"Shadow Banking System". Un problema pendiente.



 

Tras los sucesos acaecidos con el estallido de la burbuja hipotecaria, el G20 consideró necesario el control y la regulación del Sistema Bancario en la Sombra, aunque hasta el momento todavía no ha habido suficiente voluntad política como para que haberlo hecho. 

Pues bien, desde octubre de 2011, The Financial Stability Board realiza un estudio anual* sobre el “Shadow Banking System”, que junto con los datos disponibles de bancos, aseguradoras, fondos pensiones, bancos públicos y bancos centrales se puede monitorizar el 90% de todos los activos del Sistema Financiero Global.

Las principales conclusiones de este estudio para el año 2011 fueron las siguientes: 

  • Entre 2002-2007: el Sistema Financiero en la Sombra creció desde 26 billones de dólares en activos hasta 62 billones de dólares. En 2008 disminuyó para volver a crecer ligeramente en 2009 y 2010

  • En 2011 el “Shadow Banking System” tenía un tamaño en activos de 67 billones de dólares (60 billones $ considerando el mismo grupo geográfico -en 2011 se sumaron más zonas geográficas-). 

  • El tamaño del “Shadow Banking System” no regulado en 2011 (67 billones $) es mayor que el tamaño de activos de fondos de pensiones y aseguradoras (45 billones $) o que el de bancos centrales (22 billones $) o que el de bancos públicos (12 billones $). 

  • El volumen no regulado llega a ser el 50% de todos los Activos del Sistema Bancario (de 130 billones $) y el 25% de todos los Activos del Sistema Financiero Global (bancos, aseguradoras, fondos pensiones, bancos públicos y bancos centrales más Shadow Banking System).

  • Existe una considerable divergencia en el comportamiento de las diversas zonas geográficas consideradas en % del  “Shadow Banking System” respecto a TODO el Sistema Financiero (bancos, fondos pensiones, aseguradoras, bancos públicos y bancos centrales): 
                - Muy bajo (con gran protagonismo de bancos centrales, grandes reservas de divisas y/o grandes fondos soberanos): Argentina, China, Indonesia, Rusia y Arabia Saudita      

                - Menor del 20%: Australia, Canadá, Alemania, España, Francia y Japón

                - Mayor del 20%: USA, Reino Unido y Países Bajos

  • USA ha visto reducir su exposición en los últimos años (cuota 2005 del 44% al 35% en 2011) y Europa la ha aumentado (cuota 2005 del 31% al 33% en 2011). Han visto aumentar su participación en el Sistema Bancario en la Sombra, países como Brasil (cuota actual del 2%), China (1%), India (1%), Corea (2%), Japón (6%) y Reino Unido (13%, aunque acoge instituciones extranjeras).  

  • El tamaño del “Shadow Banking System” representa un 111% del PIB de las zonas geográficas consideradas (que contienen el 90% activos financieros totales y el 86% del PIB Global)

  • El tamaño de los activos de TODO el Sistema Financiero Global (considerando también el “Shadow Banking System”) representa el 440% del PIB de las zonas geográficas consideradas, lo cual da una idea del elevado apalancamiento financiero mundial existente. 

  • Existen países con elevadísimo tamaño en activos en la sombra respecto a PIB porque acogen a instituciones extranjeras, con lo que es difícil conocer a qué país corresponde realmente dicho volumen y menos las entidades más interconectadas ( Hong Kong 520% respecto a PIB, Países bajos 490%, Reino Unido 370%, Singapur 260% y Suiza 210%). 

Aunque la existencia de un Sistema Bancario en la Sombra puede tener ciertas ventajas, es cierto que también puede constituir un elevado riesgo sistémico según cómo esté estructurado/si asume funciones bancarias (por ejemplo transformaciones de vencimientos, apalancamiento financiero, derivados,…) o si la interconexión es muy elevada con el sistema bancario regulado (exposiciones directas en riesgo de crédito, grado de dependencia financiera entre ambos,…). 

Vamos a ver la situación actual (datos 2011) de ambos aspectos: 

Estructura del “Shadow Banking System” según Activos: 

  • 36,75% corresponde a fondos de inversión varios (renta variable, fondos de renta fija, fondos mixtos, ETFs y Hedge Funds). 

  • 28% en manos de brokers/dealers (7%), compañías financieras (7%), Money Market Funds (7%) y holdings financieros (7%). Este importe podría ser mayor debido a que no se ha considerado dentro del perímetro examinado ni Irlanda ni Luxemburgo, base europea de muchos de ellos. Pueden llegar a representar juez y parte en la correa de transmisión de riesgos sistémicos. 

  • 19% corresponde a Vehículos Especiales Estructurados (10%), Instituciones Especiales de Países Bajos (5%) y a Corporaciones Financieras Americanas (4%). Sobre este volumen, la posibilidad actual de conocer qué países, entidades financieras realmente pueden estar interconectadas, riesgos,… para controlar el riesgo sistémico puede ser bastante remota. A favor cabe decir que en los últimos años (2007-2011) su volumen ha disminuido un 7% anual, aunque ha aumentado en Argentina (+18% en el período) y en Indonesia (+59%).

  • 18% Otros desconocidos (en 2005 representaba el 36% del volumen total del “Shadow Banking System”). Afortunadamente se ha reducido su importancia en dimensión pero sigue siendo muy, muy grave que hoy se desconozca información sobre 12 billones $ !!!

En definitiva, por su estructura podrían ser sensibles a  riesgos sistémicos más de un 60% de los activos de este Sistema Bancario en la Sombra (con datos del año 2011 serían más de 40 billones de dólares, casi el doble de los activos de los Bancos Centrales mundiales).

Interconexiones con el Sistema Financiero

Los riesgos sistémicos pueden aparecer también derivados de la alta interconectividad de las entidades en la Sombra con los bancos. Así, los: 

  • Bancos pueden ser parte de la cadena de intermediación de forma explícita o implícita para proporcionar financiación barata y transformación de vencimientos y liquidez

  • Bancos y entidades del “Shadow Banking System” se proveen mutuamente fondos a través de préstamos e inversiones en productos financieros sofisticados

  • Bancos son propietarios de entidades del “Shadow Banking System” (compañías financieras, brokers-dealers,…)
 

Así cualquier riesgo sistémico de una entidad no regulada del Sistema Bancario en la Sombra puede contaminar a bancos regulados u a otra entidad del “Shadow Banking System” (y ésta a otro banco,…).

Esta interconectividad exacerba los efectos negativos del apalancamiento financiero, de burbujas en los precios de los activos (especialmente cuando entidades de los dos sistemas invierten en los mismos activos), de exposiciones a mismos sectores o instrumentos financieros, de la ausencia de liquidez en los mercados financieros e intensifica la pérdida de liquidez en los mismos. 

En teoría, se podrían capturar los riesgos potenciales de la interconectividad de bancos y entidades en la sombra a través de las exposiciones de crédito y la dependencia financiera entre ellos. Ahora bien, para poderla valorar bien deberíamos tener datos a los que no se tiene acceso al no estar ni reguladas ni controladas las entidades en la sombra (tamaño y vencimientos de las estructuras de activos y garantías, niveles de concentración por sub-sectores, tipo de colateral (si existe) en los instrumentos de préstamos,…).

Sobre los países que tenemos datos, por su elevada interconectividad podrían ser los más afectados en caso de suceso los sistemas financieros de los siguientes países (aunque todos los podrían sufrir):

  • Por gran exposición de los bancos al riesgo de crédito de las entidades en la sombra (por encima del 10% de sus activos): Países Bajos y Reino Unido 

  • Por gran exposición de las entidades en la sombra al riesgo de crédito de los bancos (más del 30% de los activos de las entidades en la sombra están invertidos en bancos): Brasil, Chile e Indonesia

  • Por dependencia de los bancos a la financiación de las entidades en la sombra: Brasil, Chile y Suiza

  • Por dependencia de las entidades en la sombra a la financiación de los bancos: Indonesia, Reino Unido, Italia, Australia, Canadá y Singapur 

ATENCIÓN: No existen datos relevantes para poderla valorar sobre China, Alemania, Japón, Corea, Rusia, Sudáfrica, España y EEUU !

