. Ahora
abordemos un poco sobre esta sorprendente maquina que, de cierta forma la
mayoría de los vertebrados compartimos, en especial a los humanos nos hace
sentir, pensar, razonar, pero ante todo, tener conciencia de que existimos como seres pensantes.
Primero la parte básica, los mamíferos tenemos el sistema nervioso, el cual
para su estudio, se ha dividido en sistema nervioso periférico (SNP), el cual
está compuesto por los nervios y la médula espinal. Atendiendo el sentido en el
que viaja la información, los nervios pueden ser de dos tipos, aferentes que
reciben información del medio que nos rodea y envían esta información hacia el
cerebro. El otro tipo de inervación es eferente, es decir, estos nervios se
encargan de mandar señales provenientes del cerebro hacia la periferia. Un buen
ejemplo, muy simplificado, sería mientras la inervación aferente percibe que
tenemos la mano puesta sobre el fuego, la inervación eferente manda la señal
para que la mano se retire del fuego.
La otra parte complementaria e indispensable del sistema nervioso, se ha
nombrado central, sistema nervioso central (SNC) y lo integran, el tallo
cerebral y el encéfalo, que a su vez se divide en cerebro y cerebelo. Acá es
donde procesamos la información, es decir es el centro de mando, no solamente
se procesa información sensorial, como la temperatura, la textura de las cosas,
el sabor de los alimentos, también se procesa información sobre la actividad
vital de nuestro cuerpo, como mantener constante la frecuencia cardíaca,
asegurarse de que la respiración y la presión arterial se mantengan en
parámetros aceptables y compatibles con la vida. Controla también los ciclos
circadianos, que nos dicen cuando dormir y cuando despertar, además que procesa
todas las sensaciones que experimentamos, cómo, miedo, ira, amor, hambre, etc.
En los organismos superiores, el SNC se encuentra protegido en una caja
ósea (el cráneo) y envuelto por una triple capa celular (las meninges), así
mismo, se encuentra bañado por el líquido cefalorraquídeo, que brinda un medio
con las condiciones osmóticas adecuadas, además de servir como amortiguador en
caso de que se produzca un choque en el cráneo. Podemos basar nuestro estudio
del SNC en la parte macroscópica y funcional, en cualquier libro de anatomía
podemos encontrar que el cerebelo se divide en dos hemisferios y que el cerebro
se divide en el tálamo, hipotálamo, bulbo olfatorio, corteza, etc. Sin embargo,
la finalidad de este breve ensayo es mostrar un poco más a detalle al sistema
nervioso central. Llegar al detalle celular, que es donde se efectúa la diversa
gama de funciones.
A nivel celular, podemos encontrar dos tipos de células, las neuronas que
son las células que típicamente conocemos, con un cuerpo relativamente redondo,
del cual parten muchas prolongaciones, la de mayor tamaño es nombrada axón y
las de menor tamaño, se conocen como dendritas. Estas prolongaciones le sirven
a la neurona para comunicarse con demás neuronas y células, el segundo tipo de
celular es conocido como células gliales, la cuales son muy particulares, por
principio de cuentas, llegan a ser hasta diez veces más numerosas que las
neuronas y mantienen su capacidad de reproducirse durante toda la vida. Hasta
hace poco se pensaba que las neuronas no se reproducían, sin embargo hoy
sabemos que las neuronas si se reproducen, pero a una velocidad mucho menor que
las demás células, con los problemas degenerativos que implica una perdida
acelerada de neuronas. Regresando a las células gliales, tenemos que podemos
distinguir a los astrocitos, con forma de estrella, los cuales rodean
profusamente a las neuronas. También podemos diferenciar a los oligodendrocitos,
que sintetizan la mielina, una proteína que cubre los axones. El tercer tipo de
célula glial, es la microglia.
En un principio se pensó que la única función de las células gliales, era
dar sostén a las neuronas y nada más. Pero diversos estudios han mostrado que
las células gliales, en especial los astrocitos y la microglia, aparte de dar
soporte a las neuronas, también mantienen en optimas condiciones el medio
osmótico, manteniendo en optimas condiciones las concentraciones de sodio,
potasio, calcio, cloro de demás iones. Por otro lado los oligodendrocitos
sintetizas mielina, la cual cubre los axones, haciendo con esto que los
impulsos eléctricos se propaguen de forma mucho más rápida. Imagina que los
impulsos nerviosos se propagan como la energía eléctrica por cables, haciendo escalas
en cada poste de luz, en el caso del uso de vainas de mielina, equivaldría a
que el impulso la energía se propagara de estación en estación, saltando miles
de postes de luz. De esta forma la información se trasmite de forma más
eficiente y mucho más veloz.
Ya en materia de comunicación las neuronas se comunican mediante la
sinapsis, la cual clásicamente se establece entre el axón de una neurona y la
dendrita de otra, pero existen sinapsis entre axones, entre el axón y el soma e
incluso entre dendritas. Las sinapsis pueden ser tanto eléctricas como químicas.
En el caso de las eléctricas, las membranas de las neuronas que participan, se
encuentran casi fusionadas, con una serie de canales iónicos los cuales se
abren y permiten el paso de iones, estos canales son conocidos como uniones “brecha”
(gap junctions). Las propiedades eléctricas inherentes de este tipo de comunicación
restringen en gran medida su distribución, en cambio en la sinapsis química se
libera una molécula que establece contacto con la neurona postsináptica,
interactuando con los receptores específicos para esta molécula. Una de las
ventajas de la sinapsis química es que el mensaje se puede amplificar mucho más
veces que en el caso de las eléctricas, además que en el caso de la sinapsis
química la información es unidireccional y en la eléctrica no.
Por ahora dejaremos hasta aquí la primera parte, en la comunicación
celular, aun nos quedan pendientes muchos temas, como la naturaleza de los
neurotransmisores, su síntesis, sus efectos y los fármacos que se usan para
alterar el funcionamiento del SNC.