LAS AVENTURAS DE TADEO JONES: un hito en la animación española

Resplandeciente ejemplo de lo bien que está evolucionando la animación española, y ostentando el trono de película de animación más taquillera de la historia del cine patrio -y en la segunda de todo el 2012, tras Lo imposible (J.A.Bayona, 2012)-, Las aventuras de Tadeo Jones (Enrique Gato, 2012) se convirtió, incluso antes de su estreno, en un irrefutable fenómeno social -y viral- sin precedentes en la historia del género en España. Gestada a partir del éxito de los dos cortometrajes del director vallisoletano -galardonados con sendos Goya-, esta parodia del arqueólogo Indiana Jones, primera producción animada de esa fábrica de éxitos llamada Telecinco Cinema en colaboración con el grupo Intereconomía, Las aventuras de Tadeo Jones debe buena parte de su triunfo a la intensa y perfectamente engrasada campaña de marketing a la que ha sido sometida: desde la constantes promociones por parte de la cadena comercial líder en nuestro país, Telecinco, hasta el apoyo de las radiofórmulas más influyentes al tema principal de su banda sonora, Te voy a esperar, de Juan Magán y Belinda. Factores, ya digo, que han potenciado un proyecto que, como ya hicieran en su momento Chico & Rita (Fernando Trueba & Javier Mariscal & Tono Errando, 2010) o Arrugas (Ignacio Ferreras, 2011), ha demostrado, además de que es posible aunar cine comercial y calidad, que la animación española poco tiene que envidiar a los gigantes USA.

 

.wordpress.com/wp-admin/serueda.wordpress.com/2012/10/17/lo-imposible/" data-mce-href="serueda.wordpress.com/2012/10/17/lo-imposible/" style="color: rgb(27, 139, 224); font-style: inherit; font-weight: inherit; line-height: 1.625; text-decoration: initial;">Lo imposible (J.A.Bayona, 2012)-, Las aventuras de Tadeo Jones (Enrique Gato, 2012) se convirtió, incluso antes de su estreno, en un irrefutable fenómeno social -y viral- sin precedentes en la historia del género en España. Gestada a partir del éxito de los dos cortometrajes del director vallisoletano -galardonados con sendos Goya-, esta parodia del arqueólogo Indiana Jones, primera producción animada de esa fábrica de éxitos llamada Telecinco Cinema en colaboración con el grupo Intereconomía, Las aventuras de Tadeo Jones debe buena parte de su triunfo a la intensa y perfectamente engrasada campaña de marketing a la que ha sido sometida: desde la constantes promociones por parte de la cadena comercial líder en nuestro país, Telecinco, hasta el apoyo de las radiofórmulas más influyentes al tema principal de su banda sonora, Te voy a esperar, de Juan Magán y Belinda. Factores, ya digo, que han potenciado un proyecto que, como ya hicieran en su momento Chico & Rita (Fernando Trueba & Javier Mariscal & Tono Errando, 2010) o Arrugas (Ignacio Ferreras, 2011), ha demostrado, además de que es posible aunar cine comercial y calidad, que la animación española poco tiene que envidiar a los gigantes USA.
El protagonista de dicha hazaña es Tadeo Jones, un trabajador de la construcción que dedica su tiempo libre a la arqueología. Este aventurero, claramente inspirado en Indiana Jones -su sombrero, entre otros detalles de su vestimenta, no es casual-, se hace de querer desde la primera escena gracias a una cuidada estética y unos rasgos faciales perfectamente trabajados. Este entrañable personaje se embarcará, junto a la valerosa profesora Sara, en una expedición rumbo a Perú, donde tendrá que salvar la ciudad perdida de los incas, aunque para ello deberá enfrentarse a la malvada corporación Odysseus. Durante la hora y media de metraje, los tiros, las persecuciones, los secuestros y los villanos van sucediéndose sin tregua, todo barnizado por puntuales gotas de humor y por la hollywoodiense historia de amor que se va fraguando entre sus dos protagonistas. Lástima que bajo los ropajes de gran espectáculo que confiere el 3D y sus trepidantes escenas de acción embriagadas de una muy acertada estética de videojuego se esconda un guión que bascula entre lo simple y lo políticamente correcto. Y es aquí, en ese descarado propósito de una película milimétricamente confeccionada para contentar a toda la familia, donde Las aventuras de Tadeo Jones patina levemente.

Muchos dirán que la cinta cumple son creces su misión, que no es otra que ser un sano divertimento para todos los públicos, y no les faltará razón. Sin embargo, este hecho no atenta contra la sensación de que el guión, despojado de garra y de cualquier atisbo de picardía, parece más preocupado en homenajear a otras producciones -desde la saga de Indiana Jones, la de La Momia, la serie James Bond, o películas como El secreto de los Incas (Jerry Hopper, 1954) o Lara Croft: Tomb Raider (Simon West, 2001), que de elaborar una trama menos de manual, en sincronía con el espíritu de blockbuster que respira el film. En el otro lado de la balanza, es justo destacar una espléndida selección de canciones -la inclusión de One Direction y The Monomes terminan de poner de relieve el carácter comercial de la película-, los originales títulos de crédito finales o el gran trabajo que un equipo de 300 personas a lo largo de 4 años ha realizado en la animación, francamente soberbia. Además, y a pesar de que parezca un detalle absurdo, no hay que pasar por alto su habilidad para integrar el product placement en la trama sin que parezca impostado, algo de lo que pecan muchas producciones, condición por la que marcas como Iberia, Seur o Nocilla desfilan por la película con total naturalidad - al tiempo que ayudan a financiar un proyecto que ha costado la nada desdeñable cifra de 5 millones de € y que, sólo en España, ha cuadriplicado esta cifra en taquilla-.  

Otro aspecto a destacar de Las aventuras de Tadeo Jones es el perfecto estudio de sus personajes secundarios, tan carismáticos como sus principales: desde el loro mudo hasta Jeff, el perro del protagonista, conectan de manera inmediata con el público; un público al que el primer largo de Gato no defraudará, aunque sólo sea por la vertiente moral en la que se embarca el film en su tramo final, donde valores como la amistad, el amor, el compañerismo o el respeto entre diferentes culturas emergen con fuerza. Para prueba, las palabras de propio Tadeo Jones que ponen el broche de oro a la película: "No hace falta ser rico ni famoso Freddy, hay mejores tesoros: el mejor es estar con la gente que quieres" o ese "El que la sigue la consigue". Porque, a veces, sí merece la pena ser políticamente incorrecto. 

UNETE



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