Según mi punto de vista, al respecto del “Shadow Banking System” se tienen que tener en cuenta varios aspectos: 

  • Aunque en relación al PIB, en 2011 la proporción del Sistema Bancario en la Sombra (111%) ha disminuido respecto al pico de 2007 (128%), sigue siendo hoy un problema dado su elevado volumen en relación al resto del Sistema Financiero Global, a su estructura y a las múltiples interconexiones existentes

  • Al no estar el Sistema Bancario en la Sombra ni regulado ni controlado no existe información fidedigna de los activos, contrapartes, riesgos, garantías, vencimientos,… con lo que no se pueden mitigar de forma correcta los riesgos ni impedir nuevos sucesos como los que sucedieron con las subprime en su momento u otros diferentes 

  • Aunque en 2012 han aumentado los balances de los diversos bancos centrales, se intuye que el tamaño del Sistema Bancario en la Sombra todavía sigue siendo muy importante y que lo puede seguir siendo si no se marcan límites a los agentes económicos

  • Parte del crecimiento de los países en desarrollo parecería que hoy se podría estar financiando a través del Sistema Bancario en la Sombra, con lo que se estarían globalizando riesgos y maximizando probables problemas futuros

  • En el caso de China hasta el momento el tamaño del sector público (central y entidades públicas locales) y de fondos soberanos ha sido elevado, con lo que “Shadow Banking System” Chino no es demasiado grande relativamente. Ahora bien, existe el riesgo que el gran apalancamiento del sector público (existe quien argumenta que hay un problema mayúsculo de financiación en las entidades locales chinas) pudiera conllevar la imposibilidad de financiar inversiones totalmente desde lo público y provocar un aumento de los préstamos de todo el Sistema Financiero Global, y quizás también del Sistema Bancario en la Sombra Chino (en 2012 podría ya haber aumentado de forma relevante)

  • Además, The Green Growth Action Alliance** ha estimado en Davos que en el año 2050 por el crecimiento de la población y acceso masivo a recursos naturales, energía,… quizás se deberán realizar enormes inversiones en energías limpias y no tan limpias para abastecer un crecimiento de la demanda de energía del 85% que respete al ecosistema. Ha cuantificado las inversiones en energía que en 5,7 billones anuales para los próximos 20 años (114 billones $ en total). En el caso de que finalmente se optara por realizar esta inversión y si por ejemplo se financiara totalmente, los activos del Sistema Financiero Global actual podrían aumentar en un 42%. 

  • En dicho caso y si el Sistema Bancario en la Sombra se mantuviera con el mismo volumen actual, éste aún representaría más del 17% del Sistema Financiero Global en 2030, volumen demasiado importante y probablemente desestabilizador.

  • Adicionalmente, existe el riesgo de que la falta de regulación y control del “Shadow Banking System”  facilite su utilización para financiar estos enormes proyectos y convierta el Sistema Bancario en la Sombra en un monstruo todavía mayor y de mayores implicaciones sistémicas

  • Evidentemente, en el futuro con estas cantidades en juego, no se debería tolerar la inexistencia de información sobre parte del sistema bancario (si hoy no se tiene información sobre 12 billones $, ¿qué podría pasar en el futuro con esas futuras cantidades de dinero en circulación?) ni desconocer las interconexiones con el Sistema Bancario y Financiero ni la gravedad de los riesgos asumidos.  

  • Además, aunque el período de maduración de las inversiones en energías serán plazos mucho más largos y por tanto se producirá un vencimiento medio más lejano de todos los activos, debe tenerse en cuenta siempre que no todo se podrá realizar a través de apalancamiento financiero: en cada momento debe adecuarse el apalancamiento a la capacidad de generación de recursos. 

