Se propagan dos nuevas enfermedades en Colombia

¿Enfermedad sin solución?

 

. Se han hecho y anunciado todos los esfuerzos para acabar con ella, gestiones infructuosas tanto del Presidente de turno como el Congreso de la República y los Ministros de Salud en los últimos hace 20 años. Se ha buscado la vacuna para su prevención y el tratamiento para su cura definitiva, pero hasta ahora ninguna medida resultó exitosa. Y aunque hasta se generaron leyes que contemplaron el anhelado control de esa enfermedad, esta sigue tranquilamente paseándose por todas las regiones sin que nadie la pueda atajar.

Esta enfermedad es atípica, pues además de ser considerada hasta ahora incontrolable en su propagación, es la única alternativa que tienen los que la padecen para que les puedan atender sus enfermedades físicas y mentales. Esa enfermedad es la “tutelitis”, principalmente en su presentación crónica y se caracteriza por el cada vez más creciente número de acciones de tutela que miles de personas interponen cada año para reclamar tratamientos, medicamentos y procedimientos. La “tutelitis” es el directo reflejo de la falta de orden en el sistema de salud colombiano, en el que la tutela se constituyó para muchos colombianos en la única vía para recibir los servicios de salud que requieren, así estén incluidos esos servicios en los planes de beneficios que el sistema obligatoriamente les debe brindar.

En el 2008 la Corte Constitucional con la Sentencia T-760 generó una serie de órdenes a diferentes actores del sistema de salud para que se pudiera poner fin a la “tutelitis”, respetándose el derecho fundamental de la salud y así se pudiera erradicar esta enfermedad que había tomando visos epidémicos; lamentablemente esta estrategia resultó fallida.

En épocas recientes, el fin de la “tutelitis”, que ya se había tornado una pandemia obligada en los colombianos, se anunció en enero de 2011, al momento de sancionarse por el Presidente Santos la ley 1438, que es la última reforma integral al sistema de salud colombiano. Sin embargo, esa anhelada cura no llegó, y en agosto del presente año, nuevamente el Presidente anunció que su gobierno seguía trabajando para fortalecer y mejorar el sistema de salud con el fin de acabar con la “tutelitis”, cuando dijo que los jueces estaban para impartir justicia y no para ordenar operaciones o gestiones ante los hospitales, tras señalar que “no tiene sentido que los pacientes tengan que acudir a la justicia para recibir la debida atención en salud”.

Lo peor de la “tutelitis” es que ha aparecido una nueva enfermedad derivada de la primera, y esta enfermedad sobreviniente está desafortunadamente haciendo presencia también en todas las regiones colombianas. Esta nueva enfermedad es la “desacatitis” y que ocurre cuando se demuestra que ni siquiera con fallos de tutela debidamente ordenados, se logra que se le cumplan los derechos a los pacientes. Por ello la “desacatitis” se reconoce con el aumento de desacatos a los fallos de los jueces.

Muestra que la “tutelitis” pasará el fin de año 2012 y seguirá presente en el 2013 es lo que ha informado la semana anterior el Defensor del Pueblo, quien ha señalado que “una tutela cada dos minutos se está presentando en nuestro país por temas de salud”, habiéndose interpuesto en este año más de 406.000 tutelas en el país y un 26 por ciento de ellas corresponden a temas de salud. Lo peor es que según el mismo Ministro de Salud, el 40 por ciento de las tutelas vienen de temas que son del plan de beneficios, es decir que no hay razón para negar esos servicios.

En síntesis, la “tutelitis” demuestra lo ineficaz del sistema para garantizarle el derecho a la salud a muchos colombianos y la “desacatitis” sobreviniente, evidencia que algunos actores del sistema ni siquiera a los fallos judiciales les prestan atención.

Por Ulahy Beltrán Lópezubeltran@hotmail.com@ulahybelpez

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