Tras más de una escandalosa década de regates, desmentidos, negaciones, disimulos, escusas y burdas maniobras de despiste, al fin la gallina puso el huevo y se confirmaron las denuncias que en su momento se plantearon por el trinque de fondos activado por los catalanistas de Unió Democrática. Precisamente en fecha reciente, en uno de mis últimos artículos, clamaba por los vicios de políticos y resto de trincones de lo público, de lo privado y de lo subvencionado, para que, tras ser juzgados con veredictos de trena, (cosa que casi nunca sucede), procedan con premura a devolver la pasta.