  • Por ello, sería interesante el apoyo a la movilización de la riqueza actual y futura para financiar estas inversiones, lo cual permitiría un menor apalancamiento financiero (menor aumento de los activos del Sistema Financiero Global) y una mayor distribución de la riqueza (al permitir al ahorro beneficiarse de la generación de recursos que pudieran producir las energías renovables). Así se debería promover la participación tanto de fondos institucionales, soberanos, private equity,… como de gran parte de la población mundial en la creación de una red global de energía distribuida (y de riqueza) respetuosa con el medioambiente y el ecosistema.

  • Por todo ello creo que sería aconsejable el control, monitorización y regulación tanto de TODAS las zonas geográficas (así los actores del sistema no podrán seguir aumentando su volumen utilizando los países donde no existe control) como de TODOS los productos, instrumentos, entidades financieras involucradas (para evitar que los agentes económicos se vuelquen a financiar a través de los instrumentos que no son ni controlados ni regulados)

En definitiva, en el futuro, la única forma de controlar en cada momento el apalancamiento global y los riesgos asociados a la movilización de enormes cantidades de dinero es a través de la regulación y control TOTAL de TODO el Sistema Financiero Global (sólo así se podrán tomar en cada momento las medidas necesarias para poder mitigar cualquier riesgo sistémico existente). 

Por todas las razones expuestas (que son amplísimas y de calado), creo que las autoridades monetarias y políticas deberían exigir la regulación y control de TODO el “Shadow Banking System”. 

Por el bien de las personas y por el bien de las corporaciones.

Por el bien de las personas: difícilmente nuevamente van a tolerar el pago de nuevos sucesos sistémicos. Además siempre son las personas las que más reciben y peores consecuencias sufren (vía inflación, desempleo, recortes, crisis,…). Seguramente una nueva crisis desestabilizaría el orden social del mundo de forma que cualquier esperanza de crecimiento económico civilizado podría quedar desbaratada. Así, incluso las personas de mayor riqueza (que actualmente han salido ganando con esta crisis) se podrían ver altamente perjudicadas si un suceso similar volviera a ocurrir. 

Por el bien de las corporaciones: ya hemos visto en el pasado que en casos extremos se pueden ver muy perjudicadas casi todas las corporaciones por actuaciones interesadas de agentes económicos muy concretos. Adicionalmente, se debe considerar que a las Grandes Corporaciones si no se les marca un límite o no se controla al “Shadow Banking System” “casi” se ven obligadas a seguir trabajando con él y aumentándolo si los demás lo hacen, toda vez que si no lo hacen pueden no seguir los resultados inmediatos de los competidores y por tanto pueden perder el interés de los inversores en sus Corporaciones en detrimento de las demás.  

Por ello, no es para nada descartable que una medida exógena (regulación, control, límite) pudiera ser bien recibida por la mayor parte de las Grandes Corporaciones, al contrario de lo que muchos dirigentes globales pueden llegar a opinar. Se les quitaría un problema pendiente, que no saben o no pueden solucionar por sí solas. 

Por supuesto, siempre habrá alguna Gran Corporación que estará en contra porque creerá que quizás podrá sacar rentabilidad de cualquier suceso, pero la mayoría estaría a favor. Incluso las que están en contra nunca pueden llegar asegurarse que un suceso les vaya a favor (por mucho que piensen lo contrario) y ello les debería hacer reflexionar acerca de su posición al respecto: un suceso puede volver a suceder de forma mucho más acentuada con resultados muy difíciles de predecir y, visto lo visto en esta crisis, bien podría suceder que en un futuro ante un nuevo suceso la mayoría de los países escogiesen la vía islandesa de forma generalizada, lo cual afectaría a todas las Grandes Corporaciones.  

Así pues, se debe regular y controlar todo el “Shadow Banking System” por el bien de tod@s. 

* Fuente artículo: Global Shadow Banking Monitoring Report 2012 de Financial Stability Board, 18 noviembre 2012

** Fuente: http://www.reeditor.com/columna/8049/11/economia/hacia/economia/verde/davos/i



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"Shadow Banking System". Un problema pendiente.


