
. Un Estado de Derecho no es solamente el imperio de la Ley, va más allá, si nos quedáramos sólo con esta acepción estaríamos siendo muy reduccionistas. Por ello quisiera ir más allá, observo que la mayoría de políticos y demás legitimadores de la acción del Gobierno utilizan el concepto "Estado de Derecho" como paraguas donde cabe cualquier acción que pretendan llevar a cabo, es como si se tratara de un concepto irrefutable y que sólo ellos estuvieran en disposición de llenar de contenido dicho concepto. Cuando la acción política resulta ineficaz, partidista y corrupta o simplemente incompetente y los demás actores políticos de un régimen democrático desarrollado muestran su descontento, enseguida sale el aparato burocrático para tildar cualquier manifestación contraria a lo establecido como subversiva, antidemocrática o cualquier blasfemia similar. Este concepto va mucho más allá que esta nimia acepción, puesto que incorpora de manera subjetiva la garantía efectiva del pleno ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos. Derechos y libertades dentro de las cuáles podemos incluir la libertad de expresión, información, asociación y cualquier tipo de reivindicación en la que la ciudadanía es víctima del abuso partidista sobre ella. Cuando somos testigos un flagrante caso de corrupción política, sus compadres dan solemnes ruedas de prensa en las que condenan la desfachatez de su pupilo y con la boca bien grande afirman que caerá sobre él el peso de la ley y que actuará la justicia que hará prevalecer el Estado de Derecho. ¿Alguien más percibe que esto es una especie de bucle en el que nadie nunca parece del todo culpable? Todos son presuntos culpables, ellos no hicieron nada, fue el gobierno anterior, etc, etc... La realidad es impunidad absoluta y la no devolución del dinero estafado a sus ciudadanos y votantes. Sin embargo, si estás cansado de este tipo de tropelías y decides mostrar tu descontento en las calles, sí que el aparato del Estado de Derecho cae sobre ti sin contemplaciones, por lo que en mi opinión, cada vez que habla alguien de Estado de Derecho he dejado de pensar que es aquel vocablo ideado por los constitucionalistas para referirse al conjunto de normas que nos defienden ante el abuso de alguien, para convertirse en un concepto vaciado de su significado.