¿Qué es Enfermería?



Enfermería es un arte, un arte que no se enfoca en la pintura o la escultura, sino en nosotros mismos, en el ser humano, por eso la hace la más bella de las artes; así lo definió la primera enfermera moderna Florence Nightingale.

 


 

Es la ciencia del cuidado, una disciplina que lucha por salir de las sombras, muchas veces sombras que sus mismos profesionales las profesan. Sombras que nos ocultan de nuestra verdadera relación con la recuperación de un paciente enfermo, o que nos encubren de nuestro rol en el mantenimiento de la salud pública.

 

Es ese contacto frecuente con un paciente hospitalizado, la prevención y promoción como educadores en el paciente sano, nuestra ansia por el conocimiento por mejorar la profesión (por ende la calidad de nuestro acto) y la preocupación por el estado psicosocial de la persona, que nos  hace  tan diferentes de cualquier otro trabajador de la salud.

 

Vamos más allá de un bienestar físico, nuestro enfoque no es un enfoque netamente de necesidades y funciones fisiológicas, sino que velamos también por la espiritualidad, la autoestima: su autoconcepto, lo social, lo familiar: la interdependencia, su papel en la sociedad, en su familia: su rol. Es este enfoque humanístico y holístico lo que nos hace enfermeros.

 

Siento que hay que luchar por mostrar nuestra verdadera esencia, nuestra particularidad es cuidar con conocimientos, cuidar con responsabilidad, debemos apreciar nuestros actos, nuestros pensamientos que siempre van por la beneficencia de ese que llamamos sujeto de cuidado, haciéndolo la razón de nuestra profesión.

 

Ser enfermeros nos hace ser nosotros, nuestra naturaleza es ser enfermeros, porque por esa vocación nos sacrificamos a nosotros mismos por el bien del prójimo y es imperativamente necesario poseer cualidades dadas por Dios, formadas en familia, consolidadas en nuestro alma mater, para luego transmitirlas a ese individuo que lo necesita.

 

Estas cualidades abarcan todo nuestro ser como enfermeros, nuestro linaje es excepcional pues no lo exigen todas las profesiones: nosotros somos solidarios, creativos, pacientes, bondadosos, sinceros, con sentido del deber, con sentido de la responsabilidad, con autoridad moral, creadores de bien, veladores del bienestar.

 

Para ser valorados primero tenemos que valorarnos, tenemos que abrir los ojos de nuestro espíritu, tener y no perder esa alegría por ser enfermeros. No caer en la rutina. Nuestro compromiso es ser un enfermero o enfermera asertivos lo que significa hacer parte de nuestro proceso de atención de enfermería a ese sujeto de cuidado.

 

Debemos ser cuidadores de la sociedad, de la comunidad, de la familia, custodiar la vida, proteger al humano en cualquier ciclo vital; somos guardianes de ese nuevo ser ansioso por nacer y por descubrir el mundo y custodios también de sus padres llenos de esperanzas por conocerlo y enseñarle lo necesario para vivir, debemos cuidar al niño que crece y celar también de su aprendizaje, debemos educar al adulto para eliminar riesgos y prevenir malas consecuencias en sus últimos años, y debemos atender también al adulto mayor para que anhele la vida y recuerde con agrado su entrañable pasado.

 

Decidir estudiar enfermería es estar en una disciplina completa, una ciencia que crece y lucha por hacerse notar, pero mas que eso, una disciplina que integra al ser humano en su totalidad y que involucra a sus profesionales como personas con vocación y completa disposición de dar. Pero dar no es solo sacrificio también es crecer como persona,  como dijo Walt Withman un célebre poeta y enfermero norteamericano, dar es darme a mi mismo.

 

Cada persona tiene un trabajo en la tierra, una tarea divinamente estipulada de hacer algo por el bien de los demás, algunos saben eso, otros no, yo me he dado cuenta a lo largo de estos semestres ser enfermero es mi labor terrenal, es un honor cuidar de una vida, de un ser humano..



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¿Qué es Enfermería?


Enfermería es un arte, un arte que no se enfoca en la pintura o la escultura, sino en nosotros mismos, en el ser humano, por eso la hace la más bella de las artes; así lo definió la primera enfermera moderna Florence Nightingale.

 


 

Es la ciencia del cuidado, una disciplina que lucha por salir de las sombras, muchas veces sombras que sus mismos profesionales las profesan. Sombras que nos ocultan de nuestra verdadera relación con la recuperación de un paciente enfermo, o que nos encubren de nuestro rol en el mantenimiento de la salud pública.

 

Es ese contacto frecuente con un paciente hospitalizado, la prevención y promoción como educadores en el paciente sano, nuestra ansia por el conocimiento por mejorar la profesión (por ende la calidad de nuestro acto) y la preocupación por el estado psicosocial de la persona, que nos  hace  tan diferentes de cualquier otro trabajador de la salud.

 

Vamos más allá de un bienestar físico, nuestro enfoque no es un enfoque netamente de necesidades y funciones fisiológicas, sino que velamos también por la espiritualidad, la autoestima: su autoconcepto, lo social, lo familiar: la interdependencia, su papel en la sociedad, en su familia: su rol. Es este enfoque humanístico y holístico lo que nos hace enfermeros.

 

Siento que hay que luchar por mostrar nuestra verdadera esencia, nuestra particularidad es cuidar con conocimientos, cuidar con responsabilidad, debemos apreciar nuestros actos, nuestros pensamientos que siempre van por la beneficencia de ese que llamamos sujeto de cuidado, haciéndolo la razón de nuestra profesión.

 

Ser enfermeros nos hace ser nosotros, nuestra naturaleza es ser enfermeros, porque por esa vocación nos sacrificamos a nosotros mismos por el bien del prójimo y es imperativamente necesario poseer cualidades dadas por Dios, formadas en familia, consolidadas en nuestro alma mater, para luego transmitirlas a ese individuo que lo necesita.

 

Estas cualidades abarcan todo nuestro ser como enfermeros, nuestro linaje es excepcional pues no lo exigen todas las profesiones: nosotros somos solidarios, creativos, pacientes, bondadosos, sinceros, con sentido del deber, con sentido de la responsabilidad, con autoridad moral, creadores de bien, veladores del bienestar.

 

Para ser valorados primero tenemos que valorarnos, tenemos que abrir los ojos de nuestro espíritu, tener y no perder esa alegría por ser enfermeros. No caer en la rutina. Nuestro compromiso es ser un enfermero o enfermera asertivos lo que significa hacer parte de nuestro proceso de atención de enfermería a ese sujeto de cuidado.

 

Debemos ser cuidadores de la sociedad, de la comunidad, de la familia, custodiar la vida, proteger al humano en cualquier ciclo vital; somos guardianes de ese nuevo ser ansioso por nacer y por descubrir el mundo y custodios también de sus padres llenos de esperanzas por conocerlo y enseñarle lo necesario para vivir, debemos cuidar al niño que crece y celar también de su aprendizaje, debemos educar al adulto para eliminar riesgos y prevenir malas consecuencias en sus últimos años, y debemos atender también al adulto mayor para que anhele la vida y recuerde con agrado su entrañable pasado.

 

Decidir estudiar enfermería es estar en una disciplina completa, una ciencia que crece y lucha por hacerse notar, pero mas que eso, una disciplina que integra al ser humano en su totalidad y que involucra a sus profesionales como personas con vocación y completa disposición de dar. Pero dar no es solo sacrificio también es crecer como persona,  como dijo Walt Withman un célebre poeta y enfermero norteamericano, dar es darme a mi mismo.

 

Cada persona tiene un trabajo en la tierra, una tarea divinamente estipulada de hacer algo por el bien de los demás, algunos saben eso, otros no, yo me he dado cuenta a lo largo de estos semestres ser enfermero es mi labor terrenal, es un honor cuidar de una vida, de un ser humano..




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