 

Sistema Bancario en la Sombra (“Shadow Banking System”) puede ser definido como el sistema de intermediación financiera de entidades y actividades fuera del sistema bancario regulado

Tras los sucesos acaecidos con el estallido de la burbuja hipotecaria, el G20 consideró necesario el control y la regulación del Sistema Bancario en la Sombra, aunque hasta el momento todavía no ha habido suficiente voluntad política como para que haberlo hecho. 

Pues bien, desde octubre de 2011, The Financial Stability Board realiza un estudio anual* sobre el “Shadow Banking System”, que junto con los datos disponibles de bancos, aseguradoras, fondos pensiones, bancos públicos y bancos centrales se puede monitorizar el 90% de todos los activos del Sistema Financiero Global.

Las principales conclusiones de este estudio para el año 2011 fueron las siguientes: 

  • Entre 2002-2007: el Sistema Financiero en la Sombra creció desde 26 billones de dólares en activos hasta 62 billones de dólares. En 2008 disminuyó para volver a crecer ligeramente en 2009 y 2010

  • En 2011 el “Shadow Banking System” tenía un tamaño en activos de 67 billones de dólares (60 billones $ considerando el mismo grupo geográfico -en 2011 se sumaron más zonas geográficas-). 

  • El tamaño del “Shadow Banking System” no regulado en 2011 (67 billones $) es mayor que el tamaño de activos de fondos de pensiones y aseguradoras (45 billones $) o que el de bancos centrales (22 billones $) o que el de bancos públicos (12 billones $). 

  • El volumen no regulado llega a ser el 50% de todos los Activos del Sistema Bancario (de 130 billones $) y el 25% de todos los Activos del Sistema Financiero Global (bancos, aseguradoras, fondos pensiones, bancos públicos y bancos centrales más Shadow Banking System).

  • Existe una considerable divergencia en el comportamiento de las diversas zonas geográficas consideradas en % del  “Shadow Banking System” respecto a TODO el Sistema Financiero (bancos, fondos pensiones, aseguradoras, bancos públicos y bancos centrales): 
                - Muy bajo (con gran protagonismo de bancos centrales, grandes reservas de divisas y/o grandes fondos soberanos): Argentina, China, Indonesia, Rusia y Arabia Saudita      

                - Menor del 20%: Australia, Canadá, Alemania, España, Francia y Japón

                - Mayor del 20%: USA, Reino Unido y Países Bajos

  • USA ha visto reducir su exposición en los últimos años (cuota 2005 del 44% al 35% en 2011) y Europa la ha aumentado (cuota 2005 del 31% al 33% en 2011). Han visto aumentar su participación en el Sistema Bancario en la Sombra, países como Brasil (cuota actual del 2%), China (1%), India (1%), Corea (2%), Japón (6%) y Reino Unido (13%, aunque acoge instituciones extranjeras).  

  • El tamaño del “Shadow Banking System” representa un 111% del PIB de las zonas geográficas consideradas (que contienen el 90% activos financieros totales y el 86% del PIB Global)

  • El tamaño de los activos de TODO el Sistema Financiero Global (considerando también el “Shadow Banking System”) representa el 440% del PIB de las zonas geográficas consideradas, lo cual da una idea del elevado apalancamiento financiero mundial existente. 

  • Existen países con elevadísimo tamaño en activos en la sombra respecto a PIB porque acogen a instituciones extranjeras, con lo que es difícil conocer a qué país corresponde realmente dicho volumen y menos las entidades más interconectadas ( Hong Kong 520% respecto a PIB, Países bajos 490%, Reino Unido 370%, Singapur 260% y Suiza 210%). 

Aunque la existencia de un Sistema Bancario en la Sombra puede tener ciertas ventajas, es cierto que también puede constituir un elevado riesgo sistémico según cómo esté estructurado/si asume funciones bancarias (por ejemplo transformaciones de vencimientos, apalancamiento financiero, derivados,…) o si la interconexión es muy elevada con el sistema bancario regulado (exposiciones directas en riesgo de crédito, grado de dependencia financiera entre ambos,…). 

