Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Escritores   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Sociedad   ·   Bitcoin   ·   Criptomonedas   ·   Constitución   ·   Bienestar Social   ·   Derechos Humanos   ·   Paz Social



The master


Inicio > Artes
07/01/2013

1248 Visitas



THE MASTER


Película de Paul Thomas Anderson





Vicente Adelantado Soriano





Hay muchas formas de acercarse a la religión, como hay muchas formas de acercarse a la filosofía, al arte y a cualquier creación humana en general. Eso suponiendo, y ya es mucho suponer, que la película The master pretendiera dar cualquier tipo de explicación, como se ha dicho en algún que otro mensaje publicitario o en alguna entrevista, sobre la nueva religión, que, al parecer, está teniendo un cierto éxito en Hollywood. La película no se acerca a la religión, ni a la creación de un nuevo sistema filosófico ni en sueños. Es más, viéndola, el desesperado espectador llega a dudar de que el guionista sepa lo que es una religión, un sistema filosófico e incluso una película. Pues esta se compone de escenas y más escenas sin más ilación entre sí que el actor que las interpreta. Por supuesto, el director, Paul Thomas Anderson, se ve que no puede olvidar su pasado cinematográfico de cine porno, y nos obsequia con escenas de desnudos, masturbaciones y demás malabarismos sin que vengan a cuento de nada ni sirvan para explicar nada ni para esclarecer nada. Por eso mismo la película resulta tan insufrible, tanto que bien la podían haber aprovechado, convenientemente doblada, para torturar a los presos que supuestamente dieron la información sobre el paradero de Bin Laden. Creo, sinceramente, que a la segunda sesión hubieran terminado por confesar hasta las papillas que se tomaban de pequeños.

La cinta se abre con una escena ridícula por demás en la que un grupo de soldados hacen una mujer de arena en la playa. Es una mujer descomunal sobre la que el protagonista, una especie de Juan Bautista de la nueva religión, hace el amor, por llamarlo de alguna forma. Eso y su afán por beberse toda clase de líquido que cae en sus manos, nos lo presenta, por haber participado en la guerra, como un ser sometido a una terrible presión. Imaginamos que no todos los soldados de la II guerra mundial terminaron sobre mujeres de arena y bebiéndose hasta el aceite de los coches. Nada, pues, explica el comportamiento de este devaluado Juan Bautista. Por otra parte va por el mundo haciendo tropelías sin que estas tengan la más mínima consecuencia: envenena a un anciano, agrede a un opositor al Maestro, rompe la taza de la celda de una prisión... y no pasa nada. Nunca pasa nada. Ni hay policías, ni ley, ni jueces. No hay nada. El vacío total.

La película es un encadenamiento de escenas absurdas y de situaciones burdas. No hay más que recordar la “conferencia” de Lancaster Dodd, el Maestro, donde las mujeres aparecen desnudas, no se sabe ni para qué ni por qué, y los hombres vestidos, tampoco se sabe muy bien para qué y por qué. Tal vez a ellos no les afectara la calefacción central. Allí el Maestro nos canta una canción que han tenido a bien doblar. Una pena. Porque lo único bueno de la cinta son las interpretaciones de Joaquín Phoenix y de Philip Seymour Hoffman. Qué buenos vasallos si hubiesen tenido un buen señor. Como haber no hay nada, nada de nada, así que en la película había que meter lo de siempre, y lo más fácil: sexo y escatología. Lo cual contribuye, si cabe, a hacer la película más ridícula de lo que ya es. Ridículo resulta ver al Maestro con rifle, revólver y sombrero para llegar a una especie de desierto donde está enterrado su segundo libro, que supera al primero, no sabemos en qué.

Tampoco sabemos, pese a las dos horas de tormento, en qué consiste esa nueva religión, cómo se financiaba, ni cómo se fue extendiendo por el mundo. Total, termina la película y lo único que nos queda claro es un fuerte dolor de cabeza, la sensación de haber tirado el dinero y el tiempo, y de que hubiera valido más quedarse en casa leyendo u oyendo música.







Etiquetas:   Cine   ·   Sexualidad

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
17272 publicaciones
4442 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora