Practicar la tolerancia no significa resignar los legítimos intereses, sino impulsarlos con la comprensión cabal de que habrá que anticipar conflictos, imaginando cómo resolverlos con la mayor equidad. Salir de la suma cero, de la opción que busca ganar demoliendo al otro, es el desafío que hoy enfrenta el estado de chile frente a la escalada de violencia que comienza a imperar en la Araucanía.