Vamos a ver la situación actual (datos 2011) de ambos aspectos: 

Estructura del “Shadow Banking System” según Activos: 

  • 36,75% corresponde a fondos de inversión varios (renta variable, fondos de renta fija, fondos mixtos, ETFs y Hedge Funds). 

  • 28% en manos de brokers/dealers (7%), compañías financieras (7%), Money Market Funds (7%) y holdings financieros (7%). Este importe podría ser mayor debido a que no se ha considerado dentro del perímetro examinado ni Irlanda ni Luxemburgo, base europea de muchos de ellos. Pueden llegar a representar juez y parte en la correa de transmisión de riesgos sistémicos. 

  • 19% corresponde a Vehículos Especiales Estructurados (10%), Instituciones Especiales de Países Bajos (5%) y a Corporaciones Financieras Americanas (4%). Sobre este volumen, la posibilidad actual de conocer qué países, entidades financieras realmente pueden estar interconectadas, riesgos,… para controlar el riesgo sistémico puede ser bastante remota. A favor cabe decir que en los últimos años (2007-2011) su volumen ha disminuido un 7% anual, aunque ha aumentado en Argentina (+18% en el período) y en Indonesia (+59%).

  • 18% Otros desconocidos (en 2005 representaba el 36% del volumen total del “Shadow Banking System”). Afortunadamente se ha reducido su importancia en dimensión pero sigue siendo muy, muy grave que hoy se desconozca información sobre 12 billones $ !!!

En definitiva, por su estructura podrían ser sensibles a  riesgos sistémicos más de un 60% de los activos de este Sistema Bancario en la Sombra (con datos del año 2011 serían más de 40 billones de dólares, casi el doble de los activos de los Bancos Centrales mundiales).

Interconexiones con el Sistema Financiero

Los riesgos sistémicos pueden aparecer también derivados de la alta interconectividad de las entidades en la Sombra con los bancos. Así, los: 

  • Bancos pueden ser parte de la cadena de intermediación de forma explícita o implícita para proporcionar financiación barata y transformación de vencimientos y liquidez

  • Bancos y entidades del “Shadow Banking System” se proveen mutuamente fondos a través de préstamos e inversiones en productos financieros sofisticados

  • Bancos son propietarios de entidades del “Shadow Banking System” (compañías financieras, brokers-dealers,…)
 

Así cualquier riesgo sistémico de una entidad no regulada del Sistema Bancario en la Sombra puede contaminar a bancos regulados u a otra entidad del “Shadow Banking System” (y ésta a otro banco,…).

Esta interconectividad exacerba los efectos negativos del apalancamiento financiero, de burbujas en los precios de los activos (especialmente cuando entidades de los dos sistemas invierten en los mismos activos), de exposiciones a mismos sectores o instrumentos financieros, de la ausencia de liquidez en los mercados financieros e intensifica la pérdida de liquidez en los mismos. 

En teoría, se podrían capturar los riesgos potenciales de la interconectividad de bancos y entidades en la sombra a través de las exposiciones de crédito y la dependencia financiera entre ellos. Ahora bien, para poderla valorar bien deberíamos tener datos a los que no se tiene acceso al no estar ni reguladas ni controladas las entidades en la sombra (tamaño y vencimientos de las estructuras de activos y garantías, niveles de concentración por sub-sectores, tipo de colateral (si existe) en los instrumentos de préstamos,…).

Sobre los países que tenemos datos, por su elevada interconectividad podrían ser los más afectados en caso de suceso los sistemas financieros de los siguientes países (aunque todos los podrían sufrir):

  • Por gran exposición de los bancos al riesgo de crédito de las entidades en la sombra (por encima del 10% de sus activos): Países Bajos y Reino Unido 

  • Por gran exposición de las entidades en la sombra al riesgo de crédito de los bancos (más del 30% de los activos de las entidades en la sombra están invertidos en bancos): Brasil, Chile e Indonesia

  • Por dependencia de los bancos a la financiación de las entidades en la sombra: Brasil, Chile y Suiza

  • Por dependencia de las entidades en la sombra a la financiación de los bancos: Indonesia, Reino Unido, Italia, Australia, Canadá y Singapur 

ATENCIÓN: No existen datos relevantes para poderla valorar sobre China, Alemania, Japón, Corea, Rusia, Sudáfrica, España y EEUU !

