.
A los pueblos y países del mundo se nos hace caminar demasíado aprisa.En el escenario virtual de los procesos de comunicación las cosas que suceden parecen y son, al salir la idea de la emisión primaria al mundo de las redes, se reproduce a una velocidad extraordinaria que no permite la retroalimentación, como sí sucedía en los años recientes. Hoy se lanzan al espacio y al mercado, si funciona se mantendrá, sino quedará en el archivo muerto de los afanes competitivos.
Cuando hoy hemos pensado dejar de contaminar el mundo, disminuyendo las emisiones tóxicas al planeta,al día siguiente hay quienes han generado alternativas y apuntalan en el nuevo mercado con sus productos ecológicos.
Llevamos tanta celeridad en el decir y hacer, que para el pensar filosófico no alcanza.Vivimos dé y para el mercado y la visión de este modelo económico en nuestros dias, resuelve no solo las necesidades básicas-en su propia medida y con su selección natural de sobrevivencia humana-sinó que crea otras. Un continente sin contenido, una forma,un diseño, una apariencia aunque solo nos dure unos segundos de la existencia.
El 2012 nos irrumpe con la Revolución Mediática de las redes de comunicación. Pero no es novedosa su existencia, pues ésta surge cuando los humanos tuvieron necesidad de resolver sus necesidades y lograron crear el lenguaje,sinó que su impacto consiste en lo simultáneo del proceso y en la incapacidad de los gobiernos para controlarlos.
En Egipto, Medio Oriente, en América toda, en Europa la comunicación simultánea de mensajes en redes digitales globales abre al debate la prevalencia de las organizaciones políticas y sus protagonistas, como siempre, funciona lo que permanece, para bien o para mal de las mismas sociedades y las formas de gobierno han tenido que ajustarse a las demandas de una masa que, amorfa, en ocasiones no atina en resolver un problema cuándo ya creó otro.
El simil de la competividad del mercado comercial y del quehacer político de las sociedades son dos procesos que a la par hoy perfilan el futuro de las nuevas generaciones. La dinámica que ha las comunidades han impuesto las formas electrónicas de interacción, obliga a cuestionar una y otra vez, desde diferentes perspectivas los problemas del mercado y de la política, simbiosis que entreverada por la capacidad autonómica de movilización, tiene altas expectativas de cambios constantes al interior de las sociedades.
La crisis de un año, derivada de construcciones y formas de organización política añejas se han visto vulneradas, pero intocadas las causas que le dieron origen y estructura. Quizá una de las razones sea porque la intensidad de los cambios no brinda la oportunidad de crear y recrear alternativas que concerten las voluntades; las redes y su impacto en la conducción de la sociedad y del mercado, parecieran no atinar a la creación del producto anhelado por muchos pueblos: esperanza en la solución de los problemas y formas de organización políticas democráticas y permeables. Pero la lucha no cesa.
2012 fue el año de las crisis: De la financiera, de la económica y de la ética.
El año que pasó, nos mostró la cara del monstruo que representa el capitalismo a ultranza, que tiene como punta de lanza el mercado del dinero. Desde la crisis de México de 1994, hasta el posible desplome de la primera economía del mundo:Estados Unidos en el 2013. Hemos pasado por Argentina y Chile, por el resquebrajamiento de la Unión Europea, por los recurrentes fraudes en Estados Unidos, por la decadencia Griega, Francesa, Española. Por el surgimiento de economías como La India, China, Corea y Brazil. Por el fortalecimiento de Rusia y el liderazgo Alemán.
Ciclos económicos que han vulnerado las mayores fortalezas económicas, tan solo por el comportamiento del mercado del dinero, por la economía financiera que no tiene horarios, ni controles,que carece de límites territoriales y de ética.
Las sociedades corremos al ritmo del mercado del dinero y con sus manejos irregulares y especulativos se transforma en una economía real que impacta en los precios de los productos de consumo socialmente necesarios. Ahí es dónde la intensidad de las redes y su uso en el mercado del dinero tiene un alto costo para los seres humanos.
2013 se identificará como un año trascendente, porque justo en este ciclo de malos manejos financieros de múltiples economías de países del mundo, podrían cerrarse o profundizarse las crisis de Europa y de los Estados Unidos. Ambos fenómenos han fortalecido la creeencia en el agotamiento de la capacidad del sistema económico mundial para generar una riqueza que promueva la democracia, la solidaridad social y el acceso a los satisfactores básicos para el desarrollo de las capacidades humanas.
En este escenario y bajo la amenaza siempre viva de la violencia en todos los países del mundo, el 2013 también significa la oportunidad de que estas redes de comunicación puedan ser capaces de autogobernarse y recrear bajo una visión de nuestra aldea global ideas capaces de aglutinar las fortalezas de las dinamicas sociedades del mundo moderno.
¿ Qué permanecerá del 2012? ¿ Qué surgirá o se resolverá en el 2013?. Todo apunta a conclusiones perennes, sin soluciones determinantes. Una prolongación de una extensa y por momentos intensa crisis financiera, asuzada por la irresponsabilidad, la desregulación del mercado del dinero y la falta de ética de bancos, banqueros y especuladores de las bolsas, acuerdos políticos en los Estados Unidos que buscarán paliar su pesado déficit y que habrá de impactar fuertemente en toda América Latina y sus expectativas de crecimiento económico.Un agravamiento del conflicto en Oriente Medio y un proceso lento de recuperación en la Unión Europea que mantendrá las movilizaciones e inconformidades sociales.
Con todo, el 2013 ha abierto a muchas comunidades un álito de fé y esperanza por mejores tiempos para todos, es quizá un valuarte que soporta con fuerza un reencuentro en el amor, la confianza y el talento de muchos seres humanos, que en la vanguardia de la tecnología tienen un recurso para paliar los efectos nocivos del mundo del dinero y enriquecer la vida cotidiana con fortalezas y valores que reencuentren en los seres humanos la razón y el motivo fundamental de sus acciones.
Salud por un exitoso 2013.