Incidentes que se presentan como focos rojos de alerta para evitar tragedias, y que nadie atiende.
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Regularmente
las tragedias o situaciones negativas vienen precedidas de sendos avisos y
alertas de los que, regularmente también, nadie hace caso dando paso a la
fatalidad de lo fatal, es decir, se cumple inexorablemente un mal augurio.
En todos los
casos documentados en la prensa nacional, y por supuesto en El Diario también,
sobre grandes tragedias colectivas en centros de reunión o guarderías, tuvieron
sendos avisos previos de los que –no obstante- nadie puso atención y menos tomó
acciones correctivas o preventivas.
Ese ha sido
en los casos de la discoteque Princess en Iztapalapa, o de L’bombo en la Zona
Rosa o del Casino Royale en Monterrey, pero también en el caso de la Guardería
ABC en Sonora, en los que hubo incidentes previos que ya señalaban las enormes
deficiencias que terminaría por causar las tragedias que, al final, se dieron.
Comento lo
anterior en virtud de una nota que publicó ayer esta casa editorial, en la que
se da cuenta sobre el conato de incendio en una guardería del IMSS en esta
localidad.
Pocos
minutos antes de las 8 de la mañana del martes, un incidente ocasionado en la
cocina de la Guardería del IMMS ubicada en la avenida 16 de septiembre, frente
a la Secundaria Federal Número 1, entre las calles Gregorio M. Solís e Ignacio
Ramírez.
Dentro del
local se encontraban 72 infantes y 48 adultos quienes fueron evacuados por
miembros del H. Cuerpo de Bomberos que acudieron a bordo de la unidad 28 y
puestos a salvo mientras los apagafuegos hacían su trabajo.
Al final de
cuentas, el incidente no pasó a mayores y todo quedó en el susto, no obstante
que este es el segundo incidente de este tipo que se presenta en guarderías de
la ciudad.
Hace
aproximadamente dos semanas, se presentó otro conato de incendio en la
Guardería Omega, ubicada en el cruce de las avenidas Hermanos Escobar y Avenida
del Charro, y en la que también resultó sin consecuencias que lamentar.
Aquí el
punto a destacar es sobre la correcta operatividad de estos centros de estancia
infantil, no solo los del IMSS, sino todos aquellos en los que se da el
servicio de guardería o estancia de menores, ya que como se ha visto en los
lamentables casos ya comentados, la falta de infraestructura adecuada,
señalamientos y equipo apropiado, así como los protocolos requeridos de
protección civil, han sido la causa de que eventos de este tipo devengan en
verdaderas tragedias colectivas.
El riesgo o
peligro latente no está presente solo en guarderías o centros escolares –hay
que recordar el centro nocturno en Brasil recientemente-, sino también en
cualquier lugar en donde se reúna gente, en forma masiva con diversos fines y
que carezcan de planes de evacuación, puertas de seguridad. Salidas de
emergencia, así como un responsable de aplicar planes de emergencia.
En nuestra
ciudad hay un enorme riesgo latente cada noche. Decenas de bares, antros,
restaurantes y tugurios ubicados sobre la nueva “Zona Rosa” fronteriza en que
se ha convertido la avenida Gómez Morín, la gran mayoría de ellos habilitados
en locales de centros comerciales, cuyo diseño original no estaba pensado para
el giro comercial que hoy ocupan, por lo tanto evidentemente carecen de las
condiciones elementales tales como salidas de emergencia, extinguidores, planes
y rutas de evacuación y otros de este tipo, para que –dada una situación de
emergencia- las personas dentro de estos lugares pudieran salir sanas y salvas.
Mucho se ha
criticado la operación de estos lugares al margen de la Ley, por cuanto a la
licencia de operación o a la de venta de bebidas alcohólicas, ya que se supone
que ese tipo de permisos no se expiden con tanta facilidad, y la aparición casi
simultánea de poco más de 80 negocios de este tipo sobre a Gómez Morín, ha
suscitado toda clase de suspicacias.
Pero esa es
la parte menos grave de todo el problema, sin demeritar su gravedad, ya que
ante una eventual situación de riesgo en alguno de estos lugares, tales como un
incendio, las consecuencias serían de una gravedad incalculable. ¿Qué espera la
autoridad respectiva? ¿Que suceda la primera tragedia de este tipo en Juárez?
Otro tema
espeluznante y al que –también- se le ha puesto poca o nula atención desde el
gobierno, es el de los cierres indiscriminados de las calles por las obra del
PMU (en algunos casos no se sabe ya si el cierre de calles es parte de ese plan
o no), que han convertido algunas de las principales avenidas en gigantescos
estacionamientos.
Cientos de
vehículos atorados en un congestionamiento ocasionado por estrangulamiento de
calles –como la Av. De las Industrias, en el Parque Industrial Bermúdez-, en
las que los automotores quedan literalmente varados, atrapados, por largos
espacios de tiempo contaminando, quemando gasolina sin cesar, haciendo perder
muchas horas-hombre a las empresas y sin un plan alternativo de vialidad que
desahogue rápidamente esos congestionamientos.
Si ese es el
principio del PMU y esos son los inconvenientes que ocasionará, más le vale a
la autoridad revisar muy bien su estrategia y la operatividad de sus acciones,
o volverán loca a la ciudad y a los que aquí vivimos.