Según mi punto de vista, al respecto del “Shadow Banking System” se tienen que tener en cuenta varios aspectos: 

  • Aunque en relación al PIB, en 2011 la proporción del Sistema Bancario en la Sombra (111%) ha disminuido respecto al pico de 2007 (128%), sigue siendo hoy un problema dado su elevado volumen en relación al resto del Sistema Financiero Global, a su estructura y a las múltiples interconexiones existentes

  • Al no estar el Sistema Bancario en la Sombra ni regulado ni controlado no existe información fidedigna de los activos, contrapartes, riesgos, garantías, vencimientos,… con lo que no se pueden mitigar de forma correcta los riesgos ni impedir nuevos sucesos como los que sucedieron con las subprime en su momento u otros diferentes 

  • Aunque en 2012 han aumentado los balances de los diversos bancos centrales, se intuye que el tamaño del Sistema Bancario en la Sombra todavía sigue siendo muy importante y que lo puede seguir siendo si no se marcan límites a los agentes económicos

  • Parte del crecimiento de los países en desarrollo parecería que hoy se podría estar financiando a través del Sistema Bancario en la Sombra, con lo que se estarían globalizando riesgos y maximizando probables problemas futuros

  • En el caso de China hasta el momento el tamaño del sector público (central y entidades públicas locales) y de fondos soberanos ha sido elevado, con lo que “Shadow Banking System” Chino no es demasiado grande relativamente. Ahora bien, existe el riesgo que el gran apalancamiento del sector público (existe quien argumenta que hay un problema mayúsculo de financiación en las entidades locales chinas) pudiera conllevar la imposibilidad de financiar inversiones totalmente desde lo público y provocar un aumento de los préstamos de todo el Sistema Financiero Global, y quizás también del Sistema Bancario en la Sombra Chino (en 2012 podría ya haber aumentado de forma relevante)

  • Además, The Green Growth Action Alliance** ha estimado en Davos que en el año 2050 por el crecimiento de la población y acceso masivo a recursos naturales, energía,… quizás se deberán realizar enormes inversiones en energías limpias y no tan limpias para abastecer un crecimiento de la demanda de energía del 85% que respete al ecosistema. Ha cuantificado las inversiones en energía que en 5,7 billones anuales para los próximos 20 años (114 billones $ en total). En el caso de que finalmente se optara por realizar esta inversión y si por ejemplo se financiara totalmente, los activos del Sistema Financiero Global actual podrían aumentar en un 42%. 

  • En dicho caso y si el Sistema Bancario en la Sombra se mantuviera con el mismo volumen actual, éste aún representaría más del 17% del Sistema Financiero Global en 2030, volumen demasiado importante y probablemente desestabilizador.

  • Adicionalmente, existe el riesgo de que la falta de regulación y control del “Shadow Banking System”  facilite su utilización para financiar estos enormes proyectos y convierta el Sistema Bancario en la Sombra en un monstruo todavía mayor y de mayores implicaciones sistémicas

  • Evidentemente, en el futuro con estas cantidades en juego, no se debería tolerar la inexistencia de información sobre parte del sistema bancario (si hoy no se tiene información sobre 12 billones $, ¿qué podría pasar en el futuro con esas futuras cantidades de dinero en circulación?) ni desconocer las interconexiones con el Sistema Bancario y Financiero ni la gravedad de los riesgos asumidos.  

  • Además, aunque el período de maduración de las inversiones en energías serán plazos mucho más largos y por tanto se producirá un vencimiento medio más lejano de todos los activos, debe tenerse en cuenta siempre que no todo se podrá realizar a través de apalancamiento financiero: en cada momento debe adecuarse el apalancamiento a la capacidad de generación de recursos. 

