. Las comidas fuera de casa
se hacen habitualmente en dos situaciones bien diferentes. En días
laborables, la opción más normal es el típico menú del día de más o
menos nivel. La otra situación posible se da cuando la oferta
gastronómica se convierte en protagonista. Se trata de comidas de placer
donde lo importante es el propio restaurante, su categoría o el prestigio del chef. Los problemas pueden surgir en ambos casos y los derechos que tiene el consumidor, lógicamente son idénticos.Los
problemas en un restaurante giran normalmente en torno a la calidad o
estado de la comida, la atención recibida y la factura del menú que se
haya consumido. En muchos casos los consumidores no reclaman por evitar
que una situación lúdica o placentera se convierta en una escena
desagradable. Sin embargo, lo recomendable por nuestro bien y por el
interés general es solicitar el libro de reclamaciones y hacer constar
de forma detallada el problema que ha surgido.Información sobre los preciosUna de las obligaciones básicas de los restaurantes es la información sobre los precios de los productos y servicios que ofrecen a sus clientes. La normativa
que regula los servicios de restauración lo concreta de una forma clara
y establece el cumplimiento de los siguientes requisitos:
- Los
precios de los platos y vinos deberán tener la máxima publicidad y para
ello exhibirse tanto en el exterior como en el interior del
establecimiento en lugar bien visible.
- En cualquier caso la
carta con los correspondientes precios debe ser ofrecida al cliente en
el momento en que solicite el servicio
- Debe consignarse el precio de cada servicio claramente y por separado e indicar los impuestos que sean aplicables.
- No se puede cobrar por conceptos como cubierto, carta o reserva de mesa
Requisitos de los menús y la facturaEn
la carta de platos se indicarán los menús y sus precios incluyendo en
todo caso los servicios de pan, vino y postre. Los restaurantes de uno a
tres tenedores ofrecerán además un menú de la casa, en cuyo precio
estarán incluidos el pan, el vino y el postre.Los restaurantes
tienen la obligación de facilitar al cliente una factura en la que
figuren los distintos conceptos con sus precios. Si se trata de menús se
podrá detallar su composición y el precio total.Restaurantes de lujoLos restaurantes de lujo
ofrecen un elevado nivel de calidad tanto en la oferta gastronómica
como en la atención y el servicio que dan a sus clientes. Pero para
acceder a esta categoría deben reunir entre otros los siguientes
requisitos:- Deben disponer de guardarropas y de un vestíbulo o sala de espera en la que puede instalarse un bar.
- Buffet frío a la vista en el comedor y flameadores para el servicio de las mesas.
- La carta debe contener una gran variedad de platos de cocina internacional y otros típicos de la cocina española.
- La carta de vinos será amplia e incluirá marcas de reconocido prestigio.
- El personal de servicio, debidamente uniformado, será el necesario de acuerdo a la capacidad y rango del establecimiento
- El primer jefe de comedor deberá saber idiomas, en concreto inglés y francés.
Motivos para reclamar en un restaurante Hay
muchas ocasiones en que los consumidores evitan pedir el libro de
reclamaciones en un restaurante. Esta situación se da especialmente en
comidas familiares, de celebración de cumpleaños, etc. En estos casos y
con el fin de evitar escenas desagradables se acepta algún tipo de
compensación por parte del maître o de algún responsable del
establecimiento. En más de una ocasión se invita a los postres o se
compensa a los clientes de alguna forma con el fin de evitar la temida
reclamación.Sin embargo, lo aconsejable por el interés de los
consumidores en general es pedir el libro de reclamaciones si se observa
algún incumplimiento de la normativa anteriormente reseñada o si la
atención recibida no es acorde a la categoría del establecimiento.Cómo presentar una reclamación en un restaurantePara
realizar una reclamación en un restaurante, el primer paso es pedir el
libro de reclamaciones para exponer de forma detallada el motivo de la
queja. La hoja que se entrega al consumidor debe remitirse a la
Dirección General de Turismo de la comunidad autónoma en la que se
encuentre el establecimiento. Los datos de este organismo figuran en la
propia hoja de reclamaciones.El establecimiento no puede negarse
a entregar el libro de reclamaciones y, en el supuesto de que se
produjera esta circunstancia, el cliente puede requerir los servicios de
la policía municipal para que levante acta de esta negativa.Este artículo se ha publicado también en Suite101