. Podemos haber realizado la mejor observación
de los espacios de mejoramiento en los procesos claves de la organización.
Podemos haber considerado con precisión quirúrgica las competencias emergentes
que se precisaran para los nuevos desafíos de nuestra organización. En fin, nos
hemos tomado muy en serio el proceso de DNC pero, aún así, los efectos de esta
DNC no están para nada garantizados.
Si olvidamos involucrar a los potenciales
participantes de estas actividades, el tiempo y demás recursos ocupados en esta
investigación quedaran atenuados en sus efectos, incluso pueden quedar sólo
como una partida más de gastos innecesarios de la empresa.
Como en cualquier proceso organizacional, si no
se cuenta con el aporte comprometido de los trabajadores, los resultados no son
los que podrían haber sido. Como la capacitación va dirigida a ellos, es
esencial que ellos entiendan y, en lo posible, anhelen la oportunidad de
participar de estos aprendizajes.
No siempre es así. Los trabajadores, cuando son
convocados sin mayor explicación, a un curso que no han solicitado, que no
tiene claridad el para qué debe cursarlo, se plantean reflexiones del siguiente
tipo:
- ¿Para qué ir a este curso, si esas materias yo
ya las sé
- ¿Para qué ir a ese curso si de lo que se trata
no lo necesito para mi trabajo?
- Ese curso trata de algo que no ocupo
actualmente: ¿Me irán a cambiar de tareas? ¿Estoy haciendo muy mal mi trabajo
que me tienen que cambiar?
- ¿Porqué yo y no mis otros compañeros de
trabajo?
- ¿Me van a asignar aún más trabajos por el mismo
sueldo?
Seguro que usted puede incluir una amplia
lista adicional de interrogantes de este tipo.
Lo concreto es que, si nuestros trabajadores
llegan con ese tipo de dudas instaladas en sus reflexiones internas, el
provecho que obtendrán del curso o taller se reduce drásticamente. Estarán
enfocados en otras prioridades mentales y no en sacar el mayor provecho a lo
que el facilitador esté abordando en el salón.
Por esta razón no sólo es necesario, sino que
fundamental, involucrar al máximo a cada participante en este proceso, desde la
DNC, cuidando por cierto que este involucramiento no sea tomado por el
trabajador como una “promesa” de que tendrá el curso que se ha conversado. Esto
no se puede garantizar durante la DNC porque, para llegar a un Plan Anual de
Capacitación, se requerirá posteriormente conciliar las necesidades levantadas
con las prioridades de la empresa, los recursos disponibles e, incluso, las factibilidades
reales de que la persona se ausente de su quehacer para asistir a una
capacitación.
Ante ello, un buen proceso de DNC debe hacerse
cargo, antes de su inicio, de divulgar sus objetivos, y la importancia que
reviste para la organización y, consecuentemente, para sus integrantes. La
finalidad es que el participante de un curso, cuando se le convoque a
asistir, se formule reflexiones del siguiente tipo:
- Podré actualizar mis conocimientos y aclarar
dudas que me han surgido.
- Sabiendo temas nuevos se amplían mis
oportunidades de desarrollo dentro de la empresa.
- Mi trabajo es reconocido como importante en la
empresa y, por lo mismo, a ella y a mí, nos interesa hacer cada vez mejor lo
que implica mi cargo.
- La empresa confía en mi desempeño y con la capacitación
están invirtiendo en mí. Esto me da tranquilidad acerca de mi continuidad en
este empleo.
- Podré ampliar mis competencias y, con ello, mi
“capital humano” se incrementa, lo que es bueno para mí.
De nuevo, usted estimado/a
lector/a, puede aportar otras afirmaciones de este tipo. La lista puede ser muy
extensa y ayudará a facilitar este proceso inclusivo con el trabajador.
El desafío de las áreas responsables de la
gestión del trabajo de las personas, no solo es hacer una eficaz DNC sino que,
su eficiencia. tiene directa relación con las acciones informativas previas y
la calidad de las conversaciones que se sostengan durante el correspondiente
levantamiento de debilidades y fortalezas. Si esto último no se hace con
la seriedad y profundidad suficiente, es posible que usted concluya en un
excelente documento de DNC pero, al momento de materializarlo, se encontrará
con ausentismos, desinterés, en suma factores esencialmente entrópicos a los
fines del desarrollo de su organización.
Aprovechando las facilidades de REEDITOR, les dejo un archivo con una
propuesta metodológica de DNC. Su utilidad es, reitero, directamente proporcional
a la consideración de los aspectos abordados en los párrafos anteriores