En Ciudad Juárez las cifras son positivas en algunos rubros y desesperanzadoras en otros.
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El pasado
jueves 21 se llevó a cabo en conocido centro de convenciones de esta ciudad, el
II Informe del Sistema de Indicadores de Calidad de Vida 2013, “Así estamos
Juárez”, que es –al decir de sus integrantes- un proyecto comunitario animado
por un grupo de impulso ciudadano, compuesto por instituciones de diferentes
sectores que han aportado su experiencia y su trabajo, para la elaboración de
ese sistema.
Auspiciado y
originado en una iniciativa del Plan Estratégico de Juárez, A.C., el Sistema de
Indicadores de Calidad de Vida 2013, “Así estamos Juárez” se describe a sí
mismo en la Introducción del cuadernillo impreso del informe, como “un esfuerzo
ciudadano que tiene por objetivo evaluar el estado de la calidad de vida en
Ciudad Juárez, para saber dónde estamos e identificar las áreas en la debemos
poner mayor atención.”
“El Eje del
sistema es la persona como sujeto de derechos y responsabilidades, que vive en
un entorno que es el escenario de sus posibilidades de desarrollo individual y
colectivo”
Continúa la
cita textual: “Así Estamos Juárez se alimenta de información proveniente de
fuentes tanto públicas como privadas, así como de una Encuesta de Percepción
que realiza el mismo sistema”
“Se cuenta
con más de 800 indicadores, de los cuales –en el documento que presentaron como
informe- se presentan solamente algunos” Fin de la cita.
Este grupo
de Impulso Ciudadano está conformado en Ciudad Juárez por diversas
instituciones y agrupaciones sociales de reconocida presencia, tales como la Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez, el IMIP, el Consulado de EU en Juárez, el Seminario
Conciliar de esta ciudad, la Femap, el Consejo Ciudadano para el Desarrollo
Social, la Mesa de Mujeres, el Colegio de Chihuahua, el Colegio de la Frontera
Norte, la Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza (COCEF-BECC), la
Asociación de Maquiladoras, A.C. (AMAC), así como la Iglesia Cristiana Gracia
Soberana. Como se puede apreciar, la base de apoyo de este grupo es amplia y
muy diversa.
En el plano
nacional, el grupo de impulso se conforma por la Red Mexicana por Ciudades
Justas, Democráticas y Sustentables, Ciclos Urbanos A.C., CCINLAC, Jalisco como
Vamos, Observatorio Ciudadano de León, Pueblo Bicicletero, San Luis Caminable y
Somos Ciudad de México (Red Chilanga de Monitoreo Ciudadano). En el continente
el grupo juarense se coordina con la Red Latinoamericana por Ciudades Justas y
Sustentables. Es decir, hay toda una estructura operativa, social y
representativa que parte desde lo local en nuestra ciudad y abarca hasta lo
global en el continente.
El esfuerzo
pues, no es una mera ocurrencia ni guarda ocultas tendencias de índole política
o empresarial, aunque aún le falta –por lo menos en Ciudad Juarez- una base
ciudadana más amplia, comprometida e involucrada, con la que acabe de cobrar la
fuerza eminentemente social que un movimiento de esta naturaleza debe y
necesita tener.
Sin embargo,
el trabajo realizado desde hace más de 15 años por el Plan Estratégico de
Juárez, empieza a rendir frutos al presentar información importante,
estratégica y oportuna, sobre las principales condiciones de vida de los
juarenses, así como de nuestra percepción sobre los problemas más relevantes de
la comunidad.
La
metodología de la Encuesta de Percepción de Calidad de Vida 2012, consistió en
entrevistar a hombres y mujeres de 18 años en adelante, residentes actuales de
la ciudad. Las entrevistas fueron domiciliarias, cara a cara guiadas por el
encuestador a través de cuestionario.
Para la
determinación de la muestra se consideró la fórmula estadística que considera
todos los elementos y se tomó en cuenta un universo de 796 mil 852 personas que
es la población de Ciudad Juárez de 18 años adelante, con un nivel de confianza
al 95 por ciento y un margen de error del 2.5 por ciento. Por lo tanto se
realizaron 1 mil 520 entrevistas o cuestionarios en 72 células o “semillas” que
se diseminaron aleatoriamente por toda la ciudad, dentro de cada “semilla” se
levantaron entre 21 y 25 cuestionarios, lo que asegura el máximo nivel de
representatividad.
La encuesta
se realizó en Ciudad Juárez, entre el 01 de noviembre al 14 de diciembre de ese
año y fue realizada por la empresa Agencia Estadística de Mercados, S.C. a
cargo de la MCE. Karla Érika Donjuan Callejo, quien es investigadora con más de
14 años de experiencia, cuenta con una Maestría en Ciencias Económicas y
actualmente es postulante al Doctorado en Desarrollo Económico y Sectorial
Estratégico por la Universidad Popular Autónoma de Estado de Puebla (UPAEP);
también es catedrática de diversas universidades en Ciudad Juárez. Así pues, el
tema de la seriedad y confiabilidad del estudio está lejos de cualquier duda o
suspicacia.
Lo
interesante de este II Informe del Sistema de Indicadores de Calidad de Vida,
es que se nutre con información oficial de las dependencias involucradas y se
complementa con la información que arroja la Encuesta, lo que le da un valor
“per se” al documento además que lo convierte en una investigación formal de
campo en las áreas social, política y económica, que cumple con todos los
estándares científicos para ser clasificada en tal categoría.
