el momento ningún maestro miembro del mencionado sindicato ha
formalizado denuncia alguna ante el Ministerio Público local, pues no se trata
de delitos federales. La segunda es que el golpe va contra un actor político,
de muy negra fama, es verdad, pero al fin y al cabo un elemento de poder que,
quizá por mezquindad personal, otro tanto de corrupción política y económica y
otra generosa dosis de altanería y vanidad personales, se ha negado a colaborar
con el actual gobierno tratando de echar para abajo su espectacular reforma
educativa, denostando al Secretario de Educación Pública, Lic. Emilio Chuyffet
Chemor y amenazando con echarles a perder su espectacular y lucidor numerito.
Finalmente la tercera tiene que ver con el sutil detalle de que a las
autoridades hacendarias, a través de su Unidad de Inteligencia Financiera
detectó una pequeña operación sospechosa por algo así como un millón de dólares
norteamericanos y de ahí se fueron jalando la madejita hasta llegar a la
"Mujer más Odiada de México", me surge en este punto una duda que
estimo no es baladí ni menor: ¿Porqué si
con una "pequeña" transferencia bancaria pudieron rastrear
toda una red de triangulaciones de la Sra. Gordillo no han detectado las de
Romero Deschamps, Napoleón Gómez Urrutia, los hermanitos Moreira, Andrés
Granier Melo y algunas otras fichitas más? Cabe señalar en este punto que tanto
los Hermanitos Moreira como el señor Granier Melo manejan o han manejado fondos
públicos, tanto estatales como federales y difícilmente podrían justificar sus
descomunales riquezas con los sueldos que tienen pese a que estos resulten ser
muy elevados para la gran mayoría de los mortales. ¿Cómo le hacenlos contrabandistas
de Tepito, Iztapalapa, etcétera para
transferir y lavar enormes sumas de dinero sin que autoridad alguna se percate
de ello? ¿Porqué es que no han podido detectar los miles de millones de dólares
del narcotráfico que año con año se lavan en México? Porqué, si la coordinación
entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) , la Procuraduría
General de la República (PGR), la Asociación Mexicana de Bancos (AMB) es tan
buena y eficiente no les han entrado a semejantes temas? Esas son ALGUNAS DUDAS QUE ME DESPERTÓ EL "GORDILLAZO".