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Una cruda y cruel realidad que nos escupe a la cara.


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20/02/2013


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Cuarenta pesos es demasiado dinero para un paseo".


Una niña indígena, de Tlaquepaque, Jalisco a su amiguito.

"Con diez mil la hacemos para pasarla chido toooda la

  p... noche güey,  no seas p... chilletas".

 Un chavo fresa, en su Mercedes Benz -Mc. Claren plateado,

descapotable a un amigo dudoso de subirse. (Tlaquepaque, Jal.)

Una  apreciación inicial subjetiva contra los datos duros de la realidad.

 Hace unas semanas  viajé a la Ciudad de Guadalajara, Jalisco y afortunadamente me fui en autobús pese a que el avión salía un poco más barato pues pude percatarme de que el paisaje campestre ha ido cambiando significativamente pues en muchos de los sembradíos de los estados de México, Michoacán y Jalisco por donde pasamos, si no es que en la gran mayoría, ya cuentan con cuando menos dos o tres viveros cubiertos y con sistemas de riego pese a que éstos representen, a ojo de buen cubero, apenas un 10 o 15 % del área total cultivable de la parcela en cuestión. Como es natural comprender, al acercarnos a pequeñas presas o lagunas se incrementaba "la riqueza" de los sembradíos, habían más sistemas de riego, maquinaria agrícola, vehículos de carga, bodegas y viveros pero en términos generales las chozas con techos de lámina pasaron a ser pequeñas casitas con techos de concreto, mi sensación fue de agrado al pensar que quizá algo en el campo mexicano está cambiando así que a mi regreso busqué algunos datos al respecto para contrarrestar mis apreciaciones subjetivas con algunos datos duros y lo que me encontré no resulta nada alagüeño para nadie.  

¿Nada alagüeño? Me quedé muy corto, este asunto está de la puritita fregada.

En primerísimo lugar resulta que el Consejo Nacional de Evaluación Política de Desarrollo Social (CONEVAL) en su página electrónica oficial: www.coneval.gob.mx  nos avienta a la cara el hecho de que el 46.2 % de los mexicanos está en una situación de pobreza, esto es un aproximado de 52 millones de personas !Casi nada! El 47% está en condición de pobreza de patrimonio pero además tenemos que el 18.2% padece de pobreza alimentaria, lo que traducido al buen español significa que se está medio muriendo de hambre con una desnutrición bárbara, si no es que de plano, tan es así que el 2.1% se encuentra por debajo del nivel mínimo de proteínas que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el 10.4% está en una situación de pobreza extrema. !Ah! Jijo, esto está de la puritita fregada, para hablar clarito y en términos llanos, pero la bola no para ahí, porque el 49.78% no es derechohabiente a ningún servicio de salud evidentemente porque están sub empleados o de plano desempleados y el 10.4% sufre el azote de la pobreza extrema, el 11.05% no tiene agua entubada, el 9.90% no tiene sanitarios ni excusados en sus casas, el 11.67% no cuenta con drenaje y el 6.2% tampoco tiene electricidad. Y para acabarla de rematar nos encontramos con que el  45.8% no terminó la primaria, el 8.35% de los mayores de 15 años es analfabeta y el 5.29% de los niños de 6 a 14 años no asiste a la escuela. Y yo que pensé que México era un país de media tabla, mediocre, aunque haciéndose continuas ilusiones de poder alcanzar el tan anhelado primer mundo, pero la verdad es que estamos sumergidos en el más completo atraso.  Y esto se refleja con total claridad en nuestro congreso pues la página electrónica www.adnpolítico.com/congreso/2013/01/09 nos dice que de los 628 diputados y senadores, 56, el 8.9% no cuentan con un título profesional, 1 solo terminó la primaria, 5 llegaron hasta la secundaria, 17 profesional trunco, 13 carrera técnica y a 23 les da vergüenza decir su último grado académico. Y el sitio www.sinembargo.mx, en un artículo firmado por el señor Javier Rosiles Salas en octubre del 2012 nos dice que tan solo 18 diputados, el 3.6% de esa cámara cuenta con un doctorado y 10 senadores, el 7.8% obtuvo el máximo grado académico.

Singular coktail.

El círculo vicioso es verdaderamente espeluznante porque con tales herramientas y personajes en las altas esferas del poder político como que no se vislumbra una puerta de salida para resolver todas las carencias anteriormente descritas que se contraponen con la acumulación de riquezas en muy pocas familias y grupos de poder, por eso es que tenemos ricos bestialmente ricos, de esos que como diría el finado Don Francisco Gavilondo Soler, "Cri-Cri", "Tienen unas tragaderas que ya quisieran los hipopótamos", a éstos les sigue otro grupito un poco más amplio numéricamente hablando, pero muy reducido en cuanto a porcentajes se refiere, de riquillos, bastante riquillos, pero ni de broma tanto como los primeros, son esos a los que los izquierdistas fresas de los años 70 les gustaba llamar "peque bú" o "pequeños burgueses"  y más abajo una franja de "clase media" muy disminuida y golpeada por las crisis económicas junto con las severas y muy complicadas cargas fiscales a las que está férreamente sujeta, y finalmente una gran masa que se las ve negras en el día con día sufriendo diversos grados de pobreza, situación que propicia el que en un mismo sitio, con diferencia escaza de un par de minutos y medio metro de distancia, uno pueda escuchar dos diálogos tan grotescamente contrapuestos y bestialmente lacerantes como los que me permití  reproducir antes de comenzar el presente artículo.  Y a todo esto me pregunto, al igual que casi todos los mexicanos si la famosa "Cruzada Nacional Contra el Hambre"  es una simple pose política, un discurso hueco y baladí, un catálogo de buenas intenciones que se quedará en algunos cuantos discursos y  toneladas de papel impreso y bellamente encuadernado o si realmente hay algo objetivo, serio,  pragmático, palpable y material que se vaya a hacer a la voz de ya, y las preguntas no son ociosas porque allá afuera de nuestras casas, de los comercios, oficinas corporativas y de gobierno hay Una cruda y cruel realidad que nos escupe a la cara.

 

 



Etiquetas:   Pobreza

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