El ritmo es frenético. El número de chorizadas, trinques y timadas que proporcionan amenas y variadas letanías como carnaza de tertulias y tertulianos no tienen límite. Los rufianes se multiplican como los panes y los peces. Tanto es así que últimamente resultaría extraordinario que las candelas del amanecer no alumbrasen nuevos casos Bárcenas, Pujoles, CiUs, ERES, Gürteles, Noós, Campeones y Mas restos de sórdidas mordidas de escándalo. Son tantos y tan similares los casos que afloran en la misma dirección, o sea, llevarse la pasta, que por habituales ya no nos deberían de sorprender.