Tanto los
indicadores como las mediciones de la Encuesta, se agrupan en 4 grandes temas,
que a su vez se subdividen en temas específicos: 1) Así están mis derechos
-Salud, vivienda, educación, Cultura y Recreación, Derechos Humanos, Seguridad
y Vulnerabilidad-; 2) Así esta mi Ciudad –Población, Movilidad,
Sustentabilidad, Servicios Públicos y Problemas más sentidos-; 3) Así está mi
Economía –Percepción situación económica, Empresas, Maquiladora, Flujos
Juárez-El Paso y Turismo; y, finalmente 4) Así está la Participación y el
Gobierno –Participación Ciudadana y Gobernabilidad-.
Como se
puede deducir fácilmente de esta distribución y de los temas, los datos que
ofrece este informe son muy amplios, relevantes, trascendentes y sustentados,
lo que hace imposible abordarlos todos en este espacio sin embargo, para quien
quiera consultar el documento completo, está disponible en la siguiente
dirección electrónica: http://www.asiestamosjuarez.org/, tanto la
encuesta como la presentación del informe, o bien, si me escribe un correo
electrónico a fcortizb@gmail.com con gusto
le envió el documento mencionado.
Pero, para
esta colaboración me llamaron poderosamente la atención tres temas que deseo
compartir con usted, y analizarlos desde una retrospectiva que permita comparar
escenarios y concluir sobre si estamos igual, mejor o peor en esos temas. Se
trata obviamente y por su relevancia de la Seguridad Pública en primer término,
luego, el de la participación ciudadana, para finalizar con el de la
gobernabilidad.
Empezaré por
decirle a usted, amable lectora o lector, que la encuesta confirma la
percepción que tenemos los juarenses desde hace ya algún tiempo, sobre la
mejoría en los índices de delincuencia y criminalidad en esta frontera. Pero no
solo la percepción es la que mejora en la encuesta, sino también los datos
duros de los índices oficiales.
Así, tenemos
que de acuerdo con datos de la Mesa de Seguridad, el robo de autos ha
disminuido en un 59.5 por ciento, entre 2010 y 2012, al pasar de 15 mil 840 a
6,414 el año pasado. El robo a tiendas de convencía también acusa una
disminución importante ya que pasó de 2 mil 409 en 2011, a 812 en 2012, lo
significó una caída del 66.3 por ciento.
Los
homicidios violentos en la ciudad pasaron de 2 mil 218 en 2010 a 740 en 2012,
sin duda es la reducción más notable y destacable dentro de los índices
delictivos, ya que significa una reducción de 66.6 por ciento, no obstante se
mantiene en niveles muy por encima a los promedios que se tenían en años
anteriores al 2007 y que rondaban las 240 muertes violentas por año.
De acuerdo
con el Observatorio de Seguridad y Convivencia Ciudadana del Municipio de
Juárez, el número de mujeres asesinadas también ha disminuido, al pasar de 275
en 2010, a 204 en 2011 aunque aun muy por encima de los 35 casos que, en
promedio, se venían dando entre 1994 y 2007.
En el caso
de la extorsión (o cobro de piso) y el secuestro también se presentan
reducciones en ambos rubros, aunque marginales para el cobro de piso, ya que en
el primero de estos delitos bajó de 108 casos en 2010 a 97 en 2012, una
disminución del 10.1 por ciento, mientras que en el secuestro se pasó de 90
casos denunciados en 2010, a 27 en 2012, es decir, una baja del 70 por ciento.
También en
el tema de robo a comercios, el índice reporta una reducción del 65.12 por
ciento, al pasar de 972 casos en el 2011, a 339 en el 2011. Hay que señalar que
las mismas fuentes que generan el índice, reportan inconsistencia en la
periodicidad y en el acceso a la información, por parte de las dependencias
oficiales que proveen tales datos.
Todo lo cual
confirma básicamente dos cosas: las tendencias a la baja en índices de
criminalidad y delincuencia son un hecho, y
a pesar de esta disminución importante, la ciudad aun se encuentra lejos
de sus estándares regulares anteriores al 2007. Es decir, aun no se debe echar
las campanas al vuelo. Pero estos hechos ciertos, han incrementado notablemente
entre la población la percepción de certeza y mayor seguridad, lo que ha
operado positivamente en el ánimo de la gente, pero también en la economía
juarense.
Pero lo
preocupante es que, en el tema de Participación Ciudadana, el 84.2 por ciento
de los juarenses, no participa en ningún tipo de agrupación o actividad
comunitaria, y apenas sumando los diversos conceptos se logra un 15.8 de
participación, siendo las iglesias en las que más participan los juarenses con el
8.3 por ciento, y en partidos políticos solo el 1.5 por ciento. Más del 94 por
ciento de juarenses, nunca ha participado en algún voluntariado social o con su
firma para alguna petición específica. Grave. Muy grave.
Ninguna
sociedad en la que solo 1 de cada 100 habitantes participa en algún partido
político, o en la que 9 de cada 10 ciudadanos jamás han hecho causa común en
ningún proyecto colectivo, merece un mejor futuro, ni un mejor gobierno. Yo
podría concluir –con esta información,
que el principal problema de Ciudad Juárez no son los malos gobiernos o
la corrupción, ni la inseguridad siquiera, sino la casi nula participación de
los juarenses en la resolución de sus propios problemas.