  • Por ello, sería interesante el apoyo a la movilización de la riqueza actual y futura para financiar estas inversiones, lo cual permitiría un menor apalancamiento financiero (menor aumento de los activos del Sistema Financiero Global) y una mayor distribución de la riqueza (al permitir al ahorro beneficiarse de la generación de recursos que pudieran producir las energías renovables). Así se debería promover la participación tanto de fondos institucionales, soberanos, private equity,… como de gran parte de la población mundial en la creación de una red global de energía distribuida (y de riqueza) respetuosa con el medioambiente y el ecosistema.

  • Por todo ello creo que sería aconsejable el control, monitorización y regulación tanto de TODAS las zonas geográficas (así los actores del sistema no podrán seguir aumentando su volumen utilizando los países donde no existe control) como de TODOS los productos, instrumentos, entidades financieras involucradas (para evitar que los agentes económicos se vuelquen a financiar a través de los instrumentos que no son ni controlados ni regulados)

En definitiva, en el futuro, la única forma de controlar en cada momento el apalancamiento global y los riesgos asociados a la movilización de enormes cantidades de dinero es a través de la regulación y control TOTAL de TODO el Sistema Financiero Global (sólo así se podrán tomar en cada momento las medidas necesarias para poder mitigar cualquier riesgo sistémico existente). 

Por todas las razones expuestas (que son amplísimas y de calado), creo que las autoridades monetarias y políticas deberían exigir la regulación y control de TODO el “Shadow Banking System”. 

Por el bien de las personas y por el bien de las corporaciones.

Por el bien de las personas: difícilmente nuevamente van a tolerar el pago de nuevos sucesos sistémicos. Además siempre son las personas las que más reciben y peores consecuencias sufren (vía inflación, desempleo, recortes, crisis,…). Seguramente una nueva crisis desestabilizaría el orden social del mundo de forma que cualquier esperanza de crecimiento económico civilizado podría quedar desbaratada. Así, incluso las personas de mayor riqueza (que actualmente han salido ganando con esta crisis) se podrían ver altamente perjudicadas si un suceso similar volviera a ocurrir. 

Por el bien de las corporaciones: ya hemos visto en el pasado que en casos extremos se pueden ver muy perjudicadas casi todas las corporaciones por actuaciones interesadas de agentes económicos muy concretos. Adicionalmente, se debe considerar que a las Grandes Corporaciones si no se les marca un límite o no se controla al “Shadow Banking System” “casi” se ven obligadas a seguir trabajando con él y aumentándolo si los demás lo hacen, toda vez que si no lo hacen pueden no seguir los resultados inmediatos de los competidores y por tanto pueden perder el interés de los inversores en sus Corporaciones en detrimento de las demás.  

Por ello, no es para nada descartable que una medida exógena (regulación, control, límite) pudiera ser bien recibida por la mayor parte de las Grandes Corporaciones, al contrario de lo que muchos dirigentes globales pueden llegar a opinar. Se les quitaría un problema pendiente, que no saben o no pueden solucionar por sí solas. 

Por supuesto, siempre habrá alguna Gran Corporación que estará en contra porque creerá que quizás podrá sacar rentabilidad de cualquier suceso, pero la mayoría estaría a favor. Incluso las que están en contra nunca pueden llegar asegurarse que un suceso les vaya a favor (por mucho que piensen lo contrario) y ello les debería hacer reflexionar acerca de su posición al respecto: un suceso puede volver a suceder de forma mucho más acentuada con resultados muy difíciles de predecir y, visto lo visto en esta crisis, bien podría suceder que en un futuro ante un nuevo suceso la mayoría de los países escogiesen la vía islandesa de forma generalizada, lo cual afectaría a todas las Grandes Corporaciones.  

Así pues, se debe regular y controlar todo el “Shadow Banking System” por el bien de tod@s. 

* Fuente artículo: Global Shadow Banking Monitoring Report 2012 de Financial Stability Board, 18 noviembre 2012

** Fuente: http://www.reeditor.com/columna/8049/11/economia/hacia/economia/verde/davos/i




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