. Luego de varias semanas de incertidumbre sobre el próximo entrenador de San Lorenzo, finalmente, ayer, el presidente de la institución, Carlos Abdo, confirmó en conferencia de prensa a Omar Asad como el reemplazante de Ramón Díaz. El Turco, actualmente en el Emelec, se pondrá el buzo azulgrana a partir del 24 de mayo. Hasta esa fecha seguirá dirigiendo el binomio Tojo y Veglio, quienes luego volverán a sus funciones en la Coordinación del fútbol amateur. La rescisión del contrato con el conjunto ecuatoriano, líder del campeonato en su país, le saldrá 150.000 dólares a las arcas de Boedo.
Los tiempos se adelantaron. Tras un viaje relámpago de Asad por Buenos Aires, los popes azulgranas aceleraron la búsqueda y sedujo el nombre del ex Vélez, con auspicioso paso en Godoy Cruz, que lo llevó a clasificarlo a la Copa Libertadores de este año, tras una temporada excelente, y varios años de trabajo en las inferiores de Vélez, un aspecto que, teniendo en cuenta la situación económica de San Lorenzo, pesó y mucho en la reunión del Consejo de Fútbol que bendijo el arribo de Asad, cuyo apellido no había surgido en la danza de nombres (Cagna, Madelón, Zubeldía, Sensini, Maradona, etc) que se produjo tras la salida de Ramón.
En los últimos días, algunos dirigentes de segundo orden lo tantearon y notaron las amplias ganas del Turco en llegar a San Lorenzo, más allá de su pasado en Vélez. Este deseo se cristalizó en declaraciones públicas, las cuales endulzaron los oídos de Abdo, presionado entre varias facciones de su Comisión Directiva por la sucesión de Ramón. Es la primera medida, consensuada al parecer, de peso que toma el presidente. Un lineamiento en política futbolística, en pensar cómo tiene que desempeñarse el futuro del club en esta disciplina.
El desafío no será sencillo. Recuperar una idea de juego sostenida, un asunto ausente en los últimos cuerpos técnicos que pasaron por el club, deberá ser el objetivo primordial de la gestión Asad. Su exitoso pasado por Mendoza dejó a traslucir una filosofía de respeto por la pelota, afán ofensivo y preponderancia por los futbolistas de buen pie, en la construcción de sociedades que potencien al equipo. Pensamos en Rojas y Olmedo, en David Ramírez y César Carranza, viene ejemplos a la mente. Lógicamente, las exigencias tenderán a ser superiores y los resultados, como siempre, marcarán la agenda. Asad desembarca con su proyecto en Boedo. Y las expectativas para el hincha se renuevan.