Reflexion sobre la intimidacion

Esta puede comenzar desde la educación que los padres dan a sus hijos, después viene en la escuela para terminar en la vida social o profesional que cada quien desempeñe.

 

.
Es necesario aclarar que nadie está libre de sufrir la intimidación. Esta puede darse y tal vez sea la más peligrosa la interna.

Las expuestas antes vienen de otros o de fuera, pero la que más huella deja es la interna donde además puede generar una acción externa contra otras muchas veces con o sin mala intención.

Es parte de un desequilibrio personal que todos estamos expuestos a vivir en alguna etapa de la vida.

Es falso que alguien afirme que jamás ha tenido o vivido una intimidación, la cual se puede entender que viene como consecuencia de actos equivocados de gran calado o simplezas que no pasan de ser espejismos de verdad como el amor o cosas por el estilo.

La intimidación no desaparece nunca pues tiene su origen en la conciencia de cada quien.

Todos tienen una que nunca deja en paz a nadie, aunque de pronto pensamos que la podemos apagar para poder actuar mal en nuestra contra o con los demás.

Deber dinero es lo más común y a todos nos pasa. Les debemos dinero mayormente a las personas que no debemos deberle.

Decir mentiras es tan común como tomar agua o traer un celular, que por cierto ya no llama la atención de nadie pero los siguen robando por deporte y por veces necesidad.

Efectivamente la intimidación no desaparece pero puede dejarnos vivir. Recuerda que primero está el pecado que se te ocurra, viene después el arrepentimiento seguido de la intimidación por la sencilla razón de que el pecado es como un flujo circular de la economía, vuelve a ser el origen de las penas que uno vive y aunque se sufra a los hombres les encanta pecar y vivir el proceso hasta por entretenimiento.

Pocos se percatan de la la mayoría de los seres usa la intimidación por complejo de superioridad cuando en realidad es de inferioridad.

Tonterías como la de ser bajo de estatura, hablar con algún defecto, tener orejas grandes en fin no aceptarnos como zambos que somos y culpar a demás descargando nuestras miserias sobre los demás para sentirnos menos culpables.

Es seguro que no tenemos la culpa de la cara que tenemos pero se somos de la cara que ponemos. Algunos bromean que si no estuvieran zambos medirían casi de 2 metros y descalzos.

Siempre hay que estar listos para enfrentar la intimidación venga de donde venga. Para esto hay una forma única para enfrentarla no evitarla o no tenerla.

Esta reside en la fortaleza de nuestro mundo espiritual donde un jefe máximo dicta sus mandamientos para hacer menos infeliz la vida de los seres humanos.

No es para que te salgas del mundo humano pero si te da la seguridad necesaria para enfrentar los problemas que nunca serán mayores que tus propias fuerzas con su apoyo no puedas resolver.

Piénsalo pues ya te ha pasado y de forma recurrente vuelve a ti día tras día dependiendo a lo que te dediques.

Los que viven haciendo esta práctica de la intimidación no conocen ese jefe máximo como tampoco el mundo espiritual y de fe correcta.

Si afirmas que eres feliz si esto, generas la intimidación de inmediato en ti.

El predicador económico.

3.- reflexión sobre la Intimidación.    

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales