Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Escritores   ·   Reseña   ·   Libros   ·   Periodismo   ·   Psicología   ·   Novela   ·   Lectores   ·   Psicoanálisis   ·   Tratamiento Psicológico   ·   Psiquiatría



"30 monedas... ¿Qué sigue?"


Inicio > Ciudadanía
17/02/2013


1244 Visitas



Considerando que estamos en un momento histórico para la Iglesia Católica; de la cual soy parte, porque soy católico y no estoy de acuerdo con renegar, o bien, bajar del barco cuando éste se hunde, quiero compartir mi visión personal del asunto. 




La renuncia del Papa Benedicto XVI nos debe invitar a la reflexión. Quizá, jamás logremos conocer la verdadera razón por la cual el Papa abdicó a su puesto. Sin embargo, debemos procurar mantener una mirada crítica, pero inundada por la bondad de la fe.

 

La primera reacción que tuve al leer la noticia fue de incredulidad; ¿por qué el Papa está renunciando? Debo ser sincero: Me sorprendió el anuncio.

 

Sin acabar de elaborar una reflexión que sacie parcialmente mi razonamiento, siento que hay algunos cabos por atar. Asimismo, debemos rememorar aquellos acontecimientos que en su momento remecieron el quehacer de la Iglesia: Errores de apreciación, de interpretación y de vivencia, son algunos de los motivos que, en su período histórico, enfrentó a las autoridades eclesiales, y que hoy, nos vuelve a cuestionar como laicos: ¿Qué está sucediendo al interior de nuestra institución y quiénes son realmente las personas que ostentan la autoridad?

 

He leído un sinfín de escritos que hacen referencia a las posibles causas de la renuncia de Benedicto XVI. Algunas de ellas, sino la gran mayoría, incluso inducen al lector de manera negativa; por no expresar derechamente que caen en groseros errores de interpretación.

 

No olvidemos que dentro del grupo que seguía a Jesús hubo uno que no estaba muyconvencido del estilo de vida al cual estaba invitado. Me refiero a Judas, sindicado por muchos como un traidor, porque en la Sagrada Escritura “así está escrito”. Aunque, para leer los párrafos que reafirman esta afirmación, debemos conocer, al menos incialmente, el modo en que fue traducida la Biblia, y los posibles errores que en este proceso se produjeron; sumando los errores en la hermenéutica. Judas, por intentar evitar que Jesús sufriera el máximo castigo del Sanedrín, termina por entregar (traicionar) a su Maestro por 30 monedas… Una vez más, el ser humano intenta ocupar el lugar de Dios y decidir por él.

 

Muchas son las responsabilidades que como cristianos católicos tenemos sobre nuestro actuar; cada uno de nosotros, formados y educados en la fe, sabemos perfectamente cuáles son. Sin embargo, ante todo, somos seres humanos, finitos e imperfectos en nuestros actos; de hecho, tenemos la facultad de aprender algo nuevo todos los días de nuestra existencia en este mundo.

 

No se imaginan todo lo que puedo reflexionar en estos momentos, pero extendería irracionalmente este escrito.

 

A lo que quiero llegar y con esto espero finalizar mi reflexión, es, si en su momento Judasvendió a su Maestro, hoy, nosotros nos vendemos de diversas maneras. Una persona opta libremente por consagrar su vida a Dios. Sin embargo, ésta no pierde su cualidad de ser humano y, si nosotros cometemos errores a diario, nos dejamos llevar por nuestros deseos, nuestro egoísmo y por intentar satisfacer todas las necesidades que tenemos a cualquier precio, ¿por qué no se puede enfrentar a lo mismo una persona de fe?

 

Por todos los antecedentes de sacerdotes que han incurrido en abusos sexuales, que están ligados a redes de corrupción o que no dan fiel testimonio de fe la Iglesia debe actuar. Tal vez a esto hace referencia Benedicto XVI al momento de su renuncia, cito textual:

 

“Lo he hecho con plena libertad por el bien de la Iglesia, tras haber orado durante mucho tiempo y haber examinado mi conciencia ante Dios, muy consciente de la importancia de este acto, pero consciente al mismo tiempo de no estar ya en condiciones de desempeñar el ministerio petrino con la fuerza que éste requiere. Me sostiene y me ilumina la certeza de que la Iglesia es de Cristo, que no dejará de guiarla y cuidarla”

 

Primero Pedro, luego Judas, cada uno de nosotros al renegar nuestra fe, Obispos, Cardenales, Presbíteros, Diáconos, consagrados… 30 monedas, ahora… ¿Qué sigue?

 

La fe en Dios va más allá de una determinada persona. Es una experiencia personal del ser humano con ese Ser Supremo, experiencia particular e individual.

 

No perdamos el norte en la reflexión.



Etiquetas:   Reflexión   ·   Religión   ·   Iglesia Católica   ·   Benedicto XVI

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

2 comentarios  Deja tu comentario


, Esta reflección favorece mucho a los traidores, no tiene sentido Biblico, la Biblia no justifica la traición a ningún precio. Si es que ha leido la Biblia, aquí no hay lugar para los indecisos, o tienes fé o no, o crees o no, o lo sigues o no y este Papa traicionó a todo el pueblo católico que piensa que él es poco menos que un enviado de dios y por ende traicionó a Dios al encubrir actos condenados por él. MUY INCOHERENTE SU REFLECCIÓN


Francisco Cavada, Profesor y empresario No sé el nombre de la persona que escribió el comentario, pero, le sugiero leer el artículo antes de comentar, pues, claramente, lo comentado está fuera de contexto. Personalmente, hasta diría que el autor del comentario lo hizo sin siquiera leer el contenido del artículo.

Ahora bien, se agradece la participación, pero, por favor, lean bien antes de comentar.

Muchas gracias.




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18733 publicaciones
4728 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora